Publicada en

22 de enero de 2021. Recta final de la campaña de crowdfunding CV20

Pincha en la imagen para acceder a la videopresentación

Estimados amigos, estamos de celebración pues ayer 21 de enero, gracias a todo vuestro apoyo la recaudación del micromecenazgo llegó a los 4000 euros, que es la cantidad mínima que habíamos estimado para hacer el proyecto viable, por ello ya podemos decir que la financiación de CV20 ya es una realidad!

Gracias de corazón por el apoyo de todos, no sólo económico, sino también anímico, gracias por vuestros bellos mensajes, por vuestras sugerencias y feedback, por todos vuestros ofrecimientos desinteresados de colaboración de todo tipo de formas y maneras, hemos sentido un contacto muy cercano y directo en todo momento y nos habéis ayudado mucho a bajar a tierra la idea y a poder sentir este un proyecto colectivo.

Como ya dijimos, vamos a continuar con la campaña hasta el 31 de enero, y posiblemente se alargará un poquito a los primeros días de febrero antes de cerrarla, pues la cantidad ideal para financiar el proyecto con solvencia la hemos estimado en 6000 euros. El dinero se invertirá en remunerar mínimamente a las personas que más tiempo, trabajo y energía han dedicado en la traducción (de inglés a español y de español a inglés), revisión, adaptación y organización de los contenidos del dossier, así como a los trabajos de maquetación, edición y diseño, costes de impresión del dossier, y también una parte para cubrir los otros libros que hemos ofrecido como recompensas y los gastos de envío.

Recordamos que podéis consultar la información básica del proyecto y cómo participar en esta página, y también seguirnos en nuestro canal de Telegram, salud familia!

Enlaces:
Proyecto CV20. Una radiografía del Covid 19 y una ventana hacia un nuevo paradigma
Videopresentación
Presentación en Scabelum TV (a partir del minuto 32)
Contenido adelantado: Covid y autoinmunidad final, por la Dra. Maria José Martínez Albarracín
Canal de Telegram de Cauac Editorial
Publicada en

Covid19, iatrogenia y autoinmunidad final

Este quizá es el momento más decisivo de todos para compartir información y ayudar a que nuestros familiares y amigos entiendan algunas cosas de vital importancia. Ahora que tanta gente en nuestro entorno y en todo el mundo está recibiendo presión para “vacunarse” estamos aún a tiempo de ayudar a despertar consciencias y evitar muchas situaciones dolorosas.

La Covid grave no es una enfermedad provocada por un agente biológico que se contagia, sino una enfermedad autoinmune. Por eso no afecta a los niños ni a las poblaciones poco o nada medicadas (en África y la mayor parte de Asia), porque cuanto más medicada está una persona, cuantos más productos industriales extraños se haya metido “entre pecho y espalda”, más posibilidades tiene de desarrollar complicaciones autoinmunes graves.

Especificamos “covid grave”, porque también importante entender que hasta ahora se ha magnificado el problema llamando “covid” a un montón de cosas diferentes, desde la simple gripe (que ha sido misteriosamente “erradicada”) hasta los efectos del gran aumento de las radiaciones electromagnéticas como la excitación electrónica del oxígeno mermando su biodisponibilidad metabólica, la desnaturalización de las porfirinas de la sangre y, en general, la inducción de cuadros muy similares a la gripe. Incluso gente sana o con todo tipo de cuadros clínicos, ya sean de sintomatología similar o completamente ajena, mientras den positivo en la PCR pasan a engrosar las listas oficiales de “contagios”.

Sin embargo, el cuadro clínico grave de la covid concuerda en todos sus detalles, como explica detalladamente en este informe que adelantamos la Doctora María José Martínez Albarracín, con una respuesta autoinmune a través de lo que se denomina “mejora dependiente de anticuerpos”, uno de los efectos secundarios a medio plazo, perfectamente descrito y conocido, de eso que llaman “vacunas”. La presencia de material genético o antigénico extraño acumulado en el cuerpo (especialmente abundante en las “vacunas antigripales” y ahora en la del covid) se vuelve peligrosa cuando el sistema inmune está más activo, como en procesos inflamatorios. La “tormenta de citoquinas” que causa una inflamación sistémica hiperaguda en todo el organismo afectando bilateralmente a los capilares pulmonares como se observa en la Covid grave, es un tipo de reacción autoinmune que ya se conocía y que ha ido en aumento en los últimos años.

Como explica el Doctor Enric Costa en su libro Iatrogenia, la medicina de la Bestia, este tipo de enfermedades no existía antes de que emergiera la medicina industrial, y ambos fenómenos han experimentado un auge meteórico en las últimas décadas. Cuanto más medicada está una población, cuantos más productos antinaturales que interactúan íntimamente con el sistema inmune se mete en el cuerpo, especialmente si se inyectan directamente en sangre sin pasar por la capa protectora de nuestra microbiota intestinal, más enfermedades raras, casi todas de naturaleza autoinmune, se observan: artritis reumatoide, alergias, inmunodeficiencia adquirida, tormentas de citoquinas y un largo etcétera.

La “vacuna del covid”, con ARN mensajero de acción intracelular, es una práctica de altísimo riesgo que va a aumentar muchísimo las probabilidades de que las personas más vulnerables tengan una reacción autoinmune grave en un futuro próximo. La actual y agresiva campaña mundial de vacunación, que es sin duda el objetivo al que el poderoso lobby farmacéutico y la agenda globalista nos han querido llevar desde el principio, plantea consecuencias muy serias para la salud y la vida humana en nuestro planeta.

Este informe ha sido elaborado por María José Martínez Albarracín para el Dossier Covid 20, pero dada su importancia en estos momentos hemos decidido compartirlo y hacerlo público ya (el dossier completo está proyectado para salir a imprenta en abril). Gracias a todos por esa suma de pequeños y grandes esfuerzos, por hacer toda la masa crítica consciente posible, por nuestros seres queridos, nuestra gente, por todas nuestras relaciones 🌈

Para seguirnos en nuestro canal de Telegram: https://t.me/CAUACEDITORIAL

_______________________________________________________________________

LA COVID-19 ES UN SÍNDROME DE INMUNODEFICIENCIA MEDIADA POR TÓXICOS Y/O POR VACUNAS.

Maria José Martínez Albarracín

Cuando empezamos a saber de la “nueva enfermedad” supuestamente producida por el nuevo virus chino Sars-CoV-2, apenas sabíamos que era una neumonía intersticial bilateral. Luego supimos que había enfermos que fallecían por un síndrome inflamatorio hiperagudo o “Tormenta de Citocinas” y finalmente, cuando desoyendo las recomendaciones de la OMS un grupo de patólogos italianos empezaron a hacer autopsias supimos que los endotelios de diversos vasos sanguíneos, incluidas arterias, estaban dañados, trombosados y en ellos se producía acúmulo de NETs (trampas o redes de cromatina de neutrófilos apoptóticos).

Durante el verano y otoño de 2020, aunque se ha estado repitiendo reiterativamente por el oficialismo y los mass media que estábamos inmersos en supuestos rebrotes y “segundas olas” de covid-19, la clínica y fisiopatología de la citada covid no tenía nada que ver con la epidemia primaveral que se produjo de forma cuasi sincrónica, en muchos países del viejo mundo. Apenas catarros y asintomáticos: casos PCR positivo y alguna neumonía.

Armin Koroknay, un virólogo de la universidad de Zürich, nos confirma en el otoño-invierno de 2020 que el SarsCov2, según el modelo elaborado en Wuhan con la supuesta intención de crear una vacuna contra el VIH, se había extinguido por sí mismo. Su amiga, la patóloga Dra. Schmied de la Universidad de Ulm, utilizando fotos con el electromicroscopio del lavado bronquial de pacientes con Covid y haciendo posteriormente un cultivo celular, encuentra sólo en pacientes inmunodeprimidos con sintomatologia pulmonar, algunas particulas virales, de las cuales las menos son coronavirus. Sobre todo encuentra estafilococos, estreptococos, adenovirus y sorprendentemente, muy frecuentemente, Borrelia, y las Borrelias sabemos que aparecen en inmunosupresión. Curiosamente en el Lyme crónico (en relación con Borrelia burgdorferi) se observa un aumento de la actividad de nagalasa y parece ser que la nagalasa se comporta como antagonista de la vitamina D activa. (1-25-dihidroxi vitamina D).

También sabemos que la bacteria Prevotella spp. (germen oportunista en flora bucal) se ha asociado frecuentemente con covid-grave: (1)

Por otra parte, sabemos que los pesticidas y herbicidas contienen sustancias que se comportan como lipoxinas, es decir, como citocinas depresoras del sistema inmune, y que las personas con obesidad sufren una covid más grave. Como los pesticidas son liposolubles y se acumulan en el tejido adiposo, ésta puede ser una razón de dicha susceptibilidad.

Todo el problema de la covid-19 es con mucha probabilidad un problema de inmunodeficiencia que puede estar inducido por sucesivas vacunaciones debido a infección por gamma-retrovirus contaminantes de dichas vacunas, como ha dicho la viróloga norteamericana Judy Mikovits, o por desregulación de los gamma retrovirus endógenos como pensamos nosotros. Así, cuando la persona sufre un proceso gripal se puede producir un síndrome de ADE o similar (patología TH2) con inflamación sistémica, tormenta de citocinas y daño endotelial: trombosis y acúmulo de NETS, eso es la covid-19 grave.

Según declaraciones a la prensa del inmunólogo Ignacio Melero (Univ. Navarra) la covid-19 grave es una reacción inflamatoria:

“Esta reacción inflamatoria se sabe que está detrás de la muerte de muchos pacientes… Lo que llamamos distrés respiratorio del adulto (SARS) lo precipitan muchos tipos de enfermedades, como la sepsis bacteriana o la pancreatitis aguda o estar en un incendio e inhalar humos tóxicos”,

“Empezamos a tener una foto muy precisa de los mecanismos que provocan la destrucción de tejido y perpetúan y aumentan esa reacción inflamatoria“, dice el inmunólogo. “Otra cosa que sabemos es que algunas de las citocinas que liberan los macrófagos están entre los mejores inductores de NETs en las otras células”.”Nosotros nos estamos centrando mucho en una citocina que se llama interleucina-8″,

“Desde que tenemos los datos preliminares de la netosis, hay una enzima llamada PAD4 que es absolutamente necesaria para que ocurra esta liberación de los NETs que, en principio, se produce para defendernos de bacterias y hongos”. (Esta proteína PAD4 parece desempeñar un papel en el desarrollo de granulocitos y macrófagos que conduce a la inflamación y respuesta inmune).

Publicaciones científicas como la de la fotografía de arriba (2) y otros estudios:

“COVID-19 severity in Europe and the USA: Could the seasonal influenza vaccination play a role?” EBMPHET Consortium1,*

“Hipótesis: Posible interferencia inmunológica entre el Polisorbato 80 de la vacuna antigripal adyuvada y el Sars-CoV-2 como causa de la pandemia por coronavirus” Hospital de Barbastro (Huesca)

O los del biólogo Bartomeu Payeras, correlacionan significativamente la covid grave con la vacunación antigripal previa, por lo que hay fundadas sospechas de que las vacunas de la gripe han podido desencadenar un síndrome tipo ADE o ENFERMEDAD AUMENTADA POR VACUNA, porque contuvieran péptidos inmunosupresores como la nagalasa: Alfa-N-Acetilgalactosaminidasa) que también es una enzima que producen las células cancerosas.

http://despiertavivimosenunamentira.com/medicos-holisticos-asesinados-al-descubrir-las-vacunas-estan-cargados-enzimas-cancerigenos/

En 1991, el bioquímico japonés Nobuto Yamamoto proclamó que había encontrado un activador de macrófagos con extensas propiedades inmunomoduladoras. Más tarde sus utilidades terapéuticas se extenderían supuestamente a numerosas patologías: autismo, infección por VIH o cáncer.

La Vitamin D-binding protein (DBP o proteína transportadora de vitamina D), también conocida como globulina Gc, es una proteína naturalmente promovida por los linfocitos T y B, perteneciente a la familia de las albúminas, que se asocia a la vitamina D y se encarga de llevarla a los tejidos. Yamamoto proponía que una de estas globulinas gc podía transformarse, tras desglicosilación en las células, en una MAF, o proteína activadora de macrófagos, cambiando el perfil de dichos macrófagos de M2 a M1.

La DBP se considera ya, hay bastantes estudios al respecto (3), como una proteína multifuncional de gran importancia clínica que, entre otras funciones, puede modular la respuesta inmune e inflamatoria.

La nagalasa desglicosila la proteína gc (DBP), que de esta forma ya no puede convertirse en un factor activador de macrófagos (MAF) e induce una potente inmunosupresión. De hecho Yamamoto publicó un trabajo que relacionaba la inefectividad del sistema inmune ante las infecciones con la enzima nagalasa: (4)

“Pathogenic significance of alpha-N-acetylgalactosaminidase activity found in the envelope glycoprotein gp160 of human immunodeficiency virus Type 1”

Es un artículo demoledor cuyo resumen dice lo siguiente:

La proteína de unión a vitamina D3 (proteína Gc) sérica es la precursora del principal factor activador de macrófagos (MAF). La actividad precursora de la proteína Gc sérica se perdió o se redujo en pacientes infectados por VIH. Estos sueros de pacientes contenían alfa-N-acetilgalactosaminidasa (Nagalasa) que desglicosila la proteína Gc del suero. La proteína Gc desglicosilada no se puede convertir en MAF,y, por tanto, pierde la actividad precursora de MAF, lo que conduce a inmunosupresión.

La nagalasa en el torrente sanguíneo de los pacientes infectados por el VIH se unió complementariamente con IgG del paciente, lo que sugiere que esta enzima es inmunogénica, aparentemente un producto génico viral. De hecho, nagalasa fue inducible mediante el tratamiento de cultivos de células mononucleares de sangre periférica de pacientes infectados por VIH con un agente inductor de provirus. Esta enzima fue inmunoprecipitable con suero anti VIH policlonal pero no antienzima constitutiva celular ni antinagalasa tumoral. Los parámetros cinéticos (valor de km de 1,27 mM y pH óptimo de 6,1) de la nagalasa en suero del paciente eran distintos de los de la enzima constitutiva (valor de km de 4,83 y pH óptimo de 4,3).

Esta glicosilasa (nagalasa) debería residir en una proteína de la envoltura vírica capaz de interactuar con los O-glicanos de la membrana celular. Aunque la gp 160 clonada no mostró actividad de nagalasa, el tratamiento de gp160 con tripsina expresó actividad de nagalasa, lo que sugiere que se requiere la escisión proteolítica de gp160 para generar gp120 y gp41 para la actividad de nagalasa. La gp120 clonada mostró actividad de nagalasa mientras que la gp41 no mostró actividad nagalasa.

Dado que la escisión proteolítica de la proteína gp160 es necesaria para la expresión tanto de la capacidad de fusión como de la actividad nagalasa, nagalasa parece ser una base enzimática para la fusión en el proceso infeccioso. Por tanto, nagalasa parece desempeñar un papel doble en la infectividad viral y la inmunosupresión.

Adicionalmente, nagalasa parece estar involucrada en los procesos de degradación de la matriz extracelular que acompañan la invasión de las neoplasias malignas.

Es de destacar también que la DBP aumenta en el suero por los estrógenos (hormonas sexuales femeninas) pero no por andrógenos (hormonas sexuales masculinas) lo que explicaría que los varones suelen sufrir una covid más grave. También disminuye la expresión de DBP en los diabéticos. (5)

Es importante hacer un inciso respecto a inmunosupresión por nagalasa ya que las vacunas para covid-19 se basan todas ellas de una manera u otra en la Spike protein del Sars-CoV-2. Siendo además su dominio más antigénico la subunidad de fusión (S2)

Dicha subunidad de fusión de la proteína espiga, según la secuencia que se ha difundido, contiene cuatro inserciones peptídicas que se corresponden con la proteína gp120 con actividad nagalasa, según demostraron los autores del estudio del Instituto de Tecnología de India (6) que fue retirado rápidamente por presiones políticas pero que fue confirmado por el Virólogo Luc Montaigner, premio Nobel por descubrir precisamente el VIH.

Finalmente resaltar que la actividad nagalasa también se ha comprobado en los sueros de los pacientes infectados con virus de la gripe (influenza) y que reside en la actividad hemaglutinante de dichos virus. Es decir que la nagalasa es un componente intrínseco de la hemaglutinina (HA) de los virus de la gripe, y es precisamente el antígeno HA uno de los que se utiliza para fabricar las vacunas antigripales (7).

Otro modo en que las vacunas antigripales pudieron haber ocasionado un síndrome de tipo ADE es porque sus antígenos sintéticos hayan producido anticuerpos aglutinantes pero no neutralizantes. Cuando la persona enferma de gripe o catarro, sea por contagio o por reacción inflamatoria a su propia carga tóxica, elimina virus endógenos, entonces los anticuerpos no neutralizantes, por reacción cruzada, pueden desencadenar el síndrome de ADE.

¿Qué fue lo que pasó en primavera en España y otros países? Si el síndrome Covid-19 hubiera estado provocado exclusivamente por un virus, sea el Sars-CoV-2 u otro, se habría manifestado de la misma manera en primavera, en verano y en otoño, ¿por qué no ocurrió así? Evidentemente porque el Sars-CoV-2 no era la causa, o al menos no era la única causa.

Otros factores que se han relacionados con la covid-19, además de la vacunación antigripal previa, son las REM, especialmente de tipo 5G y otros tóxicos ambientales que se comportan como favorecedores o desencadenantes de inflamación y, por tanto, inmunoalteradores, especialmente como depresores de la inmunidad celular.

Se discute el papel de las microondas como factor que interfiere con el proceso de inmunidad celular. (8)

Expliquemos el síndrome de ADE (Antibody dependent enhancement) (9) (10)

En el SINDROME de ADE, los anticuerpos facilitan la entrada de virus en las células inmunes de la serie mieloide (macrófagos, y células dendríticas), en vez de producirse la presentación normal del antígeno. Estos virus enteros en el macrófago inhiben la producción de interferón, a través de diversos mecanismos, con lo que disminuye la respuesta inmune innata contra los virus a la vez que éstos se multiplican dentro de la célula. Cuando los nuevos virus salen al exterior del macrófago, aumenta la infección. Los linfocitos activados producen una gran cantidad de citocinas y quimiocinas desencadenando lo que se conoce como “tormenta de citocinas”. Los neutrófilos acuden a las zonas inflamadas para realizar la fagocitosis pero al estar cubiertos de partículas víricas son atacados por linfocitos citotóxicos y células NK y mueren produciéndose en dichas zonas inflamadas acúmulo de NETS (redes de material nuclear de los neutrófilos apoptóticos).

Teóricamente, la mejora inmunológica de la enfermedad puede ocurrir de dos maneras. En primer lugar, los niveles de anticuerpos no neutralizantes o subneutralizantes pueden potenciar la infección por SARS-CoV-2, otros coronavirus, o virus influenza en las células diana. En segundo lugar, los anticuerpos podrían potenciar la inflamación y, por tanto, la gravedad de la enfermedad pulmonar (11). Una descripción general de estas infecciones dependientes de anticuerpos y los efectos de mejora de la inmunopatología se resumen en la siguiente figura:

Figura 1

Mecanismo de la inmunopatología mediada por anticuerpos y ADE. Panel izquierdo: para ADE, la internalización de complejos inmunes está mediada por la activación de los receptores Fc en la superficie celular. La co-ligación de receptores inhibidores da como resultado la inhibición de respuestas antivirales que conduce a una mayor replicación viral. Panel derecho: los anticuerpos pueden causar inmunopatología activando la vía del complemento o la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (ADCC). Para ambas vías, la activación inmune excesiva da como resultado la liberación de citocinas y quimiocinas, lo que conduce a una patología de la enfermedad aumentada.

Un caso conocido de ADE se produce en el Dengue(12) (13).

Las células presentadoras (macrófagos, monocitos y dendríticas) se activan a través de receptor TLR2 /MyD 88 y activan respuesta TH2 (CD4) con aumento de IL 4,5,6,10 y 13 contribuyendo así a una actividad inflamatoria e inmunodepresora (supresión perfil Th1 y activación perfil Th2) contraria a la eliminación del virus y propicia al daño endotelial, mientras que la elevación de interferón-gamma e interleucina 2 (PERFIL Th1) es beneficiosa.

En el ADE INTRÍNSECO se produce un apagamiento de la inmunidad innata proporcional al aumento de partículas virales y la disminución de la expresión de receptores TOLL (TLRs). De esta manera, la unión de los complejos inmunes a células dendríticas y monociticas disminuye la transcripción de TLRs y aumenta la de SARM y TANK (proteínas que inhiben la expresión de TLRs) en células monocíticas generando un círculo vicioso de replicación viral y estimulación inmune (citocinas)

La supresión de los TLRs conlleva la disminución de la expresión de interferón de tipo I lo cual es crucial para favorecer la replicación viral y el daño endotelial por supresión de la producción de óxido nítrico (potente vasodilatador y antivírico).

En la covid-19 grave hemos visto, gracias a las autopsias, que los endotelios vasculares están dañados y en ellos se han encontrados estos NETs. ¿Son acaso las células endoteliales susceptibles a un determinado virus? ¿Tienen los receptores necesarios para facilitar la entrada en dichas células endoteliales de un determinado virus como el Sars-CoV-2? ¿Por qué los endotelios pulmonares han sido los inicialmente atacados produciéndose la característica neumonía intersticial bilateral?

En primer lugar el receptor ACE2 no se expresa (o apenas lo hace) en células pulmonares y de vías respiratorias, según el artículo revisado por pares (14):

“The protein expression profile of ACE2 in human tissues”

Por esta razón, el supuesto virus Sars-CoV-2, si tiene como receptor a ACE2, no podría dañar directamente el aparato respiratorio, aunque el receptor sí parece expresarse en los pericitos microvasculares de algunos órganos como el corazón.

En la covid-19 grave se ha visto, además del acúmulo de NETs en vasos sanguíneos, alta expresión de Interleuquina 8, citoquina producida por macrófagos y células endoteliales. Su acción principal es proinflamatoria y angiogénica. Es un potente factor quimiotáctico de neutrófilos, en los que induce la expresión de integrinas, favoreciendo su adhesión a células endoteliales.

Otra cuestión que favorecería el daño endotelial es la circulación de tóxicos liposolubles por vía sanguínea, ya que estos atacan las membranas celulares. Pues bien, científicos del hospital de Barbastro respondieron esta cuestión:

Emulsionantes de tipo detergente contenidos en las vacunas de la gripe estacional como Chiromas, cuyo adyuvante MF59C.1 contiene polisorbato-80 y sorbitol trioleato, en una cantidad considerablemente alta (1,175 mg) o Fluzone que contiene triton-100, resultan tóxicos para las células endoteliales al dañar sus membranas y desactivar las C-lectinas que suponen una defensa innata de dichas células contra la invasión de virus. Por tanto, la posible entrada de virus o simplemente ”virus like particles” (antígenos virales contenidos en las vacunas) en células endoteliales de aquellos órganos con mayor red vascular como el pulmón, pudieron ir facilitando un fenómeno inmune de tipo ADE que se desencadenó ante un contagio con virus similares, es decir, los virus de la gripe que circulan todas las temporadas invernales.

Este fenómeno de ADE pudo, a su vez, estar facilitado si las vacunas antigripales contenían algún tipo de péptido con capacidad inmunosupresora así como en aquellas personas que tuvieran en sus organismos cierto acúmulo de tóxicos con capacidad de inmunodepresión. A este respecto es de notar que la Covid-19 grave se produjo con mayor frecuencia en personas con obesidad, incluso jóvenes como ya hemos explicado y es bien sabido que los tejidos adiposos acumulan tóxicos provenientes, en su mayor parte, de los pesticidas y herbicidas que son liposolubles y se comportan como análogos de las Lipoxinas (citocinas con función inmunodepresora).

Por otra parte hay que destacar que ADE también puede ser producido o facilitado por el antígeno HA (hemaglutinina) de las vacunas antigripales:

En el estudio citado a continuación (15), el análisis de citometría de flujo mostró que el mecanismo de entrada del virus en macrófagos de ratones podría ser a través de HA a receptores de virus específicos, o HA más anticuerpo a través de receptores Fc. Estos resultados indican que el ADE de la infección por el virus NWS (influenza A murina) se produce realmente en macrófago murino primario portador del receptor Fc, dependiendo de la concentración de anticuerpo en presencia de la proteasa apropiada para la escisión de HA viral:

“Aumento de la infección del virus influenza A NWS en macrófagos murinos primarios por anticuerpo monoclonal anti-hemaglutinina”

El ADE comienza cuando el virus unido al anticuerpo se une a los receptores Fc activadores para iniciar la endocitosis o fagocitosis mediada por el receptor Fc. Este proceso facilita la entrada del virus en los monocitos, macrófagos y células dendríticas que expresan el receptor Fc. Sin embargo, la unión a los receptores Fc activadores sola es insuficiente para ADE. Esto se debe a que la activación de los receptores Fc desencadena la producción de moléculas de señalización que también inducen la expresión del gen estimulado por interferón (IFN) (ISG), independiente del IFN de tipo I .

Se han observado reinfecciones con CoV humanos y no hay ningún informe de que la infección secuencial sea más grave que la infección primaria. Del mismo modo, tampoco hay pruebas que sugieran que la gravedad del SARS o del MERS esté relacionada con los anticuerpos CoV con reactividad cruzada basal, por lo tanto es necesario que confluyan otros factores causales de inmunodepresión.

El apoyo clínico para la inmunopatología mediada por anticuerpos proviene de la observación de que el SARS grave se manifestó en la semana 3 de la enfermedad, en un momento en que la carga viral del tracto respiratorio estaba disminuyendo debido al aumento de los títulos de anticuerpos (16) .

Además, Ho y sus colegas observaron que los pacientes con SRAS que desarrollan respuestas de anticuerpos en la segunda semana de enfermedad tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave en comparación con los que desarrollan anticuerpos en la tercera semana de enfermedad o más tarde (17).

Se estableció un vínculo más directo entre los anticuerpos y la enfermedad en los macacos rhesus chinos, cuando los anticuerpos específicos del SARS-CoV después de la vacunación indujeron una patología pulmonar grave en comparación con los animales no vacunados tras la exposición viral (18)

El ADE o EAM de la infección puede producirse in vitro para muchos virus diferentes, incluido el virus de la inmunodeficiencia humana (19), la gripe o influenza (15) y los virus del Ébola (20). De manera similar, el ADE in vitro de virus de tipo salvaje y virus de pseudotipo, en células derivadas de mieloides que expresan el receptor Fc en presencia de concentraciones subneutralizantes de Ac. de sueros inmunes, también se ha descrito para SARS-CoV y MERS-CoV (21). En el caso de los CoV, se ha demostrado que los anticuerpos pueden unirse a la proteína del pico de superficie exponiendo el virus a la activación proteolítica y la entrada mediada por el receptor Fc (21).

Por otra parte sabemos que la vacunación también puede ocasionar ADE: la vacuna quimérica tetravalente contra el dengue (Dengvaxia) es un ejemplo de ello (22). Otros dos ejemplos notables de enfermedad amplificada inducida por vacuna son el virus respiratorio sincitial (VSR) (23) (24) (25) (26) y el sarampión atípico (27) (28) donde la enfermedad grave fue más prevalente después de la vacunación con viriones inactivados.

El mecanismo exacto de la inmunopatología potenciada por anticuerpos en los modelos de infección por CoV no se comprende bien. Sin embargo, las vacunas contra virus como el VSR mostraron una inmunopatología mejorada similar después de la vacunación. Se ha postulado que las vías efectoras mediadas por anticuerpos son la causa de la inmunopatología mejorada (24) . Además de unirse al antígeno y activar la endocitosis o fagocitosis mediada por el receptor de Fc, los anticuerpos también provocan una serie de respuestas mediadas por Fc, a saber, la activación del complemento y la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (ADCC).

Sin embargo, una respuesta efectora mediada por Fc aberrante y sobreestimulada también puede conducir a una inmunopatología grave y daños (29) (30). Por ejemplo, un estudio observó que el anticuerpo IgG anti-proteína Spike de pacientes con SARS grave de macacos Rhesus, inmunizados con una vacuna CoV contra el SARS, vectorizada por vacuna de Ankara modificada, condujo a la producción de citocinas proinflamatorias y al reclutamiento de macrófagos inflamatorios en el parénquima pulmonar (18).

También se ha comprobado en ratones que los animales más viejos tienden a responder mal a la vacunación (31) (32).

LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES SUPONEN UNA RESPUESTA INFLAMATORIA AMPLIFICADA Y DESREGULADA.

Respecto a este punto es de notar que las vacunaciones excesivas y prematuras en la vida de un individuo predisponen al desarrollo de un perfil inmunitario Th2 (inmunidad humoral y adquirida) en detrimento del perfil Th1 que es el que prevalece en la inmunidad innata y celular. Es conveniente reflexionar sobre la importancia y función de dichos perfiles inmunológicos.

Cualquier infección vírica se desarrolla en el contexto de nuestro viroma, es decir que, aunque una persona pueda sufrir un contagio vírico por “resonancia” con el individuo enfermo (recordemos que toda persona expuesta a virus no sufre un contagio y que éste depende del estado inmune basal del posible receptor) el proceso infeccioso cursará con expresión o activación de sus propios virus endógenos. Cuando esto ocurre, la señalización vírica marca o “infecta” células dañadas o intoxicadas de manera que no están cumpliendo adecuadamente sus funciones. El perfil de inmunidad Th1 favorecerá la muerte de dichas células y la fagocitosis de los detritus orgánicos produciéndose, a continuación, la renovación celular y la reparación del tejido dañado por la infección.

En el caso de una vacunación, lo que ocurre es que la expresión incompleta de antígenos víricos, desencadena principalmente una respuesta humoral con producción de anticuerpos, es decir, expresión principal del perfil inmune Th2, este perfil es proinflamatorio, provocando una inflamación de bajo grado que puede ser atenuada pero que no es “resolutoria” de ninguna situación tóxica o alterada que hubiera podido desencadenar la infección viral.

Por otra parte, la producción mantenida de Ac contra Ag víricos que son compatibles con Ag expresados por retrovirus endógenos, puede dar lugar a fenómenos autoinmunes o al mantenimiento de un perfil inflamatorio crónico de bajo grado que favorezca la ADE o síndromes similares como el Síndrome hemofagocítico.

En el grupo de trabajo con el que estoy colaborando tenemos la convicción de que Covid-19 es, en realidad, un proceso autoinmune. Me explico:

Es absurdo decir que un mismo virus puede producir cuadros clínicos tan diversos como la ausencia de síntomas, el resfriado leve, la neumonía intersticial bilateral y la vasculitis multiorgánica con tormenta de citoquinas aguda y mortal. Si se producen estas enormes diferencias clínicas es debido al paciente, a su estado inmunológico, no al virus. Por lo tanto urge estudiar qué determina dicho estado inmune.

Por otra parte, se ha visto en las autopsias que lo que se encuentra en los vasos sanguíneos dañados (pues la covid grave es básicamente una vasculitis) es un gran acúmulo de NETs o trampas extracelulares de macrófagos y éstas son características del Lupus Eritematoso Diseminado, enfermedad autoinmune por excelencia y que además de no ser transmisible puede ser ocasionada por reacciones vacunales y diversos químicos tóxicos. Por cierto, el Lupus se trata también con hidroxicloroquina. Otros factores que apoyan la autoinmunidad son el aumento de interleucina 8 y los anticuerpos antiinterferón encontrados en los enfermos de covid grave.

Según un artículo publicado en Science a finales de septiembre:

Bastard y col. identificaron individuos con títulos altos de autoanticuerpos neutralizantes contra IFN-α2 e IFN-ω tipo I en aproximadamente el 10% de los pacientes con neumonía grave por COVID-19. Estos autoanticuerpos no se encontraron ni en personas infectadas que eran asintomáticas, ni en individuos sanos.

La coautora Isabelle Meyts, inmunóloga pediátrica de los Hospitales Universitarios de Lovaina dice, “Nunca ha habido una enfermedad infecciosa explicada a este nivel por un factor en el cuerpo humano. Y no es una cohorte aislada de europeos. Los pacientes son de todo el mundo, de todas las etnias “. Otro hallazgo es que el 94% de los pacientes con anticuerpos que atacan al interferón eran hombres, lo que ayuda a explicar por qué los hombres tienen un mayor riesgo de enfermedad grave.

En un estudio, Jean-Laurent Casanova, genetista de enfermedades infecciosas de la Universidad Rockefeller, y su equipo concluyen que “Al menos el 10% del COVID-19 crítico es un ataque autoinmune.”

Los AC ANTIINTERFERÓN (33) suponen un trastorno de inmunodeficiencia adquirida poco frecuente, caracterizado por la aparición de susceptibilidad a infecciones oportunistas diseminadas (en particular, infección micobacteriana no tuberculosa diseminada, salmonelosis, peniciliosis e infección por el virus de la varicela zoster) en adultos previamente sanos (VIH negativos). Está asociada a la presencia de autoanticuerpos anti-interferón gamma adquiridos. Los hallazgos clínicos característicos incluyen linfadenopatía (cervical o generalizada), fiebre, pérdida de peso y/o lesiones cutáneas reactivas.

En relación con la deficiencia adquirida de interferón es importante destacar su relación con los HERVs (retrovirus endógenos humanos) (34).

Los retrovirus endógenos (ERV) son abundantes en los genomas de mamíferos y contienen secuencias que modulan la transcripción. El impacto de la propagación de ERV en la evolución de la regulación genética sigue siendo poco conocido. Los ERV han dado forma a la evolución de una red transcripcional subyacente a la respuesta de interferón (IFN), una rama importante de la inmunidad innata, y los ERV específicos de linaje han dispersado numerosos potenciadores inducibles por IFN de forma independiente en diversos genomas de mamíferos.

Aunque estas secuencias reguladoras probablemente surgieron de virus antiguos, ahora constituyen un depósito dinámico de potenciadores inducibles por IFN que alimentan la innovación genética en las defensas inmunitarias de los mamíferos.

La prevalencia de potenciadores inducibles por IFN en los LTR de estos antiguos retrovirus no es una coincidencia, sino que puede reflejar adaptaciones virales anteriores para explotar las vías de señalización inmunitaria que promueven la transcripción y replicación viral . De hecho, varios virus existentes, incluido el VIH, poseen elementos reguladores cis inducibles por IFN.

A este respecto recordar la secuencia peptídica del VIH encontrada en la spike protein del Sars-CoV-2 y estudiada en el artículo citado: “Uncanny similarity of unique insert in the 2019-nCoV spike protein to HIV-1 Gp 120 and Gag” (Pashant Pradham et alt.) De la que también se hizo eco el Premio Nobel Luc Montaigner.

SINDROMES HEMOFAGOCITICOS

Otro tipo de fenómenos y síndromes clínicos relacionados con la covid-19 grave y que pueden guardar estrecha relación con la autoinmunidad son los llamados síndromes hemofagocíticos.

El síndrome hemofagocítico (SHF) o linfohistiocitosis hemofagocítica es una entidad clínica con elevada mortalidad, típicamente reconocida en la edad pediátrica, sin un correcto tratamiento puede ser fatal: el riesgo de una rápida progresión a fallo multiorgánico y de afectación del sistema nervioso central con secuelas a largo plazo son las consecuencia más graves de un retraso diagnóstico (35) (36).

Los síntomas iniciales suelen ser fiebre y afectación progresiva del estado general y el factor desencadenante puede ser infeccioso, oncológico, autoinmune o metabólico.

Los síndromes hemofagocíticos (SPH) son afecciones raras que ponen en peligro la vida y se caracterizan por una sobreestimulación del sistema inmunológico que conduce a inflamación sistémica, hipercitocinemia insuficiencia multiorgánica. Se dividen a grandes rasgos en linfohistiocitosis hemofagocítica primaria (HLH) y síndromes hemofagocíticos secundarios..

La HLH primaria es causada por mutaciones genéticas que alteran la función citotóxica de los linfocitos T citotóxicos y asesinos naturales (NK) y, por lo general, están presentes en la infancia y la niñez. HLH primario incluye HLH familiar (fHLH), donde los pacientes tienen mutaciones autosómicas recesivas en diversos genes (Perforin(PRF1), MUNC 13-4 (UNC13D), MUNC 19-2 (STXBP2) y sintaxina 11 (STX11).

 La HLH primaria también incluye otros síndromes de inmunodeficiencia hereditaria como el síndrome de Chédiak-Higashi , el síndrome de Griscelli y el síndrome de Hermansky-Pudlak tipo II. 

Los síndromes hemofagocíticos secundarios generalmente afectan a adolescentes y adultos y no están asociados con defectos genéticos conocidos, aunque se han informado casos raros de fHLH después de los 70 años.

SINDROME HEMOFAGOCITICO SECUNDARIO

En el SPH secundario o reactivo, a menudo hay una “condición predisponente” asociada que causa una desregulación inmunológica , como una neoplasia maligna (en particular linfoma), inmunodeficiencia o enfermedad autoinmune, y / o un “desencadenante”, más comúnmente una infección como la del virus de Epstein-Barr. En algunos casos, no se identifica un proceso patológico asociado (37).

El SPH también puede denominarse síndrome de activación de macrófagos (MAS) cuando se presenta en pacientes con enfermedades autoinmunitarias como artritis idiopática juvenil enfermedad de Still del adulto y lupus eritematoso sistémico (38). La activación inmunitaria patológica que caracteriza a HPS / HLH puede ser difícil de distinguir de la activación fisiológica de macrófagos. Por ejemplo, ni la presencia ni la cantidad de hemofagocitosis en las biopsias de médula ósea son específicas de HPS / HLH.

CONCLUSIONES

1.- La covid-19 grave es un síndrome de inmunidad alterada y no una enfermedad infecciosa.

2.- No está producida por un virus, sea el Sars-CoV-2 u otro. Puede, en todo caso, estar desencadenada por una infección vírica en determinadas circunstancias.

3.- Para que se produzca covid-grave es necesario que concurran determinadas situaciones fisiopatológicas e inmunopatológicas previas que pueden haber sido propiciadas por vacunaciones anteriores, especialmente la vacunación antigripal.

4.- Igualmente, determinadas condiciones metabólicas como diabetes, obesidad, y deficiencias de vitamina D activa, son determinantes en la Covid-19.

4.- Por esta razón planteamos la covid-19 grave como un síndrome Hemofagocitico o de Enfermedad Aumentada por la Vacuna antigripal.

5.- Otros factores coadyuvantes serían aquellos capaces de inducir inmunodepresión, especialmente linfopenia, como es el caso de la exposición a REM especialmente las de alta potencia como la 5G y la proximidad a antenas emisoras, los pesticidas y herbicidas, metales pesados y otros tóxicos ambientales.

6.- Los tratamientos con antivirales e inmunodepresores son totalmente inadecuados, mientras que el tratamiento temprano con antiinflamatorios u otros tratamientos no convencionales como los tratamientos oxidativos (ozonoterapia, peróxido de hidrógeno o dióxido de cloro) serían los más indicados.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1.- “Las proteínas Prevotella sobreexpresadas asociadas a COVID-2019 mediadas por interacciones huésped-patógeno y su papel en el brote de coronavirus.”

Abdul Arif KhanZakir Khan (Bioinformatics 2020)

2.- “Asociación positiva entre las muertes por COVID-19 y las tasas de vacunación contra la influenza en las personas mayores en todo el mundo”

Christian Wehenkel (Peer journal, 2020)

3.- “Vitamin D binding protein: a multifunctional protein of clinical importance.”

Marijn M Speeckaert et alt.( Epub 2005).

4.- “Pathogenic significance of alpha-N-acetylgalactosaminidase activity found in the envelope glycoprotein gp160 of human immunodeficiency virus Type 1″

Nobuto Yamamoto (Pub Med, 2006)

5.- “Vitamin D Binding Protein: A Historic Overview”

Roger Bouillon (Front. Endocrinol. 2020)

6.- “Uncanny similarity of unique inserts in the 2019-nCoV spike protein to HIV-1 gp120 and gag.”

Prashant Pradhan et alt. (BioRXiv, preprint. 2020)

7.- “Pathogenic significance of alpha-N-acetylgalactosaminidase activity found in the hemagglutinin of influenza virus”

Nobuto Yamamoto Masahiro Urade (Microbes and Infection, 2005)

8.- “Microwaves and cellular immunity: I. Effect of whole body microwave irradiation on tumor necrosis factor production in mouse cells.”

E.E Fesenko (Bioelectrochemistry and Bioenergetics, 1999)

9.- “Molecular mechanism for antibody-dependent enhancement of coronavirus entry.”

Wan Y.( J Virol. 2020)

10.-Antibody-dependent enhancement of SARS coronavirus infection and its role in the pathogenesis of SARS.”

Yip M.S.(Hong Kong Med J. 2016)

11.-Is antibody-dependent enhancement playing a role in COVID-19 pathogenesis?”

Negro Francesco (Swiss Med Wkly. 2020)

12.- “Antibody- dependent enhancement in the inmunopathogenesis of severe dengue, implications for the development and use of vaccines.”

B. Alejandro Cácers Munar et alt. (Acta Colombiana 2019)

13.- “Dengue viruses and mononuclear phagocytes. I. Infection enhancement by non-neutralizing antibody.”

S B HalsteadE J O’Rourke (Pub Med 1977)

14.-The protein expression profile of ACE2 in human tissues.”

Feria Hikmet et alt. (Mol. Syst. Biol. 2020)

15.- “Infection enhancement of influenza a NWS virus in primary murine macrophages by anti-hemagglutinin monoclonal antibody.”

Ochiai H. et alt. (J Med Virol. 1992)

16.-Clinical progression and viral load in a community outbreak of coronavirus-associated SARS pneumonia: a prospective study.”

Peiris J.S. et alt Lancet. 2003

17.-Neutralizing antibody response and SARS severity.”

Ho M.S. et alt. (Emerg Infect Dis. 2005)

18. “Anti-spike IgG causes severe acute lung injury by skewing macrophage responses during acute SARS-CoV infection.”

Liu L. et alt (JCI Insight. 2019)

19.- “Antibody-dependent enhancement of human immunodeficiency virus type 1 infection.”

Robinson J.R. et alt. (Lancet. 1988)

20.- “Infectivity-enhancing antibodies to Ebola virus glycoprotein.”

Takada A. et alt. (J Virol. 2001)

21.- “Antibody-dependent sars coronavirus infection is mediated by antibodies against spike proteins.”

Wang S.F. et alt. (Biochem Biophys Res Commun. 2014)

22.- “Effect of dengue serostatus on dengue vaccine safety and efficacy.”

Sridhar S. et alt (N Engl J Med. 2018)

23.- “An epidemiologic study of altered clinical reactivity to respiratory syncytial (RS) virus infection in children previously vaccinated with an inactivated RS virus vaccine.”

Kapikian A.Z. et alt (Am J Epidemiol. 1969)

24.- “Respiratory syncytial virus disease in infants despite prior administration of antigenic inactivated vaccine.”

Kim H.W.( Am J Epidemiol. 1969)

25.- “Respiratory virus immunization. I. A field trial of two inactivated respiratory virus vaccines; an aqueous trivalent parainfluenza virus vaccine and an alum-precipitated respiratory syncytial virus vaccine.”

Fulginiti V.A. et alt. (Am J Epidemiol. 1969)

26.- “Field evaluation of a respiratory syncytial virus vaccine and a trivalent parainfluenza virus vaccine in a pediatric population.”

Chin J. et alt. (Am J Epidemiol. 1969)

27.- “Immunoglobulin g antibody-mediated enhancement of measles virus infection can bypass the protective antiviral immune response.”

Iankov I.D. et alt (J Virol. 2006)

28.- “Measles immunization with killed virus vaccine. Serum antibody titers and experience with exposure to measles epidemic.”

Raug L.W. et alt.(Am J Dis Child. 1965)

29.- “Fc-Mediated antibody effector functions during respiratory syncytial virus infection and disease.”

Van ERP E.A. et alt. (Front Immunol. 2019)

30.- “Antibody-mediated complement activation in pathology and protection.”

Goldberg B.S. et alt. (Immunol Cell Biol. 2020)

31.- “A double-inactivated severe acute respiratory syndrome coronavirus vaccine provides incomplete protection in mice and induces increased eosinophilic proinflammatory pulmonary response upon challenge.”

Bolles M. (J Virol. 2011)

32.- “Vaccine efficacy in senescent mice challenged with recombinant SARS-CoV bearing epidemic and zoonotic spike variants.”

Deming D. et alt. (PLoS Med. 2006)

33.- “Sars-CoV-2 ORF3b is a potent interferon antagonist whose activity is further increased by a naturally occurring elongation variant.”

Yoriyuki Konno et alt. (Cell reports 2020)

34.- “Regulatory evolution of innate immunity through co-option of endogenous retroviruses.”

Edward B. Chuong et alt.(Science 2016)

35.- “Sindromes hemofagocíticos: La importancia del diagnostico y tratamiento precoces.”

Itziar Astigarraga et alt. (Anales de pediatría 2018)

36.- “Hemophagocytic síndromes (HPSs) including hemophagocytic lymphohistiocytosis (HLH) in adults: A systematic scoping review.”

Anna Hayden et alt.(Elsevier, 2016)

37.- “Diagnostic and therapeutics guidelines for hemophagocytic lymphohistiocytosis.”

Henter J. et alt.(Pediatr. Blood Cancer, 2007)

38.- “Hemophagocytic syndrome in patiens with systemic autoimmune diseases: analysis of 30 cases.”

Fukaya S. et alt (Rheumatology, 2008)

Publicada en

Covid-20: primera semana de la campaña de micromecenazgo.

Colecta total a 28 de diciembre de 2020: 1235 €.

Queridos amigos, muchas gracias a todos por vuestro apoyo, y especialmente por todos los bellos mensajes que hemos recibido, auténticas inyecciones de ánimo y esperanza. Es muy posible que finalmente no necesitemos activar una plataforma especializada de crowdfunding pues ya hemos recaudado más de la cuarta parte de lo que necesitamos para cubrir los costes de gestión y producción del dossier. Hemos valorado que una financiación inicial de 4000 euros, más el apoyo de nuestro fondo editorial, sería la cantidad mínima necesaria para hacer el proyecto viable, siendo 6000 la cantidad ideal.

Vamos a continuar con la campaña al menos hasta el 31 de enero. Os recordamos que podéis consultar  en este enlace toda la información para participar. Nuestra previsión es tener el primer dossier impreso en castellano para abril o mayo de este año, y en inglés para el mes de julio.

Amigos un enorme gracias también por todos los esfuerzos de difusión que estáis haciendo, nesitamos seguir moviendo esto unas semanitas más, un abrazo lleno de esperanza y felices fiestas a todos!

Enlaces:

Videopresentación

Información para participar

Presentación en Scabelum Tv (minuto 32)

 

 

Publicada en

Arranca el proyecto CoVid20

Pincha en la imagen para acceder al programa completo

(presentación del proyecto a partir del minuto 32)

Ayer jueves 17 de diciembre estuvimos con Luis de Miguel presentando el nuevo proyecto editorial CoVid20, una publicación que va a reunir nada menos que a 20 autores de diferentes países, que creemos han sido muy significativos durante esta crisis. Podéis vernos a partir del minuto 32 del programa 34 de Scabelum Tv.

Agradecemos profundamente a Luis de Miguel y todo su equipo por haber creado este espacio de comunicación sin censuras tan necesario, y haber podido arrancar la campaña de tan buena manera 🙂

Como comentamos en la presentación, debido a las dificultades para conseguir que nuestro proyecto sea acogido por una plataforma de crowdfunding convencional, por el momento hemos iniciado un sistema casero de micromecenazgo ¡necesitamos vuestra ayuda para sacar adelante este proyecto! Tenéis toda la información disponible en https://cauac.org/v20

Y os recordamos que podéis suscribiros a nuestro canal de Telegram en https://t.me/CAUACEDITORIAL

Gracias de corazón por vuestro apoyo, seguimos!

Publicada en

Segundo año del Proyecto Arrendajo

El Proyecto Arrendajo vuelve con fuerza en su segundo año.

La bellota fue un pilar fundamental de los pueblos indígenas libres de la Península Ibérica, y en esta iniciativa popular late con fuerza ese rescate de lo vernáculo, del pueblo emancipado, de la cooperación, la soberanía alimentaria, y por supuesto de la regenaración de los montes y la naturaleza de nuestra amada Tierra.

En estos tiempos críticos en los que las instituciones se han vuelto más tiránicas que nunca y deterioran la salud de las personas aislándolas de sus fuentes más importantes, como la naturaleza, la convivencialidad y el contacto humano o el aire libre, la propuesta del Proyecto Arrendajo cobra más fuerza y sentido que nunca, ¡salgamos al monte a recolectar y sembrar, a celebrar la vida, a rescatar nuestra relación con la Tierra, nuestra indigeneidad, nuestra soberanía, y por supuesto nuestra salud, vitalidad y alegría! ¡Allí nos vemos!

Enlaces:

Comienza el segundo año del Proyecto Arrendajo

Presentación original del proyecto

Publicada en

La vacuna de la gripe y el Covid-19

 

Nota editorial: Este artículo fue originalmente publicado en Home Vaccine Education Network y posteriormente traducido al castellano en el blog Contra el encierro de la gente.  Hemos revisado la traducción e introducido algunas notas. No compartimos necesariamente todas las interpretaciones de los resultados estadísticos, sin embargo consideramos que este estudio es fundamental por la abundancia de información significativa que revela, tanto acerca de la situación de 2020 como de la evolución histórica de la vacunación de la gripe.

_____________________________________________________________

LA VACUNA DE LA GRIPE Y EL COVID 19

Inyección antigripal, infección mortal

¿Qué tienen en común los países de Bélgica, Perú, el Reino Unido, España, Italia, Chile, Suecia, los EE.UU., México y Francia? Estos países, los diez primeros en mortalidad por COVID-19 (al 24 de agosto de 2020, según la Johns Hopkins University), inyectaron a más del 49% de su población anciana con la vacuna de la gripe. Esto contrasta fuertemente con los países del extremo inferior, con tasas de mortalidad/población hasta cuatro órdenes de magnitud menores: Ruanda, Tailandia, Mozambique, Sri Lanka, Papúa Nueva Guinea, Uganda, Tanzania, Taiwán y Vietnam: con la excepción de una tasa de vacunación del 49% en Taiwán, las tasas de vacunación antigripal en estos países son extremadamente bajas. Si bien cabe objetar que estos países pueden carecer de capacidad para realizar pruebas, un cuidadoso estudio serológico de múltiples países de África ha demostrado que, si bien en realidad se pasaron por alto muchos casos, ello se debe a que los residentes no estaban de hecho muy enfermos (mientras que el número de personas con anticuerpos contra el COVID en Kenya, por ejemplo, era similar al de España, los hospitales nunca se vieron desbordados ni se registró un exceso de muertes). De cualquier manera que observemos los datos -tanto entre continentes como dentro de ellos-, las tasas más altas de vacunación contra la gripe claramente parecen transformar un gran número de casos de COVID de una enfermedad leve a una grave. Dado que las vacunas contra la gripe están siendo impulsadas agresivamente e incluso en algunos casos obligatoriamente para el otoño del 2020, es fundamental que los ciudadanos y los profesionales médicos revisen el tema. Por favor, siga leyendo para obtener datos, referencias y fuentes.

Cunningham, (2020) publicó una lista de los índices de cobertura de la vacuna de la gripe en los países europeos frente a sus índices de mortalidad por COVID-19. Sus datos se ponen en un gráfico a continuación, actualizados hasta el 16 de julio y complementados con todos los demás países para los que pudimos encontrar datos de la vacuna contra la gripe. Esto incluye a los Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Japón, Islandia, Israel y Corea del Sur. Debido a que las pruebas e informes de COVID-19 pueden ser inconsistentes entre los países, también proporcionamos la tasa máxima de exceso de mortalidad total desde enero de 2020, en forma de puntuación estadística z para los países para los que estaba disponible. Los datos completos y las fuentes se dan al final de este artículo. Todos los datos de cobertura de la vacuna contra la gripe son del 2019, si están disponibles, o del 2018.

Gráfico de arriba: Relación del porcentaje de mayores de 65 que recibieron la vacuna de la gripe con las muertes COVID por millón de habitantes. [r=0.45; N=31]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99%.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje mayores de 65 años que recibieron la vacuna de la gripe y el pico de muertes en exceso durante la epidemia COVID a 16 de Julio 2020. [r=0.61; N=15]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 98,5%.

 

Hay varios mensajes importantes de estos gráficos:

1) Los países con una alta cobertura de la vacuna contra la gripe, hasta de julio de 2020, sufrieron hasta 20 veces más muertes por COVID-19 por millón de habitantes que los países con una cobertura baja.

2) Parece haber un PUNTO DE INFLEXIÓN que se produce en el 45%-50% de cobertura de la vacuna contra la gripe. Por debajo o por encima de este punto hay poca correlación entre la cobertura de vacunación y la mortalidad con COVID, pero la tasa media de mortalidad en los países con cobertura por encima del punto de inflexión es significativamente mayor. Esto indica que cuando se alcanza una cierta densidad de personas especialmente vulnerables al COVID por vacunación de la gripe, los grupos conectados de vulnerabilidad se extienden a todo el sistema (es decir, se alcanza el “umbral de percolación” [threshold percolation]), generándose bruscamente resultados mucho peores.

 

LAS ALTAS TASAS DE VACUNACIÓN DE LA GRIPE PODRÍAN HACER MÁS LETALES LAS INFECCIONES INDIVIDUALES POR COVID

El total de muertes COVID por millón de habitantes puede desglosarse así: Total muertes=casos/millón x muertes/caso. Cuando tomamos estos dos factores individualmente, encontramos que ambos están afectados por las tasas de vacunación de la gripe, pero que muertes/caso es el que puede ser afectado más fuertemente. Esto indica que cuando el virus llega a una cadena de individuos que han recibido todos la vacuna de la gripe puede de alguna manera volverse más peligroso, tal vez porque las personas están transmitiendo cargas virales más altas o porque el virus cambia de alguna manera. El único país que tiene una alta tasa de muertes/caso a pesar de una relativamente baja vacunación contra la gripe es Hungría, que es el único país que utiliza una vacuna contra la gripe adyuvada con aluminio. Con los datos existentes no se puede observar un impacto claro del uso de otros adyuvantes o de vacunas de alta potencia (véanse las fuentes más adelante). Como prueba de que vacunación antigripal es la causa principal que hace que el COVID sea más letal (y no simplemente de que haya más contagios), en este artículo sobre África se hace referencia a todos los países con tasas de vacunación antigripal muy bajas y se revela que el COVID se propaga fácilmente entre esas poblaciones, pero causa un número de muertes extremadamente bajo.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años en residencias que recibieron la vacuna de la gripe y el número de casos COVID por millón de habitantes.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años en residencias que recibieron la vacuna de la gripe y el número de muertes/casos COVID.

LA VACUNA DE LA GRIPE TAMBIÉN CORRELACIONADA CON EL EXCESO DE MUERTES EN EL 2017

En 2017 hubo un exceso de mortalidad inusualmente alto durante la temporada de gripe en Europa causado por una gripe A (H3N2) para la que la vacuna no estaba bien adaptada. Como se explica más adelante, la vacuna contra la gripe puede aumentar la vulnerabilidad a cualquier infección no cubierta específicamente por la vacuna. Por lo tanto, cabe esperar que aumente la mortalidad en cualquier año en que el principal agente patógeno peligroso en circulación no sea una cepa específica de la vacuna contra la gripe. En el 2017 vimos exactamente el mismo patrón que en 2020: más muertes en exceso en los países con mayor cobertura de vacuna antigripal, con un potencial punto de inflexión nuevamente en la tasa de cobertura del 50% y también otro potencial punto de inflexión en la cobertura del 30% (también vemos indicios de algún comportamiento crítico en el 30% en los datos del COVID). Alternativamente, también sería posible ajustar una relación lineal con estos datos. Este conjunto de datos es más sencillo, ya que ningún país estaba tomando medidas de distanciamiento social extremo en 2017.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años en residencias que recibieron la vacuna de la gripe en el 2017 y el pico del esceso de mortalidad de ese año. [r=0.64; N=15]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99%.

CORRELACIÓN ENTRE LA COBERTURA DE LA VACUNA DE LA GRIPE Y LA MORTALIDAD COVID-19 REGISTRADA EN EEUU

No se puede ver ninguna correlación entre la cobertura de la vacuna contra la gripe en la población mayor de 65 años estado por estado en 2020 y las muertes por COVID por millón de habitantes en los Estados Unidos. Sin embargo, si volvemos al año 2019 (véase el enlace de datos más abajo), encontramos que todos los estados tenían una cobertura de vacunación de más del 50% en la población de edad avanzada (N. del T.: es decir, por encima del punto de inflexión). Los datos de más arriba muestran que la cifra del 50% en las tasas de vacunación antigripal en 2018 o después es un punto de inflexión (la tasa media de mortalidad por COVID para una cobertura >50% es mucho más alta que para una cobertura <50%), pero que sin embargo el aumento de los valores por encima del 50% no causa un aumento adicional significativo. Sí vemos una correlación estadísticamente significativa cuando observamos las tasas de vacunación de toda la población mayor de 18 años en cada estado para la temporada 2018/2019 (N. del T.: donde observamos una variabilidad mayor que en el caso de la cobertura vacunal a mayores de 65), y una correlación aún más poderosa cuando observamos las tasas de vacunación de los niños (de nuevo, temporada 2018/2019). Para todos los adultos el punto de inflexión es de nuevo alrededor del 45% – 50%, mientras que para los niños hay un pequeño punto de inflexión alrededor del 63% y uno mucho más grande alrededor del 69%. Todos los estados con una alta tasa de mortalidad por COVID, incluyendo Nueva York, tienen una alta tasa de vacunación de niños contra la gripe. Dado que las muertes infantiles siguen siendo bajas, esto debe indicar que los niños transmitieron una infección más letal a los mayores, lo que indica de nuevo la vacuna de la gripe juega el rol de hacer que los individuos se trasmitan entre sí casos más graves de COVID-19. Los datos de mortalidad de COVID-19 son de mediados de julio del 2020.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años que recibieron la vacuna de la gripe y las muertes COVID por millón de habitantes en los Estados de EEUU.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 18 años que recibieron la vacuna de la gripe y las muertes COVID por millón de habitantes en los Estados de EEUU. [r=0.257; N=49]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 92.59%.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de niños entre 6 y 18 años que recibieron la vacuna de la gripe y las muertes COVID por millón de habitantes en los Estados de EEUU. [r=0.56; N=51]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99.999%.

 

Gráfico de arriba: Media de muertes COVID por millón de habitantes en 1) Los Estados de EEUU con <45% de los adultos vacunados de la gripe. 2) Los Estados de EEUU con más del 45% de los adultos vacunados de la gripe.

Gráfico de arriba: Media de muertes COVID por millón de habitantes en 1) Los Estados de EEUU con <69.5% de los niños vacunados de la gripe. 2) Los Estados de EEUU con más del 69.5% de los adultos vacunados de la gripe.
 

NUEVOS DATOS Y DATOS ACTUALIZADOS: AGOSTO 2020

Recientemente hemos encontrado datos de la cobertura de la vacuna contra la gripe en 2018 para las Américas proporcionados por la OPA [Organización Panamericana de la Salud]. Se puede acceder al conjunto de datos originales aquí. Los datos en forma de gráficos, con las muertes por COVID/millón de habitantes obtenidos el 13 de agosto de 2020, por sí mismos muestran los mismos resultados que los datos europeos, con un claro cambio hacia mayores muertes por COVID cuando se vacuna alrededor del 50% de la población.

Gráfico de arriba: Norte y Sur América. Relación del porcentaje de ancianos que recibieron la vacuna de la gripe en el 2018 con las muertes COVID por millón de habitantes.
 

Después hemos combinado los datos de la OPS con el conjunto de datos originales, y hemos vuelto a acceder a todas las tasas de mortalidad del COVID a fecha 14 de agosto del 2020 para hacer el siguiente conjunto global de datos, que consiste principalmente en datos de Europa y de las dos Américas (N. del T.: estas regiones son, con mucha diferencia, las áreas del mundo tanto con mayores tasas de cobertura vacunal como con mayores tasas de mortalidad por Covid). Todos los datos de cobertura de la vacuna contra la gripe son del 2018 o del 2019.

Gráfico de arriba: Las dos Américas y Europa. Relación del porcentaje de ancianos que recibieron la vacuna de la gripe con las muertes COVID por millón de habitantes. [r=0.44; N=46]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99%.
 

Obsérvese que el conjunto de datos, así como los subconjuntos de Europa y América, muestran claramente que el COVID-19 se vuelve repentinamente mucho peor una vez que la cobertura de la vacuna contra la gripe supera el valor crítico de aproximadamente el 50%.

Probablemente ha escuchado muchas veces que “la correlación no implica causalidad”. La causalidad está implícita, sin embargo, cuando hay una ciencia sólida e independiente que apoya y explica una relación casual. En el caso de la vacuna contra la gripe hay múltiples estudios, incluido uno del tipo “doble ciego” y controlado con placebo, que han demostrado que la vacuna contra la gripe aumenta la susceptibilidad a otras infecciones [Un estudio “doble ciego” es cuando ni los pacientes participantes en el estudio, ni los investigadores mismos, saben a qué participante se le ha dado el medicamento a probar y a qué paciente se la ha dado un placebo. Esto solo se desvela al final del estudio]. A continuación se presenta esta ciencia, comenzando con los antecedentes de la vacuna contra la gripe y los científicos que han argumentado en contra de ella durante años.

 

LA VACUNA DE LA GRIPE: NUNCA APOYADA POR LA CIENCIA

En 1972, el Dr. John Anthony Morris informó a sus superiores de la FDA de los resultados de su investigación sobre la vacuna contra la gripe: Un distinguido doctor e investigador del gobierno, el Dr. Morris había sido comisionado 13 años antes para justificar científicamente los planes de la FDA de expandir ampliamente el programa de vacunación contra la gripe. Sin embargo, para su expectante audiencia, sus resultados fueron totalmente decepcionantes. El Dr. Morris informó que la vacuna contra la gripe no proporcionó ningún beneficio neto mensurable, en parte porque el producto inyectado no estimuló la producción de anticuerpos en los pulmones, permitiendo así la replicación viral en esta área sensible. Más tarde se observó que la falta de beneficio también se debía a la capacidad de la vacuna antigripal de aumentar la vulnerabilidad a los virus no cubiertos por la inyección, entre ellos cepas de gripe diferentes y diferentes virus respiratorios peligrosos por sí mismos. La conclusión del Dr. Morris de que la vacuna antigripal no aporta ningún beneficio neto se ha verificado repetidamente con datos contemporáneos, entre ellos un estudio de Simonsen et al. (2005) en el que se determinó que el gran aumento de la vacunación antigripal de los ancianos entre 1980 y 2001 no logró reducir la mortalidad en la temporada de gripe, y un estudio realizado en Gran Bretaña en el que se determinó que el gran aumento de la adopción de la vacuna antigripal por parte de las personas que acababan de cumplir 65 años (frente a las que eran un poco más jóvenes) no supuso ninguna disminución de las hospitalizaciones ni de las muertes.

Corrupción, no Salud Pública

Dados los contundentes resultados de la investigación del Dr. Morris, la única ventaja de la vacuna contra la gripe podría ser llenar los bolsillos de las grandes farmacéuticas, y debería haberse legislado para que dejara de existir. Desafortunadamente, la íntima relación entre la FDA, los CDC y la industria farmacéutica, bien documentada hoy en día, no es un fenómeno nuevo. En lugar de reconsiderar el programa de vacunación, los supervisores del Dr. Morris cerraron rápidamente su laboratorio y bloquearon la publicación de sus resultados. Dando un suspiro de alivio porque la ciencia bien hecha no se iba a poner en el camino de sus beneficios, las grandes farmacéuticas continuaron presionando para la expansión del mercado de la vacuna contra la gripe. Incluso si no se obtenía un gran beneficio en los años normales, argumentaban, era importante contar con la fabricación para producir rápidamente grandes cantidades de vacunas para salvar al mundo durante la siguiente pandemia grave (History of Vaccines, de Arthur Allen).

¿La vacuna de la gripe hace que una pandemia de gripe sea… peor?

En 2009 se produjo la primera gran pandemia de gripe después de que la vacunación masiva contra la gripe se hubiera hecho realidad. Las grandes farmacéuticas produjeron heroicamente millones de dosis de vacuna contra la gripe pandémica. Lamentablemente, la mayoría de las dosis no se pusieron a disposición del público en general hasta que la pandemia estuvo a punto de terminar. Además, se produjo el inconveniente de que las personas que habían tomado obedientemente la vacuna contra la gripe estacional el año anterior tenían más probabilidades de desarrollar una enfermedad de gripe pandémica que requiriera atención médica. Los expertos en salud pública se sorprendieron por estos hallazgos pero mantuvieron la boca cerrada mientras las grandes farmacéuticas y las agencias gubernamentales que patrocinan utilizaron la atención pública sobre la gripe en 2009 como un trampolín para impulsar un programa de vacunación contra la gripe aún más amplio. Por primera vez se recomendó la vacuna contra la gripe para todos los ciudadanos estadounidenses, especialmente los niños, que para 2020 eran los mayores consumidores de la vacuna, a pesar de la falta de pruebas de beneficio y del mercurio que se permitió que mantuviera.

La vacuna contra la gripe promociona otros virus

Como se ha mencionado anteriormente, el año 2009 no fue una anomalía; la vacuna contra la gripe aumenta normalmente la tasa de infección con otros patógenos, lo que anula cualquier beneficio de la vacuna. Si bien muchos de los estudios sobre este fenómeno funcionaron con pacientes que habían elegido libremente si recibir la vacuna antigripal o no (Dierig y otros, 2014), un estudio cumplió el criterio de referencia de ensayo ciego, aleatorio y controlado con placebo (Cowling y otros, 2012). En general se ha ido creando la hipótesis de que el mecanismo del aumento de las enfermedades no relacionadas con la gripe es la interferencia viral –la observación de que una enfermedad de virus puede bloquear a otros-, sin embargo Riken y otros (2018) comprobaron que el aumento de las infecciones no relacionadas con la gripe comienza en los primeros 14 días después de recibir la vacuna antigripal, antes de que se haya desarrollado la inmunidad a la gripe. Esto indica que, al igual que la vacuna DTP y otras vacunas de patógenos inactivados, la vacuna genera cambios no específicos en el sistema inmunológico que aumentan la vulnerabilidad a otras infecciones determinadas. La mayoría de los estudios sobre la vacuna antigripal se han centrado en los niños, o han encontrado resultados estadísticamente significativos sólo en niños, sin embargo un estudio para encontrar un efecto en adultos encontró que mientras la vacuna antigripal parecía ofrecer protección cruzada contra ciertos patógenos para esta población, la vulnerabilidad a varios otros patógenos, incluyendo el coronavirus, fue específicamente incrementada. Este estudio se refería a los “viejos” coronavirus, no al COVID-19. Sin embargo quedó firmemente establecido el potencial de la vacuna contra la gripe para alimentar el COVID-19 y, como demostramos anteriormente, ahora puede verse claramente en los datos COVID.

__________________________________________________________________

 

Descargue los datos y haga su propia investigación:

COVID y vacuna de la gripe por pais, formato xls.

COVID y vacuna de la gripe por Estado (de EEUU), formato xls.

COVID y vacuna de la gripe por país, formato de testo simple delimitado por TABuladores.

Conjunto espandido y actualidado de datos Agosto 2020.

– Mucha más información y referencias en Home Vaccine Education Work.

– Además, aquí se listan y analizan los estudios que últimamente aparecen intentando desmentir esta relación.

_______________________________________________________________

 

Información complementaria:

Relación entre cobertura sanitaria, cobertura vacunal e incidencia de Covid19, por Bartomeu Payeras Cifre

Posible interferencia inmunológica del plisorbato 80 de la vacuna antigripal adyuvada y el SARS-Cov2 como causa de la pandemia por coronavirus, por Dr. Juan Gastón Añaños.

Reflexiones del Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi sobre las medidas aportadas en la crisis de la Covid-19, por Jon Ander Etxebarría (con gráficos comparativos de incidencia de vacunación antigripal y mortalidad por Covid entre las Comunidades Autónomas de España)

-Vacuna de la gripe y Covid19, por la Dra. Maria José Martínez Albarracín

-Vacuna de la gripe ¿causante de Covid-19?, por la Dra. Maria José Martínez Albarracín.

-Los vacunados contra la gripe infectan 6 veces más que los no vacunados, web CienciaySaludNatural

-Vacunación de la gripe e interferencia viral entre el personal del Departamento de Defensa de EEUU en 2017-2018, por Gregg. G. Wolf

________________________________________________________________

 

Bibliografía:

 

Publicada en

Lanzamiento del Addendum – Magna Ciencia Libro I

 

Por Artur Sala

Queridos seguidores de Magna Ciencia,

Después de una larga espera, acaba de llegar desde la editorial Cauac mi nuevo libro: el Addendum o extensión del primer libro de Magna Ciencia.

Como ya he comentado en mi blog antiguo blog La Ciencia Perdida, este Addendum nació ante la necesidad de actualizar la información del capítulo 5 sobre la transmutación nuclear al oro. Poco después de la publicación del primer libro apareció una importante fuente de información sobre este particular temática, de la que sólo el autor Alex Putney de la web Human Resonance se ha hecho eco. Esta nueva información lidiaba con la posibilidad de que algunas culturas precolombinas dominaran esta técnica, lo cual, explicaría las enormes reservas de oro que poseían.

Hoy en día está bastante claro gracias a los trabajos de Joseph Davidovits, que los antiguos conocían técnicas de reaglomeración de la piedra, de manera que gran parte de los templos de la Antigüedad eran fabricados a partir de roca artificial. Este tipo de técnica, conocida como geopolimerización, y que no hay que confundir con la activación alcalina, creó un conocimiento secreto sobre masonería con el que, no sólo se construyeron las pirámides, sino gran parte de las catedrales hasta hace pocos siglos. Para ello, recomiendo mucho el visionado de este documental.

Por si este conocimiento no fuera suficientemente de vanguardia, lo que detallará este libro es algo que va un paso más allá de esto. Aquí no hablamos de una química oculta, sino de una física nuclear oculta: los antiguos no sólo fabricaban piedra, sino que fabricaban oro.

Por si alguien desea conocer los entresijos de este nuevo libro puede escuchar algunas de las entrevistas que me han realizado sobre la temática, este de Sergi Faber en Sintonía Secreta y este otro de Pedro Riba en Luces en la oscuridad. Estamos viviendo el momento de la gran revelación del conocimiento.

Vean el siguiente vídeo donde detallo los pormenores del libro y la forma de obtenerlo.

Enlace al video promoción Addendum

Y para todas aquellas personas que no hayan leído todavía el Libro I de Magna Ciencia, hemos sacado, por primera vez en Cauac, una oferta (si un descuento para facilitar la compra de los dos libros que componen la primera parte de la obra Magna Ciencia)

Aquí podréis adquirir ambos libros, a mejor precio y con los mismos gastos de envío.

Un cordial saludo,

Artur Sala

Publicada en

La medicina de la Bestia

Iatrogenia, la medicina de la Bestia, por el Dr. Enric Costa i Verger

Este es un libro que nos ofrece una mirada profunda hacia los orígenes y los procesos históricos que han desembocado en la difícil situación que estamos atravesando a nivel mundial. Más allá del terrorismo mediático, los abusos hacia los derechos fundamentales de las personas o la terrible trama de corrupción política, científica y farmacéutica que hoy muchas voces denuncian, Enric Costa nos ofrece claves para comprender cómo se originaron el sistema de creencias y las condiciones sociales que han hecho posible llegar finalmente al extremo al que hemos llegado.

Iatrogenia, la medicina de la Bestia fue originalmente autopublicada por su autor, nuestro querido amigo Enric Costa en primavera de 2019. Mientras trabajábamos en la revisión del texto para una segunda edición, estalló la crisis y no dábamos crédito a cómo toda la realidad denunciada por la obra se recrudecía hasta límites jamás imaginados. De pronto era como si los velos cayeran y la Bestia se desenmascarara a plena luz del día… y no sólo eso, nos arrinconaba hasta no dejar escapatoria posible!

Y aquí estamos amigos, seguimos sumando, haciendo masa crítica, apoyándonos para transitar este momento tan decisivo para el despertar de la consciencia. Os presentamos una edición revisada y actualizada de esta fabulosa obra del Dr. Enric Costa, para nosotros trascendental no sólo por lo que aporta como análisis y ensayo en este momento histórico, sino también como testimonio de incalculable valor de un largo y significativo recorrido vital como persona y como médico.

Gracias Enric, y gracias a todos los que habéis apoyado, seguimos caminando!

 

Publicada en

Las pruebas de COVID-19 por PCR carecen de sentido desde el punto de vista científico

Texto original extraído de https://off-guardian.org/2020/06/27/covid19-pcr-tests-are-scientifically-meaningless/.

27 de junio de 2020 – Las pruebas de COVID-19 por PCR carecen de sentido desde el punto de vista científico

Pese a que el mundo entero depende de las pruebas de RT-PCR para «diagnosticar» la infección por SARS-CoV-2, la ciencia es clara: no sirven para ello.

Torsten Engelbrecht y Konstantin Demeter

Los confinamientos y las medidas higiénicas que se están aplicando en todo el mundo se basan en el número de casos y las tasas de mortalidad generadas por las llamadas pruebas de RT-PCR del SARS-CoV-2, las cuales se utilizan para identificar a los pacientes «positivos», y en estos casos «positivo» normalmente se interpreta como «infectado».

Pero si analizamos detalladamente los hechos, la conclusión es que las pruebas de PCR son inútiles como instrumento de diagnóstico para determinar una supuesta infección por un supuesto nuevo virus llamado SARS-CoV-2.

EL LEMA SIN FUNDAMENTO: «HACER PRUEBAS, PRUEBAS Y MÁS PRUEBAS»

En la rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 16 de marzo de 2020, el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró:

«Tenemos un mensaje simple para todos los países: Hagan pruebas, pruebas y más pruebas».

Los titulares de todo el mundo difundieron el mismo mensaje, entre otros por medio de Reuters y la BBC.

El día 3 de mayo el moderador del heute journal uno de los noticiarios más importantes de la televisión alemana— todavía estaba transmitiendo el lema del dogma del coronavirus a su audiencia, advirtiendo:

«Hagan pruebas, pruebas y más pruebas: ahora mismo ese es el lema y es la única manera de entender realmente cuánto se está extendiendo el coronavirus».

Esto indica que la creencia en la validez de las pruebas de PCR es tan fuerte que está al nivel de una religión que no tolera la más mínima contradicción.

Pero es bien conocido que las religiones tienen que ver con la fe y no con los hechos científicos. Como dijo Walter Lippmann, dos veces ganador del premio Pulitzer y quizás el periodista más influyente del siglo XX: «Cuando todos piensan igual, nadie está pensando mucho».

Para empezar, resulta extraordinario que el propio Kary Mullis, el inventor de la tecnología de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), no pensara igual. Gracias a su invento obtuvo el Premio Nobel de Química en 1993.

Por desgracia, Mullis falleció el año pasado a la edad de 74 años, aunque no cabe duda de que el bioquímico pensaba que la PCR no sirve para detectar infecciones por virus.

La razón es que la PCR estaba pensada, y todavía lo está, para ser usada como técnica de fabricación, ya que podía reproducir una misma secuencia de ADN miles de millones de veces, y no como instrumento de diagnóstico para detectar virus.

En 2007 Gina Kolata describió en un artículo publicado en el New York Times llamado Faith in Quick Test Leads to Epidemics That Wasn’t [la fe en las pruebas rápidas conduce a una epidemia que no lo fue] cómo declarar pandemias de virus tomando como base las pruebas de PCR puede terminar en desastre.

LA FALTA DE UN CRITERIO DE REFERENCIA VÁLIDO

Además, merece la pena mencionar que no hay un criterio de referencia (estándar de oro) válido con que comparar las pruebas de PCR que se utilizan para identificar a los llamados pacientes de COVID-19, supuestamente infectados con lo que llaman SARS-CoV-2.

Este argumento es fundamental. Las pruebas se deben evaluar para determinar su grado de precisión estrictamente hablando, su «sensibilidad»[1] y «especificidad»por comparación con un «criterio de referencia», es decir, el método más preciso que se encuentre disponible.

Por ejemplo, para una prueba de embarazo el criterio de referencia sería el propio embarazo. Pero como dijo, por ejemplo, el especialista en enfermedades infecciosas australiano Sanjaya Senanayake en una entrevista a la ABC TV, en respuesta a la pregunta «¿Qué precisión tienen las pruebas [de COVID-19]?»:

«Si tuviéramos una nueva prueba para detectar [la bacteria] estafilococo áureo en la sangre, ya tenemos hemocultivos, y ese es el criterio de referencia que llevamos décadas usando, por lo que podríamos comparar esta nueva prueba con él. Pero para la COVID-19 no tenemos ningún criterio de referencia».

Jessica C. Watson, de la Universidad de Bristol, lo confirma, ya que en su estudio «Interpreting a COVID-19 Test Result» [interpretando el resultado de una prueba de COVID-19], recientemente publicado en la revista médica The British Medical Journal, escribe que «falta este tipo de “criterio de referencia” tan claro para las pruebas de COVID-19».

Pero en vez de clasificar las pruebas como no aptas para la detección de SARS-CoV-2 y diagnóstico de COVID-19, o en vez de aclarar que solo un virus cuya existencia haya quedado probada por medio de su aislamiento y purificación puede ser un criterio de referencia fiable, Watson afirma con toda seriedad que «en la práctica» el propio diagnóstico de COVID-19, que sorprendentemente incluye la propia prueba de PCR, «posiblemente sea el mejor “criterio de referencia” disponible». Lo cual no tiene sentido científicamente hablando.

Además del hecho de que es completamente absurdo incluir la propia prueba de PCR en el criterio de referencia para evaluar la prueba de PCR, la COVID-19 no tiene síntomas específicos propios, como incluso personas como Thomas Löscher, antiguo jefe del Departamento de Infecciones y Medicina Tropical de la Universidad de Munich y miembro de la Asociación Federal de Internistas Alemanes, nos reconocieron[2].

Y si la COVID-19 no tiene síntomas específicos propios, el diagnóstico de COVID-19 —al contrario de lo que declara Watson— no puede ser adecuado como criterio de referencia válido.

Además, los «expertos» como Watson pasan por alto el hecho de que solo el aislamiento del virus, es decir, una prueba inequívoca de la existencia del virus, puede ser el criterio de referencia.

Esta es la razón por la que le pregunté a Watson cómo puede ser que el diagnóstico de COVID-19 «posiblemente sea el mejor criterio de referencia disponible» si la COVID-19 no tiene síntomas específicos propios, y también si no sería el propio virus, es decir, el aislamiento del virus, el mejor criterio de referencia disponible/posible. Pero todavía no ha respondido a estas preguntas, pese a nuestras repetidas solicitudes. Y tampoco ha respondido todavía a la entrada que publicamos como respuesta rápida a su artículo, en la cual abordamos exactamente los mismos puntos, aunque el 2 de junio nos escribió diciendo: «Intentaré publicar una respuesta al final de la semana, en cuanto tenga un momento».

NO EXISTEN PRUEBAS DE QUE EL ARN SEA DE ORIGEN VIRAL

Ahora la pregunta es: ¿qué es lo primero que se necesita para realizar el aislamiento, es decir, probar la existencia, de un virus? Necesitamos saber de dónde procede el ARN para el cual están calibradas las pruebas de PCR.

Tal y como se expone tanto en los libros de texto (por ejemplo, White/Fenner. Medical Virology [virología médica], 1986, p. 9) como por parte de líderes en investigación de virus como lo son Luc Montagnier o Dominic Dwyer, la purificación de partículas —es decir, la separación de un elemento de cualquier otra cosa que no sea ese elemento, como hizo por ejemplo la Premio Nobel Marie Curie en 1898 al purificar 100 mg de cloruro de radio mediante su extracción de varias toneladas de pecblenda— es un prerrequisito esencial para demostrar la existencia de un virus, y de esta manera probar que el ARN de la partícula en cuestión proviene de un nuevo virus.

La razón de ello es que la PCR es extremadamente sensible, lo que significa que puede detectar incluso trozos minúsculos de ADN o ARN, pero no puede determinar la procedencia de estas partículas, lo cual se debe identificar de antemano.

Y puesto que las pruebas de PCR están calibradas para detectar secuencias de genes (en este caso secuencias de ARN, ya que se piensa que el SARS-CoV-2 es un virus de ARN), necesitamos tener claro que estos fragmentos de genes forman parte del virus buscado. Y para para poder saber esto se debe aislar y purificar correctamente el supuesto virus.

Por ello les hemos preguntado a los equipos científicos de los estudios relevantes a los que se hace referencia en el contexto del SARS-CoV-2 como pruebas si las imágenes tomadas con microscopios electrónicos durante los experimentos in vitro muestran virus purificados.

Pero ni un solo equipo pudo responder a esta pregunta con un «Sí» y llama la atención que nadie dijera que la purificación no es un paso necesario. Solo recibimos respuestas del tipo «No, no obtuvimos ninguna micrografía electrónica que muestre el grado de purificación» (véase abajo).

Les preguntamos a varios autores de estudios: «¿Sus micrografías electrónicas muestran el virus purificado?» y nos dieron las siguientes respuestas:

Estudio 1: Leo L. M. Poon; Malik Peiris. «Emergence of a novel human coronavirus threatening human health». [aparición de un nuevo coronavirus humano que amenaza la salud humana] Nature Medicine, marzo de 2020

Autor que responde: Malik Peiris

Fecha: 12 de mayo de 2020

Respuesta: «La imagen muestra el virus que brota de una célula infectada. No muestra el virus purificado»

Estudio 2: Myung-Guk Han et al. «Identification of Coronavirus Isolated from a Patient in Korea with COVID-19» [identificación de un coronavirus aislado en un paciente con COVID-19 en Corea]. Osong Public Health and Research Perspectives, febrero de 2020

Autor que responde: Myung-Guk Han

Fecha: 6 de mayo de 2020

Respuesta: «No pudimos estimar el grado de purificación porque no purificamos ni concentramos el virus cultivado en células»

Estudio 3: Wan Beom Park et al. «Virus Isolation from the First Patient with SARS-CoV-2 in Korea» [aislamiento del virus en el primer paciente con SARS-CoV-2 de Corea]. Journal of Korean Medical Science, 24 de febrero de 2020

Autor que responde: Wan Beom Park

Fecha: 19 de marzo de 2020

Respuesta: «No obtuvimos ninguna micrografía electrónica que mostrase el grado de purificación»

Estudio 4: Na Zhu et al. «A Novel Coronavirus from Patients with Pneumonia in China» [un nuevo coronavirus en pacientes con neumonía en China], 2019. New England Journal of Medicine, 20 de febrero de 2020

Autor que responde: Wenjie Tan

Fecha: 18 de marzo de 2020

Respuesta: «[Mostramos] una imagen de partículas de virus sedimentadas, no purificadas»

Lo que queda claro es que lo que se muestra en las micrografías electrónicas (ME) de estos estudios es el resultado final del experimento, lo que significa que no hay ningún otro resultado del cual podrían haber tomado ME.

En otras palabras, si los autores de estos estudios reconocen que sus ME publicadas no muestran partículas purificadas, entonces definitivamente no poseen partículas purificadas de las que se dice que son virales. (En este contexto se debe observar que algunos investigadores usan el término «aislamiento» en sus estudios, pero los procedimientos descritos en ellos no representan un proceso de aislamiento [purificación] propiamente dicho. Por tanto, en este contexto el término «aislamiento» está mal utilizado.)

Así, los autores de cuatro de los principales estudios de principios del año 2020 en los que se afirma el descubrimiento de un nuevo coronavirus reconocen que no tenían ninguna prueba de que el origen del genoma del virus estuviera constituido por partículas de tipo viral o desechos celulares, puros o impuros, o partículas de ningún tipo. En otras palabras, la existencia de ARN de SARS-CoV-2 está basado en la fe, no en hechos.

También hemos contactado con el Dr. Charles Calisher, experto virólogo. En 2001 la revista Science publicó un «llamado vehemente […] dirigido a la nueva generación» de varios virólogos veteranos entre los que se hallaba Calisher, donde se decía que:

«[Los métodos de detección de virus modernos como] la pulida reacción en cadena de la polimerasa […] dicen poco o nada sobre cómo se multiplica un virus, qué animales lo tienen, [o] cómo enferma a las personas. [Es] como intentar determinar si alguien tiene mal aliento por medio del estudio de su huella dactilar»[3].

Y esa fue la razón por la que le preguntamos al Dr. Calisher si conoce un solo estudio en el que el se aisle el SARS-CoV-2 y al fin se purifique realmente. Su respuesta:

«No conozco ninguna publicación que lo diga. He estado atento para ver si salía alguna»[4].

Lo que significa esto es que no se puede concluir que las secuencias genéticas de ARN que los científicos tomaron de las muestras de tejido preparadas en los mencionadas ensayos in vitro, y para las cuales se están «calibrando» finalmente las pruebas de PCR, pertenezcan a un virus específico, en este caso el SARS-CoV-2.

Además, no hay ninguna prueba científica de que dichas secuencias de ARN sean los agentes causales de lo que se llama COVID-19.

Para establecer una relación causal, de un modo u otro, es decir, aparte del aislamiento y la purificación del virus, hubiera sido absolutamente necesario realizar un experimento que cumpliera los cuatro postulados de Koch. Pero no existe ningún experimento de este tipo, como Amory Devereux y Rosemary Frei revelaron recientemente a OffGuardian.

Queda demostrado que es un requisito indispensable que se cumplan estos postulados en el caso del SARS-CoV-2 entre otras razones por el hecho de que se han realizado intentos para cumplirlos. Pero incluso los investigadores que dicen que lo han hecho en realidad no lo consiguieron.

Un ejemplo de ello lo constituye un estudio publicado en la revista Nature el 7 de mayo, ya que, entre otros procedimientos que invalidan el estudio, este experimento no cumplió ninguno de los postulados.

Por ejemplo, las ratas de laboratorio supuestamente «infectadas» no mostraron ningún síntoma clínico relevante que se pudiese atribuir claramente a la neumonía, lo cual, de acuerdo con el tercer postulado, debería darse si allí realmente se estuviera produciendo la acción de un virus peligroso y potencialmente mortal. Y la ligera agitación y pérdida de peso que se observaron temporalmente en los animales son insignificantes, no solo porque podrían haber sido causados por el propio procedimiento sino también porque el peso se volvió a normalizar.

Además, ningún animal murió a excepción de aquellos a los que sacrificaron para realizar las autopsias. Y no olvidemos que estos experimentos deberían haberse realizado antes de hacer la prueba, lo que no es el caso.

Resulta revelador que ninguno de los representantes alemanes de la teoría oficial sobre el SARS-CoV-2/COVID-19 —el Instituto Robert Koch (RKI), Alexander S. Kekulé (Universidad de Halle), Hartmut Hengel y Ralf Bartenschlager (Sociedad Alemana de Virología), el antes mencionado Thomas Löscher, Ulrich Dirnagl (Charité Berlín) o Georg Bornkamm (virólogo y profesor emérito del Centro Helmholtz de Munich)— pudieran responder la siguiente pregunta que les envié:

¿Si las partículas de las que se dice que son SARS-CoV-2 no han sido purificadas, cómo se puede estar seguro de que las secuencias genéticas de ARN de estas partículas pertenezcan a un virus específico?

Sobre todo si se tiene en cuenta la existencia de estudios que muestran que sustancias tales como los antibióticos que se añaden a los tubos de ensayo en los experimentos in vitro realizados para la detección de virus pueden «estresar» el cultivo celular de manera que se formen nuevas secuencias genéticas no detectables previamente, una circunstancia que ya señaló la Premio Nobel Barbara McClintock en su discurso de aceptación en 1983.

No podemos olvidarnos de mencionar que finalmente conseguimos que la Charité —donde trabaja Christian Drosten, el virólogo alemán más influyente en la temática de la COVID-19, consejero del gobierno alemán y codesarrollador de la primera prueba de PCR en ser «aceptada» (¡no validada!) mundialmente por la OMS— nos respondiera preguntas sobre el tema.

Pero no conseguimos las respuestas hasta el 18 de junio de 2020, después de varios meses sin contestación. Finalmente solo lo logramos con la ayuda de la abogada berlinesa Viviane Fischer.

A nuestra pregunta «¿Tiene Charité la seguridad de haber realizado debidamente la purificación de partículas?», la Charité reconoce que no utilizaron partículas purificadas.

Y aunque sostienen que «los virólogos de la Charité están seguros de que las pruebas que están realizando detectan el virus», en su estudio (Corman et al.) afirman que:

«Se extrajo ARN de las muestras clínicas con el sistema MagNA Pure 96 (Roche, Penzberg, Alemania) y de los sobrenadantes de los cultivos celulares con el minikit de ARN viral (QIAGEN, Hilden, Alemania)».

Lo que significa que solo supusieron que el ARN era viral.

Cabe señalar que el estudio de Corman et al., publicado el 23 de enero de 2020, ni siquiera pasó por un proceso de revisión por pares adecuado, ni los procedimientos descritos se acompañaron de controles, pese a que se trata de dos aspectos indispensables para que la investigación científica tenga rigor.

LAS PRUEBAS: RESULTADOS ABSURDOS

También es innegable que no podemos saber el porcentaje de falsos positivos de las pruebas de PCR sin realizar pruebas de forma generalizada a personas que definitivamente no tengan el virus tras comprobar este dato por un método independiente de la PCR (que tenga un criterio de referencia fiable).

Por ello resulta poco sorprendente que existan varios estudios que muestran los resultados absurdos de las pruebas.

Por ejemplo, ya en febrero la autoridad sanitaria de la provincia de Cantón en China informó de que personas que se habían recuperado completamente de la enfermedad a la que se acusa de ser COVID-19 empezaron a dar «negativo» y después daban «positivo» de nuevo.

Un mes más tarde un estudio publicado en la revista Journal of Medical Virology mostró que 29 de 610 pacientes de un hospital de Wuhan se habían realizado de 3 a 6 pruebas cuyos resultados daban unas veces «negativo», otras «positivo» y otras «inconcluso».

Un tercer ejemplo es un estudio de Singapur donde se realizaron pruebas a 18 pacientes casi a diario y la mayoría pasaba por lo menos una vez del «positivo» al «negativo» y de nuevo al «positivo», lo que a uno de los pacientes le sucedió hasta cinco veces.

Incluso Wang Chen, el presidente de la Academia China de Ciencias Médicas, reconoció en febrero que las pruebas de PCR «solo tienen una precisión de entre el 30 % y el 50 %», al tiempo que Sin Hang Lee, del Laboratorio Milford de Diagnósticos Moleculares, envió el 22 de marzo de 2020 una carta al equipo de respuesta al coronavirus de la OMS y a Anthony S. Fauci, diciendo que:

«En las redes sociales se ha difundido ampliamente que los kit de pruebas de RT-qPCR [PCR cuantitativa con transcriptasa inversa] usados para detectar ARN de SARS-CoV-2 en muestras humanas están generando muchos resultados positivos falsos y no son lo suficientemente sensibles para detectar algunos casos positivos verdaderos».

En otras palabras, incluso en caso de suponer que las pruebas de PCR realmente pueden detectar una infección viral, serían prácticamente inútiles y solo causarían una alarma infundada entre las personas que dieran «positivo».

Si se analiza el valor predictivo positivo (VPP) el resultado es el mismo.

El VPP indica la probabilidad de que una persona que haya dado positivo a la prueba sea realmente «positiva» (es decir, que tenga el supuesto virus) y depende de dos factores: la prevalencia del virus en la población general y la especificidad de la prueba, es decir, el porcentaje de personas sin la enfermedad que den correctamente «negativo» a las pruebas (una prueba con una especificidad del 95 % devuelve erróneamente un resultado positivo en 5 de cada 100 personas no infectadas).

Con la misma especificidad, cuanta más alta sea la prevalencia, más alto el VPP.

En este contexto, el 12 de junio de 2020 la revista Deutsches Ärzteblatt publicó un artículo en el cual se ha calculado el VPP partiendo de tres supuestos de prevalencia diferentes.

Los resultados se deben, sin lugar a dudas, ver de forma muy crítica, en primer lugar porque no es posible calcular la especificidad sin un criterio de referencia fiable, como se ha explicado, y en segundo lugar porque los cálculos del artículo están basados en la especificidad determinada en el estudio de Jessica Watson, que posiblemente no tenga ningún valor, como también se ha mencionado.

Pero si pasamos esto por alto y suponemos que la especificidad de base del 95 % es correcta y que conocemos la prevalencia, incluso la revista convencional Deutsches Ärzteblatt informa de que la llamada prueba de RT-PCR del SARS-CoV-2 puede tener un VPP «sorprendentemente bajo».

En uno de los tres supuestos, en el que se parte de una prevalencia del 3 %, el VPP era solo del 30 %, lo que significa que el 70 % de las personas que dieron «positivo» no son «positivas». Aún así «se les pone en cuarentena», como incluso el Ärzteblatt señala de forma crítica.

El segundo supuesto que plantea el artículo de la revista se basa en una prevalencia del 20 %. En este caso se obtiene un VPP del 78 %, lo que significa que el 22 % de los resultados «positivos» son falsos «positivos».

Eso conllevaría que, si contamos con las alrededor de 9 millones de personas que actualmente se consideran «positivas» en todo el mundo —suponiendo que los verdaderos «positivos» realmente tengan una infección viral—, obtendríamos casi 2 millones de falsos «positivos».

Todo esto encaja con el hecho de que los CDC y la FDA, por ejemplo, reconocen en su documentación que las llamadas «pruebas de SARS-CoV-2» no son adecuadas para el diagnóstico de SARS-CoV-2.

Como ejemplo, en el documento «CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel» (pruebas de diagnóstico de los CDC del nuevo coronavirus de 2019 [2019-nCoV] por RT-PCR en tiempo real) del 30 de marzo de 2020 se dice que:

«La detección de ARN viral puede no indicar la presencia de un virus infeccioso o que el 2019-nCoV sea el agente causal de los síntomas clínicos»

y:

«Esta prueba no sirve para descartar enfermedades causadas por otros patógenos bacterianos o virales».

Y la FDA admite que:

«Los resultados positivos […] no descartan infecciones bacterianas o coinfecciones con otros virus. El agente detectado puede no ser la causa definitiva de la enfermedad».

Resulta llamativo que en los manuales de instrucciones de las pruebas de PCR también podemos leer que no están hechas para ser usadas como prueba diagnóstica, como por ejemplo en las de Altona Diagnostics y Creative Diagnostics[5].

Para citar otro ejemplo, en el anuncio del lanzamiento de las pruebas LightMix Modular Assays —que se desarrollaron siguiendo el protocolo de Colman et al.—, fabricadas por TIB Molbiol y distribuidas por Roche, podemos leer:

«Estas pruebas no están hechas para ser utilizadas como ayuda al diagnóstico de infección por coronavirus»

y:

«Solo para investigación. No para su utilización en procedimientos diagnósticos».

¿DÓNDE SE DEMUESTRA QUE LAS PRUEBAS PUEDEN MEDIR LA «CARGA VIRAL»?

También hay razones para concluir que las pruebas de PCR de Roche y otras compañías ni siquiera son capaces de detectar el material genético para cuya identificación están hechas.

Además, en las descripciones del producto de las pruebas de RT-qPCR para el SARS-CoV-2 se dice que son pruebas «cualitativas», contrariamente al hecho de que la «q» de «qPCR» es de «cuantitativo». Y si estas pruebas no son «cuantitativas» no muestran cuántas partículas virales contiene el cuerpo.

Esta información es clave, ya que para que se pudiera hablar de una enfermedad real en el mundo real y no solo en un laboratorio, el cuerpo del paciente tendría que contener millones y millones de partículas virales que se estuvieran reproduciendo activamente.

Es decir, que los CDC, la OMS, la FDA o el RKI pueden afirmar que las pruebas pueden medir la llamada «carga viral», esto es, cuántas partículas virales hay en el cuerpo, «Pero esto nunca se ha probado. Se trata de un escándalo enorme», señala el periodista Jon Rappoport.

La razón no es únicamente que el término «carga viral» sea un engaño. Si le preguntas a la gente «¿Qué es la carga viral?» resultará que creen que se refiere a los virus que circulan por el torrente sanguíneo, pero les sorprendería escuchar que en realidad se trata de moléculas de ARN.

Además, para probar definitivamente que la PCR puede medir la «carga» de virus causantes de una enfermedad que soporta una persona se tendría que realizar el siguiente experimento (lo cual todavía no se ha hecho):

Recoja muestras de tejido digamos que de varios centenares o incluso miles de personas y asegúrese de que las personas que recojan las muestras no realicen la prueba. Los encargados de realizar las pruebas nunca sabrán quiénes son los pacientes y en qué estado se encuentran. Estos encargados aplican la PCR a las muestras de tejido y dicen en cada caso qué tipos de virus encontraron y cuántos de ellos había. Pondremos por ejemplo que en los pacientes 22, 86, 199, 272 y 293 han encontrado una gran cantidad de lo que dicen que es un virus. Ahora sacamos a los pacientes de su anonimato. Todos deberían estar enfermos porque tienen tantos virus reproduciéndose en su cuerpo, pero ¿realmente están enfermos… o más bien completamente sanos?

Con ayuda de la ya mencionada abogada Viviane Fischer finalmente conseguí que la Charité también respondiera a la pregunta sobre si la prueba desarrollada por Corman et al., la llamada «prueba PCR de Drosten», es cuantitativa.

Pero la Charité no estaba dispuesta a responder «Sí» a esta pregunta sino que escribieron:

«Siempre que se trate de RT-PCR en tiempo real, según el conocimiento de la Charité en la mayoría de los casos […] se limitan a la detección cualitativa».

Además, la «prueba PCR de Drosten» usa el ensayo no específico del gen E como ensayo preliminar, mientras que el Instituto Pasteur usa el mismo ensayo como ensayo de confirmación.

De acuerdo con Corman et al., es probable que el ensayo del gen E detecte todos los virus asiáticos, mientras que se supone que los demás ensayos de ambas pruebas tienen más especificidad para detectar las secuencias denominadas «SARS-CoV-2».

Además de que ya de entrada es cuestionable que tenga sentido utilizar una prueba preliminar o una de confirmación que probablemente detecte todos los virus asiáticos, a comienzos de abril la OMS cambió el algoritmo y aconsejó que a partir de entonces se considerase que una prueba había dado «positivo» aunque solo hubiera devuelto un resultado «positivo» el ensayo del gen E (¡que probablemente detecte todos los virus asiáticos!).

Esto significa que oficialmente se está anunciando como específico el resultado de una prueba que se ha confirmado que no es específico.

El cambio de algoritmo aumentó el número de «casos». Las pruebas que usan ensayos del gen E las producen por ejemplo Roche, TIB Molbiol y R-Biopharm.

EN LOS CASOS EN QUE LOS VALORES DE CQ SON ELEVADOS LOS RESULTADOS DE LAS PRUEBAS TIENEN TODAVÍA MENOS SENTIDO

Otro problema importante es que muchas pruebas de PCR tienen valores de «ciclo de cuantificación» (Cq) superiores a 35, y algunas, incluida la «prueba PCR de Drosten», incluso tienen un Cq de 45.

El valor de Cq especifica cuántos ciclos de reproducción de ADN se requieren para que las muestras biológicas devuelvan una señal real detectable.

Según las directrices MIQE, «Los valores de Cq superiores a 40 son sospechosos porque implican una baja eficiencia y generalmente no se deberían tener en cuenta».

MIQE significa «información mínima para la publicación de experimentos de PCR cuantitativa en tiempo real» y es un conjunto de directrices que describen la mínima información necesaria para evaluar las publicaciones sobre la PCR en tiempo real, también llamada PCR cuantitativa o qPCR.

Incluso su inventor, Kary Mullis, se mostró de acuerdo con la afirmación anterior cuando declaró que:

«Si tienes que realizar más de 40 ciclos para amplificar un gen de copia única, tu PCR tiene algún fallo grave».

Las directrices MIQE se han desarrollado bajo la tutela de Stephen A. Bustin, profesor de Medicina Molecular, un experto en PCR cuantitativa de fama mundial y autor del libro A-Z of Quantitative PCR [todo sobre la PCR cuantitativa], que ha sido denominado «la biblia de la qPCR».

En una entrevista reciente en un podcast, Bustin señala que «la elección de umbrales de Cq tan arbitrarios no es ideal, ya pueden ser o demasiado bajos (en cuyo caso quedarían eliminados los resultados válidos) o demasiado altos (con lo cual aumentarían los falsos resultados “positivos”)».

De acuerdo con el profesor se debería utilizar un Cq de entre 20 y poco más de 30, y cualquier resultado obtenido con un Cq por encima de 35 resulta preocupante.

Si el valor de Cq aumenta demasiado, se hace difícil distinguir una señal real por encima del fondo, por ejemplo debido a reacciones de los cebadores y las sondas fluorescentes, por lo que hay una mayor probabilidad de que se den falsos positivos.

Por añadidura, entre otros factores que pueden alterar el resultado, antes de empezar con la propia PCR y en caso de que se estén buscando presuntos virus de ARN como el SARS-CoV-2, el ARN debe ser convertido en ADN complementario (ADNc) con la enzima transcriptasa inversa, de ahí el «RT» al principio de «PCR» o «qPCR».

Pero este proceso de transformación está «considerado de forma generalizada como ineficiente y variable» como señalaron en un estudio de 2019 Jessica Schwaber del Centro para la Comercialización de Medicina Regenerativa de Toronto y dos compañeros de investigación.

De manera similar, también Stephen A. Bustin reconoce la existencia de problemas con la PCR.

Por ejemplo, señaló el problema de que en el curso de un proceso de conversión (de ARN a ADNc) la cantidad de ADN obtenida a partir del mismo material de ARN puede variar enormemente, incluso en un factor 10 (ver entrevista de arriba).

Teniendo en cuenta que las secuencias de ADN se doblan en cada ciclo, incluso una variación ligera se magnifica y puede así alterar el resultado, destruyendo el valor informativo de la prueba.

Entonces ¿cómo puede ser que aquellos que sostienen que las pruebas de PCR tienen una gran relevancia en el diagnóstico de la llamada COVID-19 tapan las deficiencias de base de estas pruebas, incluso cuando se les hacen preguntas sobre su validez?

Desde luego, los defensores de la hipótesis del nuevo coronavirus deberían haber resuelto estas cuestiones antes de sacar las pruebas al mercado y confinar prácticamente al mundo entero, entre otras razones porque se trata de preguntas que cualquiera con solo una chispa de comprensión científica se plantea inmediatamente.

Por ello resulta inevitable que surja la reflexión de que los intereses financieros y políticos desempeñan un papel decisivo en esta ignorancia de las obligaciones científicas. Como apunte, la OMS, por ejemplo, tiene relaciones financieras con compañías farmacéuticas, como expuso la revista British Medical Journal en 2010.

Y los expertos critican «que la pronunciada corrupción y los conflictos de intereses de la OMS han continuado, incluso han aumentado» desde entonces. Por su parte, los CDC, por mencionar a otro gran actor, obviamente no salen mejor parados.

Finalmente, las razones y los posibles motivos se quedan en especulaciones, y seguramente muchos de los implicados actúan de buena fe; pero la ciencia es clara: los números generados por estas pruebas de RT-PCR no justifican en lo más mínimo que haya que asustar a la gente que ha dado «positivo» a las pruebas e imponer medidas de confinamiento que empujan a innumerables personas a la pobreza y la desesperación, o incluso las llevan al suicidio.

Y un resultado «positivo» también puede tener serias consecuencias para los pacientes, ya que entonces se excluyen del diagnóstico todos los factores no virales y se trata a los pacientes con medicamentos altamente tóxicos e intubaciones invasivas. Especialmente para las personas mayores y los pacientes con enfermedades previas, este tipo de tratamientos pueden ser letales, como vimos en el artículo «Fatal Therapie» (tratamientos mortales).

Sin duda, los excesos de mortalidad resultantes están causadas por los tratamientos y por las medidas de confinamiento, mientras que las estadísticas de muertes por «COVID-19» también incluyen pacientes que murieron de una variedad de enfermedades que fueron redefinidas como COVID-19 solo porque la persona dio «positivo» a una prueba cuyo valor no podría ser más dudoso.

Traducido por Hanne Nörenberg.

—————————————————————————

Notas:

[1] La sensibilidad se define como la proporción de pacientes con la enfermedad que dan positivo a la prueba, mientras que la especificidad se define como la proporción de pacientes sin la enfermedad que dan negativo a la prueba.

[2] Correo electrónico del profesor Thomas Löscher del 6 de marzo de 2020

[3] Martin Enserink, «Virology. Old guard urges virologists to go back to basics» (virología; la vieja guardia pide con urgencia que los virólogos regresen a los fundamentos). Science, 6 de julio de 2001, p. 24

[4] Correo electrónico de Charles Calisher del 10 de mayo de 2020

[5] Creative Diagnostics, kit RT-qPCR Coronavirus Multiplex de SARS-CoV-2

Torsten Engelbrecht es un autor y periodista premiado, de Hamburgo, Alemania. En 2006 escribió el libro Virus-Mania junto con el Dr. Klaus Kohnlein y en 2009 ganó el premio alemán a medios de comunicación alternativos Alternativen Medienpreis. También ha escrito para los periódicos Rubikon, Süddeutsche Zeitung, Financial Times Deutschland y muchos otros.

Konstantin Demeter es fotógrafo freelance e investigador independiente. Junto con el periodista Torsten Engelbrecht ha publicado artículos sobre la crisis de la COVID-19 en la revista en línea Rubikon, además de realizar contribuciones sobre el sistema monetario, geopolítica y los medios de comunicación en periódicos suizo-italianos.

Texto enlazado en el original:

rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 16 de marzo de 2020 https://www.who.int/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19—16-march-2020

Reuters https://www.reuters.com/article/us-healthcare-coronavirus-who/test-test-test-who-chiefs-coronavirus-message-to-world-idUSKBN2132S4

BBC https://www.bbc.com/news/av/world-51916707/who-head-our-key-message-is-test-test-test

quizás el periodista más influyente del siglo XX https://www.foreignaffairs.com/reviews/review-essay/walter-lippmann-and-american-century

«Cuando todos piensan igual, nadie está pensando mucho» https://books.google.de/books?id=cyFMAAAAMAAJ&q=%22Where+all+think+alike+no+one+thinks+very+much%22&pg=PA51&redir_esc=y&hl=de#v=onepage

PCR no sirve para detectar infecciones por virus https://uncoverdc.com/2020/04/07/was-the-covid-19-test-meant-to-detect-a-virus/

Faith in Quick Test Leads to Epidemics That Wasn’t https://www.nytimes.com/2007/01/22/health/22whoop.html

entrevista a la ABC TV https://vimeo.com/417500646

«Interpreting a COVID-19 Test Result» https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1808

el 2 de junio nos escribió diciendo https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1808/rr-15

Luc Montagnier o Dominic Dwyer http://www.torstenengelbrecht.com/

revelaron recientemente a OffGuardian https://off-guardian.org/2020/06/09/scientists-have-utterly-failed-to-prove-that-the-coronavirus-fulfills-kochs-postulates/

publicado en la revista Nature el 7 de mayo https://www.nature.com/articles/s41586-020-2312-y_reference.pdf

no detectables previamente https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5557920/pdf/41598_2017_Article_8392.pdf

discurso de aceptación en 1983 https://www.nobelprize.org/uploads/2018/06/mcclintock-lecture.pdf

¡no validada! https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/technical-guidance/laboratory-guidance

Corman et al. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6988269/pdf/eurosurv-25-3-5.pdf

daban «positivo» de nuevo https://www.zmescience.com/science/a-startling-number-of-coronavirus-patients-get-reinfected

«negativo», otras «positivo» y otras «inconcluso» https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jmv.25786

a uno de los pacientes le sucedió hasta cinco veces https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2762688

«solo tienen una precisión de entre el 30 % y el 50 %» https://www.scmp.com/tech/science-research/article/3049858/race-diagnose-treat-coronavirus-patients-constrained-shortage

carta al equipo de respuesta al coronavirus de la OMS https://childrenshealthdefense.org/wp-content/uploads/04-30-20-Letter-to-WHO-and-Dr.-Fauci.pdf

tres supuestos de prevalencia diferentes https://www.aerzteblatt.de/archiv/214370/PCR-Tests-auf-SARS-CoV-2-Ergebnisse-richtig-interpretieren

«CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel» https://www.fda.gov/media/134922/download

la FDA admite que https://www.fda.gov/media/136151/download

Altona Diagnostics https://altona-diagnostics.com/files/public/Content%20Homepage/-%2002%20RealStar/INS%20-%20RUO%20-%20EN/RealStar%20SARS-CoV-2%20RT-PCR%20Kit%201.0_WEB_RUO_EN-S02.pdf

distribuidas por Roche http://technical-support.roche.com/_layouts/net.pid/Download.aspx?documentID=1cca7ff9-388a-ea11-fa90-005056a772fd&fileName=TP00886v2&extension=pdf&mimeType=application%2Fpdf&inline=False

material genético para cuya identificación están hechas https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6988269/pdf/eurosurv-25-3-5.pdf

descripciones del producto https://www.fda.gov/media/136049/download

pruebas «cualitativas» https://www.creative-diagnostics.com/sars-cov-2-coronavirus-multiplex-rt-qpcr-kit-277854-457.htm

«carga viral» https://virologie-ccm.charite.de/fileadmin/user_upload/microsites/m_cc05/virologie-ccm/dateien_upload/Weitere_Dateien/Charite_SARS-CoV-2_viral_load_2020-06-02.pdf

señala el periodista Jon Rappoport https://blog.nomorefakenews.com/2020/04/08/corona-creating-illusion-of-pandemic-through-diagnostic-test/

«prueba PCR de Drosten» https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/protocol-v2-1.pdf

ensayo preliminar https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/protocol-v2-1.pdf

ensayo de confirmación https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/real-time-rt-pcr-assays-for-the-detection-of-sars-cov-2-institut-pasteur-paris.pdf?sfvrsn=3662fcb6_2

hubiera devuelto un resultado «positivo» https://web.archive.org/web/20200417112824/http:/www.labor-augsburg-mvz.de/de/aktuelles/coronavirus

Roche https://diagnostics.roche.com/global/en/products/params/cobas-sars-cov-2-test.html

TIB Molbiol https://www.rapidmicrobiology.com/news/roche-distribute-tib-molbiol-wuhan-coronavirus-assays-for-rnap-envelope-and-nucleocapid-genes

R-Biopharm https://clinical.r-biopharm.com/wp-content/uploads/sites/3/2020/02/pg6815ruo_ridagene_sars-cov-2-ruo_en_2020-02-12_final.pdf

directrices MIQE https://www.gene-quantification.de/miqe-bustin-et-al-clin-chem-2009.pdf

cuando declaró que https://books.google.de/books?id=Z5jwZ2rbVe8C&pg=PA8&lpg=PA8&dq=mullis+If+you+have+to+go+more+than+40+cycles+to+amplify+a+single-copy+gene,+there+is+something+seriously+wrong+with+your+PCR&source=bl&ots=IAOUJm-S7E&sig=ACfU3U0_lUu2J2K0HPhch_nFHoYtFwVKhg&hl=de&sa=X&ved=2ahUKEwjsqoOLi47qAhXIR5oKHcCdDMMQ6AEwAHoECAYQAQ#v=onepage&q=mullis%20If%20you%20have%20to%20go%20more%20than%2040%20cycles%20to%20amplify%20a%20single-copy%20gene%2C%20there%20is%20something%20seriously%20wrong%20with%20your%20PCR&f=false

Stephen A. Bustin https://aru.ac.uk/people/stephen-bustin

«la biblia de la qPCR» https://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_Bustin

señalaron en un estudio de 2019 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6374950/pdf/main.pdf

expuso la revista British Medical Journal en 2010 https://childrenshealthdefense.org/wp-content/uploads/Godlee-2010-Conflicts-of-interest-and-pandemic-flu.pdf

expertos critican https://www.globalresearch.ca/can-we-trust-who/5708576?utm_campaign=magnet&utm_source=article_page&utm_medium=related_articles

no salen mejor parados https://childrenshealthdefense.org/cdc-who/

«Fatal Therapie» https://www.rubikon.news/artikel/fatale-therapie

Publicada en

Presentación de la segunda edición de “9 almas”

Ana María Oliva

 

Escribí este libro hace ya casi 2 años, y en ese momento mi intención era poner por escrito todo lo que yo misma había aprendido a través de acompañar a miles de personas en su travesía por este mundo. Soy persona de vivir en un presente perpetuo, y eso hace que olvide fácilmente anécdotas y ejemplos, incluso cuando los he repetido muchas veces. Y quise que toda esta etapa de mi vida, ahora finalizada, no se perdiera. En ese momento no podíamos ni imaginar lo que nos iba a tocar experimentar como raza más adelante.

Supongo que la mayoría de nosotros no esperábamos que, de la noche a la mañana, toda nuestra vida iba a cambiar. Que de repente nos daríamos cuenta de que ya nada es igual. En el momento que escribo estas líneas estamos atravesando el momento llamado COVID­19. No creo que olvidemos fácilmente ese nombre y esta experiencia. El momento en que nos dimos cuenta de que todo era distinto de cómo nos habían contado, de cómo habíamos imaginado. Que hay una realidad detrás de lo que vemos.

Un día te levantas y descubres que ya no puedes salir de tu casa. Que estás irremediablemente confinado en un espacio que en su momento elegiste, con las personas que forman parte de tu realidad más inmediata, de tu entorno más cercano. Encerrados, a veces incluso atrapados. Que lo más básico de tu día a día, salir a trabajar, ir al monte, estar en la naturaleza, compartir con tus seres queridos, abrazar… todo eso ha sido eliminado de la noche a la mañana. Ya no existe más. Algunos les pilló de viaje por otro lugar. Algunas parejas quedaron juntas, otras separadas.

Había repetido muchas veces que “no se pueden poner puertas al campo”, y de repente descubrí que sí se le puede poner puertas al campo, y a la playa. Y si no son puertas, sí se puede poner una cinta que nos impide siquiera pisar la arena o el monte. Que nos pueden impedir respirar imponiéndonos una mascarilla. Que nos pueden impedir abrazar a quienes amamos en nombre de la salud y del cuidado. Que nos pueden impedir vivir en libertad, en nombre de nuestro propio bienestar.

Descubrí para mi asombro (e inicial indignación) que la mayoría de la gente aceptaba eso como algo “incómodo pero bueno”, e incluso lo aplaudían.

No sé qué fue más impactante para mi, si lo que estaba ocurriendo o ver cómo estábamos reaccionando ante ello. Recuerdo el primer video que grabé, desde mis entrañas, diciendo “protégete de la epidemia… de miedo y de desinformación”. Tal vez porque hace muchos años que no veo la televisión, para mi estaba claro que todo eso era una cortina de humo. Que nada era lo que nos estaban haciendo ver, que nada tenía sentido. La manipulación era demasiado burda, demasiado evidente. Nunca antes se habían quitado tantas libertades simultáneamente en casi todo el mundo, sin ninguna justificación que fuera real.

En ese momento sentí que tenía que aportar mi granito de arena, que para eso llevaba años preparándome. Sentí que debía colaborar a ser semillas de luz, de esperanza, de claridad. Empecé una actividad frenética para estar ahí, iluminando mi pequeña parcela.

Confieso que ha sido (está siendo) difícil. A veces te dan ganas de gritar “¿no te das cuenta?” ¿es que no lo ves? Y no, mucha gente no lo ve. He descubierto que nuestra sociedad está mucho más infantilizada de lo que yo pensaba. Que nos han entrenado muy bien para ser obedientes y crédulos, para no pensar por nosotros mismos. Que muchas personas ni siquiera saben leer lo que está escrito y se fían de que otros se lo lean y se lo interpreten (como la ley sobre las mascarillas).

Nadie nos explicó que cada día hay personas que mueren, por muy diversas causas, porque la muerte es parte de esta expe­riencia que llamamos vida. Nadie nos contó que, en España, cada día mueren, en promedio, unas 1100 personas. Y de repente la muerte saltó a los medios de comunicación. Se empezó a reportar cada muerte. Cada persona “contagiada” era casi como un condenado a la muerte más horrible que puedas imaginar. Se empezó a narrar cada persona, como si nunca hubiera muerto alguien en el pasado. Así que cuando nos empezaron a hablar de los pimeros 20, 50, 100 muertos, pensamos que eso era una barbaridad. Barbaridad es que la muerte esté fuera de nuestra vida. Barbaridad es que vivamos al margen de ella, como si nunca fuera a ocurrir. Nacemos, y lo único que sabemos es que algún día también moriremos. Porque esa es la naturaleza de esta experiencia, ser limitada en el tiempo y en el espacio. Y en esa limitación, tenemos la posibilidad de alcanzar lo ilimitado, la plenitud.

Se apeló al miedo más profundo que tenemos, el más inconsciente, que es el miedo a la muerte. Y es que el miedo es precisamente el que nos protege de los posibles riesgos que amenazan nuestra existencia, por tanto, el miedo a la muerte está en la base de nuestro subconsciente. Y se nos privó de lo más básico como humanos (incluso como mamíferos): la pertenencia, la compañía, el poder compartir, apoyarnos, abrazarnos. Se prohibieron los abrazos y los besos. Incluso
muchas personas llegaban a su propio hogar y sentían que no podían abrazar a sus propios hijos sin exponerlos a un peligro de muerte. Por primera vez en la historia, miles de personas murieron en la más absoluta soledad y desatención, muchos sin ni siquiera entender por qué, aterrorizados por unos medios de des­información masiva que solo han creado más miedo y más incertidumbre.

Durante los últimos 300 años se ha ido haciendo, sutil y suavemente, una verdadera preparación, un adoctrinamiento. Desde la parte que yo puedo ver, los intereses levantaron a un mediocre Darwin frente a un excelente Lamarck. A un
tramposo Pasteur frente a unos excelsos Bernard y Bechamp. Y a partir de ahí, todo estaba servido. Una física mecanicista nos hablaba del cuerpo como un gran reloj de precisión suiza, en el que una pieza puede ser sustituida por otra, donde todo está escrito y es predecible, donde no cabe ni la incertidumbre  ni la libertad, porque cada uno debe estar sirviendo al guión preestablecido, porque todo es lineal y ya está escrito. Un destino inevitable hace que un proyectil aterrice en un lugar predecible (leyes de física del tiro parabólico). Una biología
basada en la escasez y la competitividad continuaron el caldo de cultivo donde seguimos infantilizando a una sociedad, buscando los culpables fuera, externalizando las causas, olvidándonos de que nosotros somos los únicos dueños de nuestro cuerpo, y también los verdaderos cuidadores.

Se ha ido sutilmente destruyendo los vínculos más esenciales para la vida. Se ha convertido el parto en un acto médico, medicalizado y programado, como si las mujeres no supiéramos parir. Las cesáreas se han convertido en una comodidad para todos, en lugar de una solución para casos de emergencia. La lactancia materna queda relegada frente a unas leches artificiales “maternizadas” que prometen tener todos los nutrien­tes que necesita el bebé. Los vínculos entre los humanos se han ido debilitando, la familia se ha ido destruyendo, normalizando comportamientos cada vez más deshumanizados. Se ha normalizado lo anormal, se ha destruido el sentido común. Y se considera retrógrado y mentalmente cerrado a quien defiende lo natural, lo que observamos en la naturaleza. Ahora se está legalizando que los adultos puedan tener relaciones sexuales con niños, los MAP. ¿Vamos a seguir sin levantar la voz?

La naturaleza se volvió nuestra enemiga, una naturaleza llena de fenómenos hostiles, y de microorganismos asesinos que amenazan nuestra existencia a cada instante. Y el informe Flexner finalmente borró de las posibilidades terapéuticas todos los enfoques que no fueran farmacológicos: de los currículums de las facultades de medicina desaparecieron la osteopatía, la homeopatía, la naturopatía, la electromedicina… La medicina pasó a ser un siervo más del mercado, y las farmacéuticas poco a poco empezaron a ocupar la posición económica que hasta entonces había tenido las empresas armamentísticas. No cambia mucho, solo de qué manera matamos.

Apareció el término “iatrogenia”, que suena muy bien pero en realidad significa el daño a la salud producido por los propios médicos (de forma involuntaria, se supone). Se ha publicado que la iatrogenia es la tercera causa de muerte en EEUU. No es que en EEUU las cosas se hagan peor que en otros países, es simplemente que en otros países ni siquiera lo publican. Eso significa básicamente una cosa: nuestro sistema de salud se ha olvidado de la salud, se ha enfocado solo en las enfermedades, y básicamente en una única aproximación limitada de cómo tratarlas: la química.

Y otro término también se hace bastante común en la descripción de las enfermedades: idiopático. Hipertensión idiopática. ¿Qué significa? Pues básicamente que no saben de donde viene. Idiopático significa que no sabemos cuál es su causa. Pero al decirlo con tanta seguridad, al haberle puesto un nombre, parece que ya sabemos más. No. Es una simple declaración de ignorancia.

Hablaba con un médico el otro día preguntándole si en la facultad les han enseñado cómo funciona el cuerpo. Su respuesta fue rotunda: Sí, claro, hemos estudiado mucha fisiología. Bien, y esa fisiología que has estudiado, ¿te explica cuál puede ser la causa por ejemplo, de una escoliosis? No, es una de las patologías idiopáticas. ¿Alguien te explicó la importancia de la mordida, del ajuste de tu mandíbula, y cómo el cuerpo intenta mantener la línea que une los ojos siempre horizontal, y que por ello a veces compensa la estructura haciéndola rotar o “torcerse”? ¿Alguien te explicó que la mayoría de las enfermedades son psicosomáticas, porque comienzan por mi manera de interpretar el mundo y lo que ocurre, y del importante efecto bioquímico de tus propias emociones? ¿Alguien te explicó la importancia del terreno biológico y que los llamados gérmenes sólo germinan cuando el terreno es adecuado para ello? ¿Alguien te habló de que una de las mejores formas de equilibrar tu pH es con la respiración, o que el fenómeno de la formación del ATP es puramente eléctrico? ¿Alguien te explicó cómo mantener tu salud? ¿La relación entre la gripe y la carencia de vitamina D? ¿El efecto de las radiaciones electromagnéticas y la salud? ¿La composición de las vacunas? ¿Alguién te habló de todo eso? No, obviamente la respuesta a todas estas preguntas, que son solamente unas pocas, no las encontrarás en casi ninguna facultad de medicina.

Tendrás que ir a buscar otras fuentes, a menudo denostadas, despreciadas y proscritas. Tendrás que tener la inquietud de leer mucho, de desafiar tu propia programación mental para comprender de verdad cómo funciona(n) nuestro(s) cuerpo(s).

Solo así podremos recuperar un sistema sanitario basado en la salud, y no en la enfermedad. Deshumanizados, en un adoctrinamiento donde todo es escaso y el otro es mi enemigo, donde “papá estado” me cuida, donde el poder lo tienen los que ejercen el rol de organizar la sociedad, hemos convertido la salud en un acto médico y en un negocio. Y no, la salud es el estado natural de nuestro ser.

Estamos diseñados para mantenernos siempre sanos. Y la salud incluye la vitalidad de nuestro cuerpo físico, y también un estado psicoemocional de amor incondicional y de la paz que precede al gozo de sentir que estamos conectados con todo. La vida no se trata de luchar, la vida es suave, el día sucede a la noche tras un maravilloso y siempre nuevo amanecer. El crecimiento se va haciendo día a día. No hay enemigos, hay vida que se expresa de diferentes maneras, y una vida que está en continuo cambio y adaptación. Y esa es la clave para la vida, la adaptación. Adaptarnos al entorno no significa controlarlo o conquistarlo, como parece que quieren algunos. Significa entender que la vida se expresa en todas partes, y ser parte nosotros también de ello, ser expresión de una vida con el respeto a todo el resto de expresiones. Adaptación significa también que hay cosas que cambiar. En invierno uso ropa de abrigo. En verano, no. Adapto mi ropa a las circunstancias exteriores. Si estoy triste, me meto hacia dentro, me apetece estar más sola, como mucho, un abrazo, ni siquiera muchas palabras. Cambio pequeñas cosas, o grandes, para mantenerme en equilibrio con las circunstancias, externas e internas. Y esos cambios a veces son sencillos, como cambiar la ropa del armario. Otras veces requieren sudor y lágrimas. Puede ser que mi cuerpo genere una fiebre, o una inflamación, suba la tensión arterial, haga que solo quiera dormir, o me haga eliminar toxinas a través de una diarrea, o… cualquiera de todos esos signos y síntomas que llamamos “enfermedad”. Eso que llamamos enfermedad, son los síntomas de que tu cuerpo está haciendo un proceso de adaptación, está construyendo un nuevo equilibrio, porque las circunstancias externas e internas están cambiando continuamente.

Cuando los cambios externos son más acusados, como en los cambios de estación, el cuerpo reacciona. Y si más o menos estamos en la misma condición, la respuesta va a ser parecida para muchas personas de la misma comunidad. Entonces dirán que tenemos una “epidemia”, hablamos de las gripes estacionales, o de enfermedades estacionales. Y en lugar de intentar comprender a qué me estoy adaptando, nos limitamos a suprimir los síntomas con fármacos. Porque los síntomas son finalmente la forma en la que el cuerpo intenta solucionar las cosas. Y entonces impedimos que el cuerpo se adapte, y cada vez estamos más desequilibrados, más desadaptados, más débiles, más “enfermos” (que etimológicamente significa falto de firmeza). Cada vez dependemos más de esa sustancia química externa que me permite anestesiar los síntomas, sean físicos, mentales o emocionales. Cada vez más alejado de mi propia salud.

Debemos empezar a pensar por nosotros mismos. Es urgente aprender qué significa ser HUMANO. Aprender que tenemos diferentes estructuras, física, energética, emocional, mental y espiritual. Debemos aprender a escucharlas. Saber cómo funcionan. Saber qué me están contando a cada momento. Todo lo que acabo de describir es una parte de la realidad que estamos experimentando. Una vez tenemos la información, lo importante es decidir qué vamos a hacer. ¿Qué va hacer con tu vida? ¿En qué te vas a enfocar? Observo muchas personas actualmente enfocadas en darle vueltas a esta información, a los problemas, a todo lo que acaban de descubrir (y que duele) sobre la realidad en la que vivimos. Pero precisamente los seres humanos tenemos la posibilidad de cambiar, de evolucionar, de re-­evolucionarlo todo. Para ello necesitamos enfocarnos. Durante estos últimos meses he estado repitiendo incansablemente esto: necesitamos encontrar el equilibrio entre la información y el enfoque.
Y detecto que no hay demasiadas fuentes hablando de cómo construir un mundo nuevo. El que conocíamos no existe más. Algunos no lo quieren ver, pero no existe más. Ahora toca construir algo diferente. Continuar evolucionando. Por suerte o por desgracia, los seres humanos crecemos extraordinariamente en frente de las dificultades. Cada momento de noche oscura nos ha generado un nuevo descubrimiento de nosotros mismos. La dificultad muchas veces nos fortalece, nos muestra aspectos que podemos continuar trabajando. Eso sí, nadie dice que eso sea fácil. Es importante volver a construir una visión de una nueva humanidad, de una nueva sociedad. Sembrar semillas de lo que realmente queremos, poniendo nuestro enfoque y nuestros recursos en ello. Eso lo conseguiremos desde un único punto de partida: cuando descubro quién soy. Las fortalezas están ahí siempre. Las crisis me muestran mis debilidades. Trabajarlas o sucumbir es mi decisión personal.

Necesitamos volver a nuestro corazón, conquistar día tras día nuestra propia paz. Y desde allí ir tomando las pequeñas o grandes decisiones que podamos para alinear nuestra vida con nuestra visión. Necesitamos re­conocernos desde la compasión y el amor, desde la certeza de que todo es perfecto así como es. Desde la confianza en la vida, que mantiene todo el universo en orden, que hace que el sol no se caiga sobre la tierra, y que tras cada lluvia crecen nuevas flores.

El estado natural del ser humano es la vitalidad, la felicidad, el amor, la benevolencia, la acción correcta, la coherencia, la CONSCIENCIA. Eso es lo que realmente somos. Y no hay píldora mágica para ello, solo un caminar continuo hacia dentro y hacia fuera, en ese ciclo perpetuo de expansión y contracción, de sístole y diástole, en esa dinámica que expresa la vida como la conocemos en nuestro planeta. Es mi deseo que este libro te aporte claridad en el momento vital que estés atravesando. Que te dé claves para realmente comprender cómo funcionas, ver los puntos débiles y tener recursos para fortalecerlos, para tomar las riendas de tu vida. Para construir tu visión, tu sueño. Para vivir con mayor plenitud. Eso es lo que estamos llamados a ser. Esa es nuestra verdadera naturaleza. No dejes una sola grieta para algo que no sea expresar toda tu grandeza y tu magnificencia.

Portada de la nueva edición de “9 almas”, de Ana María Oliva

https://cauac.org/libros/9-almas/

Publicada en

“La OMS ha actuado como instrumento de manipulación mundial”

Dra. Maria José Martínez Albarracín

La Doctora Maria Jose Martínez Albarracín, Catedrática en Procesos Diagnósticos Clínicos, ha sido desde el comienzo una de las voces más claras y contundentes en nuestro país acerca del fraude, el abuso y la manipulación institucionales en la “crisis del COVID”. Actualmente jubilada, dentro de su larga trayectoria profesional ha sido profesora de Bioquímica, Inmunología, y Técnicas Analíticas Instrumentales en el Ciclo Superior de Formación Profesiónal de “Laboratorio Diagnóstico Clínico”. Nos ha concedido amablemente una entrevista vía chat telemático, ofreciéndonos un contenido de excelente calidad que reproducimos a continuación.

Algunos de los enlaces fueron aportados por ella en sus respuestas, y otros los hemos incluido a posteriori para facilitar al lector información sobre términos o instituciones con los que quizá no esté familiarizado, así como acceso directo a las publicaciones científicas que la Doctora referencia.

Jon Ortega


ENTREVISTA A LA DOCTORA MARIA JOSÉ MARTÍNEZ ALBARRACÍN

Desde que comenzó esta crisis global ha estado usted advirtiendo de que el relato oficial de la pandemia no era coherente ni creíble en muchos sentidos, y que sólo puede explicarse como resultado de turbios intereses y circunstancias ocultos al gran público. Volviendo a aquellos momentos iniciales, ¿puede recordar qué fue lo primero que de alguna manera le hizo “despertar las alarmas” en este sentido?

Mis alarmas se despertaron cuando comprobé que los medios de comunicación “mainstream” sobre todo la Tv, daban una información demasiado repetitiva de algo que estaba pasando muy lejos: en China. Hace tiempo que cuando veo algo parecido me decido a buscar fuentes alternativas de información para contrastar.

Sigue leyendo “La OMS ha actuado como instrumento de manipulación mundial”

Publicada en

La tierra filosofal

Por voluntad expresa de Juan Benítez Jamchen, autor de “Vida natural consciente” (volúmenes I y II), vamos a compartir y adelantar aquí un capítulo de su próxima obra, un Tratado de agricultura natural inspirado en los grandes clásicos de la literatura antigua donde no se presentaba el conocimiento como algo fragmentado y acotado, sino como un diálogo vivo con la totalidad del Cosmos.

En estos tiempos tan propicios para el reencuentro y el retorno a la naturaleza, Jamchen nos regala esta obra de arte con la frescura, la inocencia y la profundidad del espíritu de los antiguos… amigos aquí tenéis “La tabla natural consciente”, el que será el cuarto capítulo del libro Tratado de agricultura natural: La tierra filosofal

Enlace al capítulo

 

 

Publicada en

Seguimiento de la crisis a 19 de abril de 2020

Estimados amigos y lectores,
desde este portal seguimos dando voz a la investigación independiente y colaborativa, entendemos que necesaria en las presentes circunstancias mediáticas e institucionales. Hoy compartimos el segundo avance de un estudio que pone sobre la mesa abundantes elementos para la reflexión y una buena selección de referencias para ahondar en varios “temas tabú” para los medios.

Buen día primaveral a todos!

https://fuentesyreferenciascrisis2020.blogspot.com/2020/05/seguimiento-epidemiologico-mundial-de.html

 

Publicada en

Buena crisis

Buen día a todos!

Compartimos hoy una cita extraída del libro recién incorporado a nuestra tienda online Buena Crisis, del genial filósofo Jordi Pigem. Palabras más apropiadas que nunca para los tiempos que corren… como nos dice Jordi, ¡buena crisis para todos!

 

Crisis viene del griego krinein (decidir, distinguir, escoger), raíz también de crítica y criterio. Durante las crisis resulta decisivo saber usar nuestro mejor criterio. Krisis es la palabra que usaba Hipócrates para señalar el momento decisivo en el curso de una enfermedad, cuando la situación súbitamente mejora o empeora. Esta acepción médica es el único sentido que crisis tuvo en latín y en la mayoría de lenguas europeas hasta principios del siglo XVII.

Durante siglos se ha hablado con toda naturalidad de la buena crisis que conduce a la curación del enfermo. En su sentido original una crisis es una oportunidad de curación. En nuestro caso el enfermo es el sistema: nuestra crisis global es, por tanto, una oportunidad de sanar un sistema obsoleto, cuyas patologías hasta ahora habían quedado enmascaradas por la bonanza económica y los espejismos del consumo.

Los años venideros están llamados a ser un rito de paso para humanidad y la Tierra, un tiempo crucial en el largo caminar de la evolución humana. Podemos imaginar que participaremos en transformaciones radicales y muy diversas, en amaneceres sorprendentes y crepúsculos intensos, y que el colapso de las estructuras materiales e ideológicas con las que habíamos intentado dominar el mundo abrirá espacios para la aparición de nuevas formas de plenitud.

En este rito e paso del final de la modernidad una mala crisis nos conduciría a extender la sed de control, la colonización de la naturaleza y de los demás y nuestro propio desarraigo. Una buena crisis, en cambio, nos conducirá a un mundo postmaterialista, en el que una economía reintegrada en los ciclos naturales está el servicio de las personas y de la sociedad, en el que la existencia gire en torno al crear y celebrar en vez del competir y consumir, y en el que la conciencia humana no se vea como un epifenómeno de un mundo inerte, sino como un atributo esencial de una realidad viva e inteligente en la que participamos a fondo. Si en nuestro rito de paso conseguimos avanzar hacia una sociedad más sana, sabia y ecológica y hacia un mundo más lleno de sentido, habremos vivido una buena crisis.

Buena crisis y buena suerte.

Publicada en

17 de abril de 2020 – Darse Cuenta

Queridos amigos,

ante la situación excepcional en la que nos encontramos, y en la medida en la que nuestras complicadas circunstancias laborales o personales nos lo permiten, hemos resuelto dedicar los medios de difusión a nuestro alcance a compartir información, trabajos y referencias en relación a las diferentes dimensiones o caras del prisma de la actual crisis, con el propósito de apoyar al esfuerzo de investigar por nosotros mismos como individuos, como comunidades, como gente, y no quedarnos únicamente con la versión de los hechos bombardeada a diario por los mal llamados “medios de comunicación” y las grandes instituciones políticas y sanitarias.

Consideramos, además, que dicha versión o interpretación de los hechos es no sólo un gran error, sino parte fundamental del problema, casi podríamos decir que el problema mismo. No resulta cómodo ni fácil expresarlo,  pero entendemos que a través de una combinación de intoxicación informativa aguda (el bombardeo intensivo de los medios y las instituciones internacionales de prestigio controladas por la industria) e intoxicación informativa crónica (el condicionamiento de paradigmas o formas de ver el mundo arraigadas en la sociedad moderna y los referentes institucionales del conocimiento) se ha construído una visión disfuncional de la realidad que ha hecho posible la cadena de acontecimientos a la que asistimos. Este tipo de fenómeno en esencia no nos resulta novedoso, tras diez años de recorrido de un proyecto editorial y cultural que nació, precisamente, con el propósito de profundizar en la comprensión y el darse cuenta de estos puntos ciegos estructurales de nuestra sociedad que aprisionan la consciencia y condicionan la vida… y en la exploración de lo que hay más allá de ellos.

Sin embargo dos valoraciones nos han motivado a plantear este nuevo enfoque en nuestra actividad para centrarnos en la actual crisis, siempre desde la perspectiva de nuestro trabajo sobre los paradigmas y la visión del mundo en la sociedad, recogiendo las obras y aportaciones de un amplio círculo de investigadores y colaboradores que son el alma real de este proyecto.

En primer lugar hemos valorado el carácter excepcionalmente agudo de la crisis que estamos viviendo, y  la gravedad de sus implicaciones sociales, tanto las actuales y reales que ya se han desplegado como, especialmente, las potenciales y futuras que podemos prevenir.  Ante todo en cuanto a la vulneración de las libertades del individuo y el colectivo, pero también en cuanto a su impacto de muchas maneras en la salud, la economía, las relaciones personales y sociales, los proyectos y en definitiva la vida de nosotras las personas y las comunidades humanas.

Finalmente, no hemos podido obviar la oportunidad que representa esta crisis desde el punto de vista del despertar de la consciencia, para ese “darse cuenta”, en general y en cualquier ámbito de la vida en tanto que las crisis siempre son una oportunidad para ello, y en concreto y particular con respecto a varios campos concretos que llevamos años investigando y difundiendo desde Cauac y que tan candentes se han vuelto de pronto en la presente situación…

Crisis, creatividad y crecimiento tienen una raíz común. Apoyémonos, colaboremos, cooperemos para sacar lo mejor de este momento, como dicen los ancianos nativos de Norteamérica, por todas nuestras relaciones! Ahó metakuye oyasin

Publicada en

Presentacion inaugural de “La aventura de la consciencia” en la Universidad de Granada

El pasado 7 de noviembre de 2019 tuvo lugar el primero (esperamos que de muchos) coloquios y mesas redondas donde se encuentran ciencia, pensamiento y espiritualidad en torno al misterio de la consciencia. Ya está vivo y caminando este hermoso y estimulante proyecto de Alicia Martínez Martínez, La aventura de la consciencia. La presentación inaugural con la autora, Emilio Gómez Milán, Francisco José Tornay y Mariola López Villanueva nos dejó un buenísimo sabor de boca, tanto por las vibrantes intervenciones de los ponentes como por el gran interés y la participación general que mostró la gente. Y lo mejor es que esto no ha hecho más que empezar, ¡nos vemos en la próxima!

Publicada en

Se pospone presentación de “Una nueva psiquiatría”

Por motivos personales de causa mayor Javier Álvarez no podrá acudir al evento que teníamos programado para el viernes 29 de noviembre en el Ateneo Huertano Los Pájaros, donde iba a presentar su último libro Una nueva psiquiatría. La presentación se pospone pues (sin fecha definida por el momento), pero igualmente queremos mantener la cita para encontrarnos y formar un grupo de personas interesadas en el tema, con inquietud o necesidad de encontrar recursos o apoyo más allá de la psiquiatria convencional.

Proyectaremos el documental de Alicia Ninou La nueva psiquiatría con el Dr. Javier Álvarez y daremos espacio a un pequeño coloquio en el siempre amigable y ameno entorno del Ateneo Huertano Los Pájaros. La fecha y hora siguen igual, viernes 29 a las 20:00 hs, os esperamos!

Enlace a la web de Nueva Psiquiatría

Publicada en

NUEVA MESA REDONDA Y PRESENTACIÓN DE “LA AVENTURA DE LA CONSCIENCIA”

Tras el precioso y muy especial evento inaugural el pasado 7 de noviembre en la Universidad de Granada, del que esperamos poder tener pronto los videos disponibles, Alicia Martínez Martínez continúa creando espacios de encuentro entre diferentes formas de conocer y explorar la realidad: científicos, filósofos, practicantes de diversas disciplinas espirituales… reunidos ante el gran misterio común de la consciencia. La próxima mesa redonda tendrá lugar el lunes 25 de noviembre en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla, ¡os esperamos!

Publicada en

La aventura de la consciencia

Cartel de la presentación del libro, el próximo jueves 7 de noviembre en Granada

Tenemos el honor y el gusto de anunciar que esta semana verá la luz una nueva publicación de Cauac, La aventura de la consciencia de Alicia Martínez, un libro que nace con la vocación de no ser simplemente un libro sino más bien un catalizador para generar espacios de debate y reflexión colectiva en torno al misterio de nuestra propia consciencia. El próximo jueves 7 de noviembre en la Universidad de Granada tendrán lugar la presentación de la obra y el primero de estos debates, que esperamos sean muchos y de muy buen provecho para todos, en esta ocasión con la participación de Alicia Martínez Martínez, autora del libro y promotora de la iniciativa, Darío Acuña Castroviejo, catedrático de fisiología, Emilio Gómez Millán, catedrático de psicología básica, y Mariola López Villanueva, escritora y profestora de la Facultad de Teología.

La aventura de la consciencia es una propuesta de encuentro y enriquecimiento mutuo entre diferentes formas de conocer… de alguna manera una invitación a hermanarnos ante el gran misterio de nuestra propia consciencia, o como dice uno de los autores citados en esta obra, “el más familiar y a la vez el más misterioso de los fenómenos”. Para ello, Alicia Martínez ha elaborado una extensa entrevista sobre diversos aspectos relacionados con la consciencia a la que han contestado personas que se aproximan a ellos partiendo de muy diferentes enfoques, elementos de reflexión y formas de explorar, como son los de las neurociencias modernas, la psicología, las filosofías de la mente y el conocimiento, las tradiciones espirituales o las prácticas contemplativas. El libro se presenta en dos volúmenes, conteniendo el primero de ellos la síntesis y desarrollo de los resultados de esta entrevista colectiva por parte de la autora, y el segundo con las respuestas íntegras de los participantes.

El gran interés y apertura que mostraron todos ellos, así como la honestidad e impecabilidad con las que se presenta el trabajo y se retrata el paisaje conformado por la diversidad de voces y aproximaciones a las cuestiones planteadas, han posibilitado el excelente resultado de esta obra, que quiere ser un punto de partida para convocar espacios reales donde continuar y expandir el diálogo colectivo, y así la posibilidad, la evolución, el aprendizaje que abre la experiencia compartida: esta es la maravillosa aventura donde Alicia nos propone embarcar y que va a dar su inicio este 7 de noviembre en Granada ¡os esperamos!

Portadas de los dos volúmenes
Publicada en

Charlas y eventos de otoño

¡Hola a todos!

Colaborando con la programación cultural del Ateneo Huertano Los Pájaros (Murcia), organizamos 3 eventos este otoño:

  • Viernes 25 de octubre, a las 20:00 hs Albert Salvadó presentará su libro ¿Quieres vivir? en el que comparte una impresionante experiencia de autosanación y toma de consciencia acerca de la verdadera naturaleza de la salud y la enfermedad.
  • Viernes 8 de noviembre, a las 20:00 hs, Enric Costa presenta el libro Iatrogenia: la medicina de la Bestia, con el sobrecogedor testimonio de un médico de pueblo que toma progresivamente consciencia, desde la experiencia cotidiana en su propia consulta, de la cruda realidad y las trágicas consecuencias de la Medicina Industrial y su experimentación sobre la población, así como el adoctrinamiento y la distorsión mediática que las sostienen.
  • Viernes 29 de noviembre, a las 20:00 hs Javier Álvarez presenta Una nueva psiquiatría, una visión que integra lo que le falta a la psiquiatría convencional: la dimensión espiritual del ser humano, el sentido y significado profundo de los procesos y las vivencias en el marco del crecimiento de la persona.

¡Os esperamos!

Abraha, Jontxu y Luis