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La vacuna de la gripe y el Covid-19

 

Nota editorial: Este artículo fue originalmente publicado en Home Vaccine Education Network y posteriormente traducido al castellano en el blog Contra el encierro de la gente.  Hemos revisado la traducción e introducido algunas notas. No compartimos necesariamente todas las interpretaciones de los resultados estadísticos, sin embargo consideramos que este estudio es fundamental por la abundancia de información significativa que revela, tanto acerca de la situación de 2020 como de la evolución histórica de la vacunación de la gripe.

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LA VACUNA DE LA GRIPE Y EL COVID 19

Inyección antigripal, infección mortal

¿Qué tienen en común los países de Bélgica, Perú, el Reino Unido, España, Italia, Chile, Suecia, los EE.UU., México y Francia? Estos países, los diez primeros en mortalidad por COVID-19 (al 24 de agosto de 2020, según la Johns Hopkins University), inyectaron a más del 49% de su población anciana con la vacuna de la gripe. Esto contrasta fuertemente con los países del extremo inferior, con tasas de mortalidad/población hasta cuatro órdenes de magnitud menores: Ruanda, Tailandia, Mozambique, Sri Lanka, Papúa Nueva Guinea, Uganda, Tanzania, Taiwán y Vietnam: con la excepción de una tasa de vacunación del 49% en Taiwán, las tasas de vacunación antigripal en estos países son extremadamente bajas. Si bien cabe objetar que estos países pueden carecer de capacidad para realizar pruebas, un cuidadoso estudio serológico de múltiples países de África ha demostrado que, si bien en realidad se pasaron por alto muchos casos, ello se debe a que los residentes no estaban de hecho muy enfermos (mientras que el número de personas con anticuerpos contra el COVID en Kenya, por ejemplo, era similar al de España, los hospitales nunca se vieron desbordados ni se registró un exceso de muertes). De cualquier manera que observemos los datos -tanto entre continentes como dentro de ellos-, las tasas más altas de vacunación contra la gripe claramente parecen transformar un gran número de casos de COVID de una enfermedad leve a una grave. Dado que las vacunas contra la gripe están siendo impulsadas agresivamente e incluso en algunos casos obligatoriamente para el otoño del 2020, es fundamental que los ciudadanos y los profesionales médicos revisen el tema. Por favor, siga leyendo para obtener datos, referencias y fuentes.

Cunningham, (2020) publicó una lista de los índices de cobertura de la vacuna de la gripe en los países europeos frente a sus índices de mortalidad por COVID-19. Sus datos se ponen en un gráfico a continuación, actualizados hasta el 16 de julio y complementados con todos los demás países para los que pudimos encontrar datos de la vacuna contra la gripe. Esto incluye a los Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Japón, Islandia, Israel y Corea del Sur. Debido a que las pruebas e informes de COVID-19 pueden ser inconsistentes entre los países, también proporcionamos la tasa máxima de exceso de mortalidad total desde enero de 2020, en forma de puntuación estadística z para los países para los que estaba disponible. Los datos completos y las fuentes se dan al final de este artículo. Todos los datos de cobertura de la vacuna contra la gripe son del 2019, si están disponibles, o del 2018.

Gráfico de arriba: Relación del porcentaje de mayores de 65 que recibieron la vacuna de la gripe con las muertes COVID por millón de habitantes. [r=0.45; N=31]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99%.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje mayores de 65 años que recibieron la vacuna de la gripe y el pico de muertes en exceso durante la epidemia COVID a 16 de Julio 2020. [r=0.61; N=15]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 98,5%.

 

Hay varios mensajes importantes de estos gráficos:

1) Los países con una alta cobertura de la vacuna contra la gripe, hasta de julio de 2020, sufrieron hasta 20 veces más muertes por COVID-19 por millón de habitantes que los países con una cobertura baja.

2) Parece haber un PUNTO DE INFLEXIÓN que se produce en el 45%-50% de cobertura de la vacuna contra la gripe. Por debajo o por encima de este punto hay poca correlación entre la cobertura de vacunación y la mortalidad con COVID, pero la tasa media de mortalidad en los países con cobertura por encima del punto de inflexión es significativamente mayor. Esto indica que cuando se alcanza una cierta densidad de personas especialmente vulnerables al COVID por vacunación de la gripe, los grupos conectados de vulnerabilidad se extienden a todo el sistema (es decir, se alcanza el “umbral de percolación” [threshold percolation]), generándose bruscamente resultados mucho peores.

 

LAS ALTAS TASAS DE VACUNACIÓN DE LA GRIPE PODRÍAN HACER MÁS LETALES LAS INFECCIONES INDIVIDUALES POR COVID

El total de muertes COVID por millón de habitantes puede desglosarse así: Total muertes=casos/millón x muertes/caso. Cuando tomamos estos dos factores individualmente, encontramos que ambos están afectados por las tasas de vacunación de la gripe, pero que muertes/caso es el que puede ser afectado más fuertemente. Esto indica que cuando el virus llega a una cadena de individuos que han recibido todos la vacuna de la gripe puede de alguna manera volverse más peligroso, tal vez porque las personas están transmitiendo cargas virales más altas o porque el virus cambia de alguna manera. El único país que tiene una alta tasa de muertes/caso a pesar de una relativamente baja vacunación contra la gripe es Hungría, que es el único país que utiliza una vacuna contra la gripe adyuvada con aluminio. Con los datos existentes no se puede observar un impacto claro del uso de otros adyuvantes o de vacunas de alta potencia (véanse las fuentes más adelante). Como prueba de que vacunación antigripal es la causa principal que hace que el COVID sea más letal (y no simplemente de que haya más contagios), en este artículo sobre África se hace referencia a todos los países con tasas de vacunación antigripal muy bajas y se revela que el COVID se propaga fácilmente entre esas poblaciones, pero causa un número de muertes extremadamente bajo.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años en residencias que recibieron la vacuna de la gripe y el número de casos COVID por millón de habitantes.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años en residencias que recibieron la vacuna de la gripe y el número de muertes/casos COVID.

LA VACUNA DE LA GRIPE TAMBIÉN CORRELACIONADA CON EL EXCESO DE MUERTES EN EL 2017

En 2017 hubo un exceso de mortalidad inusualmente alto durante la temporada de gripe en Europa causado por una gripe A (H3N2) para la que la vacuna no estaba bien adaptada. Como se explica más adelante, la vacuna contra la gripe puede aumentar la vulnerabilidad a cualquier infección no cubierta específicamente por la vacuna. Por lo tanto, cabe esperar que aumente la mortalidad en cualquier año en que el principal agente patógeno peligroso en circulación no sea una cepa específica de la vacuna contra la gripe. En el 2017 vimos exactamente el mismo patrón que en 2020: más muertes en exceso en los países con mayor cobertura de vacuna antigripal, con un potencial punto de inflexión nuevamente en la tasa de cobertura del 50% y también otro potencial punto de inflexión en la cobertura del 30% (también vemos indicios de algún comportamiento crítico en el 30% en los datos del COVID). Alternativamente, también sería posible ajustar una relación lineal con estos datos. Este conjunto de datos es más sencillo, ya que ningún país estaba tomando medidas de distanciamiento social extremo en 2017.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años en residencias que recibieron la vacuna de la gripe en el 2017 y el pico del esceso de mortalidad de ese año. [r=0.64; N=15]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99%.

CORRELACIÓN ENTRE LA COBERTURA DE LA VACUNA DE LA GRIPE Y LA MORTALIDAD COVID-19 REGISTRADA EN EEUU

No se puede ver ninguna correlación entre la cobertura de la vacuna contra la gripe en la población mayor de 65 años estado por estado en 2020 y las muertes por COVID por millón de habitantes en los Estados Unidos. Sin embargo, si volvemos al año 2019 (véase el enlace de datos más abajo), encontramos que todos los estados tenían una cobertura de vacunación de más del 50% en la población de edad avanzada (N. del T.: es decir, por encima del punto de inflexión). Los datos de más arriba muestran que la cifra del 50% en las tasas de vacunación antigripal en 2018 o después es un punto de inflexión (la tasa media de mortalidad por COVID para una cobertura >50% es mucho más alta que para una cobertura <50%), pero que sin embargo el aumento de los valores por encima del 50% no causa un aumento adicional significativo. Sí vemos una correlación estadísticamente significativa cuando observamos las tasas de vacunación de toda la población mayor de 18 años en cada estado para la temporada 2018/2019 (N. del T.: donde observamos una variabilidad mayor que en el caso de la cobertura vacunal a mayores de 65), y una correlación aún más poderosa cuando observamos las tasas de vacunación de los niños (de nuevo, temporada 2018/2019). Para todos los adultos el punto de inflexión es de nuevo alrededor del 45% – 50%, mientras que para los niños hay un pequeño punto de inflexión alrededor del 63% y uno mucho más grande alrededor del 69%. Todos los estados con una alta tasa de mortalidad por COVID, incluyendo Nueva York, tienen una alta tasa de vacunación de niños contra la gripe. Dado que las muertes infantiles siguen siendo bajas, esto debe indicar que los niños transmitieron una infección más letal a los mayores, lo que indica de nuevo la vacuna de la gripe juega el rol de hacer que los individuos se trasmitan entre sí casos más graves de COVID-19. Los datos de mortalidad de COVID-19 son de mediados de julio del 2020.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 65 años que recibieron la vacuna de la gripe y las muertes COVID por millón de habitantes en los Estados de EEUU.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de mayores de 18 años que recibieron la vacuna de la gripe y las muertes COVID por millón de habitantes en los Estados de EEUU. [r=0.257; N=49]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 92.59%.

Gráfico de arriba: Relación entre el porcentaje de niños entre 6 y 18 años que recibieron la vacuna de la gripe y las muertes COVID por millón de habitantes en los Estados de EEUU. [r=0.56; N=51]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99.999%.

 

Gráfico de arriba: Media de muertes COVID por millón de habitantes en 1) Los Estados de EEUU con <45% de los adultos vacunados de la gripe. 2) Los Estados de EEUU con más del 45% de los adultos vacunados de la gripe.

Gráfico de arriba: Media de muertes COVID por millón de habitantes en 1) Los Estados de EEUU con <69.5% de los niños vacunados de la gripe. 2) Los Estados de EEUU con más del 69.5% de los adultos vacunados de la gripe.
 

NUEVOS DATOS Y DATOS ACTUALIZADOS: AGOSTO 2020

Recientemente hemos encontrado datos de la cobertura de la vacuna contra la gripe en 2018 para las Américas proporcionados por la OPA [Organización Panamericana de la Salud]. Se puede acceder al conjunto de datos originales aquí. Los datos en forma de gráficos, con las muertes por COVID/millón de habitantes obtenidos el 13 de agosto de 2020, por sí mismos muestran los mismos resultados que los datos europeos, con un claro cambio hacia mayores muertes por COVID cuando se vacuna alrededor del 50% de la población.

Gráfico de arriba: Norte y Sur América. Relación del porcentaje de ancianos que recibieron la vacuna de la gripe en el 2018 con las muertes COVID por millón de habitantes.
 

Después hemos combinado los datos de la OPS con el conjunto de datos originales, y hemos vuelto a acceder a todas las tasas de mortalidad del COVID a fecha 14 de agosto del 2020 para hacer el siguiente conjunto global de datos, que consiste principalmente en datos de Europa y de las dos Américas (N. del T.: estas regiones son, con mucha diferencia, las áreas del mundo tanto con mayores tasas de cobertura vacunal como con mayores tasas de mortalidad por Covid). Todos los datos de cobertura de la vacuna contra la gripe son del 2018 o del 2019.

Gráfico de arriba: Las dos Américas y Europa. Relación del porcentaje de ancianos que recibieron la vacuna de la gripe con las muertes COVID por millón de habitantes. [r=0.44; N=46]: La probabilidad de que estas dos variables estén relacionadas es del 99%.
 

Obsérvese que el conjunto de datos, así como los subconjuntos de Europa y América, muestran claramente que el COVID-19 se vuelve repentinamente mucho peor una vez que la cobertura de la vacuna contra la gripe supera el valor crítico de aproximadamente el 50%.

Probablemente ha escuchado muchas veces que “la correlación no implica causalidad”. La causalidad está implícita, sin embargo, cuando hay una ciencia sólida e independiente que apoya y explica una relación casual. En el caso de la vacuna contra la gripe hay múltiples estudios, incluido uno del tipo “doble ciego” y controlado con placebo, que han demostrado que la vacuna contra la gripe aumenta la susceptibilidad a otras infecciones [Un estudio “doble ciego” es cuando ni los pacientes participantes en el estudio, ni los investigadores mismos, saben a qué participante se le ha dado el medicamento a probar y a qué paciente se la ha dado un placebo. Esto solo se desvela al final del estudio]. A continuación se presenta esta ciencia, comenzando con los antecedentes de la vacuna contra la gripe y los científicos que han argumentado en contra de ella durante años.

 

LA VACUNA DE LA GRIPE: NUNCA APOYADA POR LA CIENCIA

En 1972, el Dr. John Anthony Morris informó a sus superiores de la FDA de los resultados de su investigación sobre la vacuna contra la gripe: Un distinguido doctor e investigador del gobierno, el Dr. Morris había sido comisionado 13 años antes para justificar científicamente los planes de la FDA de expandir ampliamente el programa de vacunación contra la gripe. Sin embargo, para su expectante audiencia, sus resultados fueron totalmente decepcionantes. El Dr. Morris informó que la vacuna contra la gripe no proporcionó ningún beneficio neto mensurable, en parte porque el producto inyectado no estimuló la producción de anticuerpos en los pulmones, permitiendo así la replicación viral en esta área sensible. Más tarde se observó que la falta de beneficio también se debía a la capacidad de la vacuna antigripal de aumentar la vulnerabilidad a los virus no cubiertos por la inyección, entre ellos cepas de gripe diferentes y diferentes virus respiratorios peligrosos por sí mismos. La conclusión del Dr. Morris de que la vacuna antigripal no aporta ningún beneficio neto se ha verificado repetidamente con datos contemporáneos, entre ellos un estudio de Simonsen et al. (2005) en el que se determinó que el gran aumento de la vacunación antigripal de los ancianos entre 1980 y 2001 no logró reducir la mortalidad en la temporada de gripe, y un estudio realizado en Gran Bretaña en el que se determinó que el gran aumento de la adopción de la vacuna antigripal por parte de las personas que acababan de cumplir 65 años (frente a las que eran un poco más jóvenes) no supuso ninguna disminución de las hospitalizaciones ni de las muertes.

Corrupción, no Salud Pública

Dados los contundentes resultados de la investigación del Dr. Morris, la única ventaja de la vacuna contra la gripe podría ser llenar los bolsillos de las grandes farmacéuticas, y debería haberse legislado para que dejara de existir. Desafortunadamente, la íntima relación entre la FDA, los CDC y la industria farmacéutica, bien documentada hoy en día, no es un fenómeno nuevo. En lugar de reconsiderar el programa de vacunación, los supervisores del Dr. Morris cerraron rápidamente su laboratorio y bloquearon la publicación de sus resultados. Dando un suspiro de alivio porque la ciencia bien hecha no se iba a poner en el camino de sus beneficios, las grandes farmacéuticas continuaron presionando para la expansión del mercado de la vacuna contra la gripe. Incluso si no se obtenía un gran beneficio en los años normales, argumentaban, era importante contar con la fabricación para producir rápidamente grandes cantidades de vacunas para salvar al mundo durante la siguiente pandemia grave (History of Vaccines, de Arthur Allen).

¿La vacuna de la gripe hace que una pandemia de gripe sea… peor?

En 2009 se produjo la primera gran pandemia de gripe después de que la vacunación masiva contra la gripe se hubiera hecho realidad. Las grandes farmacéuticas produjeron heroicamente millones de dosis de vacuna contra la gripe pandémica. Lamentablemente, la mayoría de las dosis no se pusieron a disposición del público en general hasta que la pandemia estuvo a punto de terminar. Además, se produjo el inconveniente de que las personas que habían tomado obedientemente la vacuna contra la gripe estacional el año anterior tenían más probabilidades de desarrollar una enfermedad de gripe pandémica que requiriera atención médica. Los expertos en salud pública se sorprendieron por estos hallazgos pero mantuvieron la boca cerrada mientras las grandes farmacéuticas y las agencias gubernamentales que patrocinan utilizaron la atención pública sobre la gripe en 2009 como un trampolín para impulsar un programa de vacunación contra la gripe aún más amplio. Por primera vez se recomendó la vacuna contra la gripe para todos los ciudadanos estadounidenses, especialmente los niños, que para 2020 eran los mayores consumidores de la vacuna, a pesar de la falta de pruebas de beneficio y del mercurio que se permitió que mantuviera.

La vacuna contra la gripe promociona otros virus

Como se ha mencionado anteriormente, el año 2009 no fue una anomalía; la vacuna contra la gripe aumenta normalmente la tasa de infección con otros patógenos, lo que anula cualquier beneficio de la vacuna. Si bien muchos de los estudios sobre este fenómeno funcionaron con pacientes que habían elegido libremente si recibir la vacuna antigripal o no (Dierig y otros, 2014), un estudio cumplió el criterio de referencia de ensayo ciego, aleatorio y controlado con placebo (Cowling y otros, 2012). En general se ha ido creando la hipótesis de que el mecanismo del aumento de las enfermedades no relacionadas con la gripe es la interferencia viral –la observación de que una enfermedad de virus puede bloquear a otros-, sin embargo Riken y otros (2018) comprobaron que el aumento de las infecciones no relacionadas con la gripe comienza en los primeros 14 días después de recibir la vacuna antigripal, antes de que se haya desarrollado la inmunidad a la gripe. Esto indica que, al igual que la vacuna DTP y otras vacunas de patógenos inactivados, la vacuna genera cambios no específicos en el sistema inmunológico que aumentan la vulnerabilidad a otras infecciones determinadas. La mayoría de los estudios sobre la vacuna antigripal se han centrado en los niños, o han encontrado resultados estadísticamente significativos sólo en niños, sin embargo un estudio para encontrar un efecto en adultos encontró que mientras la vacuna antigripal parecía ofrecer protección cruzada contra ciertos patógenos para esta población, la vulnerabilidad a varios otros patógenos, incluyendo el coronavirus, fue específicamente incrementada. Este estudio se refería a los “viejos” coronavirus, no al COVID-19. Sin embargo quedó firmemente establecido el potencial de la vacuna contra la gripe para alimentar el COVID-19 y, como demostramos anteriormente, ahora puede verse claramente en los datos COVID.

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Descargue los datos y haga su propia investigación:

COVID y vacuna de la gripe por pais, formato xls.

COVID y vacuna de la gripe por Estado (de EEUU), formato xls.

COVID y vacuna de la gripe por país, formato de testo simple delimitado por TABuladores.

Conjunto espandido y actualidado de datos Agosto 2020.

– Mucha más información y referencias en Home Vaccine Education Work.

– Además, aquí se listan y analizan los estudios que últimamente aparecen intentando desmentir esta relación.

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Información complementaria:

Relación entre cobertura sanitaria, cobertura vacunal e incidencia de Covid19, por Bartomeu Payeras Cifre

Posible interferencia inmunológica del plisorbato 80 de la vacuna antigripal adyuvada y el SARS-Cov2 como causa de la pandemia por coronavirus, por Dr. Juan Gastón Añaños.

Reflexiones del Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi sobre las medidas aportadas en la crisis de la Covid-19, por Jon Ander Etxebarría (con gráficos comparativos de incidencia de vacunación antigripal y mortalidad por Covid entre las Comunidades Autónomas de España)

-Vacuna de la gripe y Covid19, por la Dra. Maria José Martínez Albarracín

-Vacuna de la gripe ¿causante de Covid-19?, por la Dra. Maria José Martínez Albarracín.

-Los vacunados contra la gripe infectan 6 veces más que los no vacunados, web CienciaySaludNatural

-Vacunación de la gripe e interferencia viral entre el personal del Departamento de Defensa de EEUU en 2017-2018, por Gregg. G. Wolf

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Bibliografía:

 

Publicada en

Las pruebas de COVID-19 por PCR carecen de sentido desde el punto de vista científico

Texto original extraído de https://off-guardian.org/2020/06/27/covid19-pcr-tests-are-scientifically-meaningless/.

27 de junio de 2020 – Las pruebas de COVID-19 por PCR carecen de sentido desde el punto de vista científico

Pese a que el mundo entero depende de las pruebas de RT-PCR para «diagnosticar» la infección por SARS-CoV-2, la ciencia es clara: no sirven para ello.

Torsten Engelbrecht y Konstantin Demeter

Los confinamientos y las medidas higiénicas que se están aplicando en todo el mundo se basan en el número de casos y las tasas de mortalidad generadas por las llamadas pruebas de RT-PCR del SARS-CoV-2, las cuales se utilizan para identificar a los pacientes «positivos», y en estos casos «positivo» normalmente se interpreta como «infectado».

Pero si analizamos detalladamente los hechos, la conclusión es que las pruebas de PCR son inútiles como instrumento de diagnóstico para determinar una supuesta infección por un supuesto nuevo virus llamado SARS-CoV-2.

EL LEMA SIN FUNDAMENTO: «HACER PRUEBAS, PRUEBAS Y MÁS PRUEBAS»

En la rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 16 de marzo de 2020, el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró:

«Tenemos un mensaje simple para todos los países: Hagan pruebas, pruebas y más pruebas».

Los titulares de todo el mundo difundieron el mismo mensaje, entre otros por medio de Reuters y la BBC.

El día 3 de mayo el moderador del heute journal uno de los noticiarios más importantes de la televisión alemana— todavía estaba transmitiendo el lema del dogma del coronavirus a su audiencia, advirtiendo:

«Hagan pruebas, pruebas y más pruebas: ahora mismo ese es el lema y es la única manera de entender realmente cuánto se está extendiendo el coronavirus».

Esto indica que la creencia en la validez de las pruebas de PCR es tan fuerte que está al nivel de una religión que no tolera la más mínima contradicción.

Pero es bien conocido que las religiones tienen que ver con la fe y no con los hechos científicos. Como dijo Walter Lippmann, dos veces ganador del premio Pulitzer y quizás el periodista más influyente del siglo XX: «Cuando todos piensan igual, nadie está pensando mucho».

Para empezar, resulta extraordinario que el propio Kary Mullis, el inventor de la tecnología de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), no pensara igual. Gracias a su invento obtuvo el Premio Nobel de Química en 1993.

Por desgracia, Mullis falleció el año pasado a la edad de 74 años, aunque no cabe duda de que el bioquímico pensaba que la PCR no sirve para detectar infecciones por virus.

La razón es que la PCR estaba pensada, y todavía lo está, para ser usada como técnica de fabricación, ya que podía reproducir una misma secuencia de ADN miles de millones de veces, y no como instrumento de diagnóstico para detectar virus.

En 2007 Gina Kolata describió en un artículo publicado en el New York Times llamado Faith in Quick Test Leads to Epidemics That Wasn’t [la fe en las pruebas rápidas conduce a una epidemia que no lo fue] cómo declarar pandemias de virus tomando como base las pruebas de PCR puede terminar en desastre.

LA FALTA DE UN CRITERIO DE REFERENCIA VÁLIDO

Además, merece la pena mencionar que no hay un criterio de referencia (estándar de oro) válido con que comparar las pruebas de PCR que se utilizan para identificar a los llamados pacientes de COVID-19, supuestamente infectados con lo que llaman SARS-CoV-2.

Este argumento es fundamental. Las pruebas se deben evaluar para determinar su grado de precisión estrictamente hablando, su «sensibilidad»[1] y «especificidad»por comparación con un «criterio de referencia», es decir, el método más preciso que se encuentre disponible.

Por ejemplo, para una prueba de embarazo el criterio de referencia sería el propio embarazo. Pero como dijo, por ejemplo, el especialista en enfermedades infecciosas australiano Sanjaya Senanayake en una entrevista a la ABC TV, en respuesta a la pregunta «¿Qué precisión tienen las pruebas [de COVID-19]?»:

«Si tuviéramos una nueva prueba para detectar [la bacteria] estafilococo áureo en la sangre, ya tenemos hemocultivos, y ese es el criterio de referencia que llevamos décadas usando, por lo que podríamos comparar esta nueva prueba con él. Pero para la COVID-19 no tenemos ningún criterio de referencia».

Jessica C. Watson, de la Universidad de Bristol, lo confirma, ya que en su estudio «Interpreting a COVID-19 Test Result» [interpretando el resultado de una prueba de COVID-19], recientemente publicado en la revista médica The British Medical Journal, escribe que «falta este tipo de “criterio de referencia” tan claro para las pruebas de COVID-19».

Pero en vez de clasificar las pruebas como no aptas para la detección de SARS-CoV-2 y diagnóstico de COVID-19, o en vez de aclarar que solo un virus cuya existencia haya quedado probada por medio de su aislamiento y purificación puede ser un criterio de referencia fiable, Watson afirma con toda seriedad que «en la práctica» el propio diagnóstico de COVID-19, que sorprendentemente incluye la propia prueba de PCR, «posiblemente sea el mejor “criterio de referencia” disponible». Lo cual no tiene sentido científicamente hablando.

Además del hecho de que es completamente absurdo incluir la propia prueba de PCR en el criterio de referencia para evaluar la prueba de PCR, la COVID-19 no tiene síntomas específicos propios, como incluso personas como Thomas Löscher, antiguo jefe del Departamento de Infecciones y Medicina Tropical de la Universidad de Munich y miembro de la Asociación Federal de Internistas Alemanes, nos reconocieron[2].

Y si la COVID-19 no tiene síntomas específicos propios, el diagnóstico de COVID-19 —al contrario de lo que declara Watson— no puede ser adecuado como criterio de referencia válido.

Además, los «expertos» como Watson pasan por alto el hecho de que solo el aislamiento del virus, es decir, una prueba inequívoca de la existencia del virus, puede ser el criterio de referencia.

Esta es la razón por la que le pregunté a Watson cómo puede ser que el diagnóstico de COVID-19 «posiblemente sea el mejor criterio de referencia disponible» si la COVID-19 no tiene síntomas específicos propios, y también si no sería el propio virus, es decir, el aislamiento del virus, el mejor criterio de referencia disponible/posible. Pero todavía no ha respondido a estas preguntas, pese a nuestras repetidas solicitudes. Y tampoco ha respondido todavía a la entrada que publicamos como respuesta rápida a su artículo, en la cual abordamos exactamente los mismos puntos, aunque el 2 de junio nos escribió diciendo: «Intentaré publicar una respuesta al final de la semana, en cuanto tenga un momento».

NO EXISTEN PRUEBAS DE QUE EL ARN SEA DE ORIGEN VIRAL

Ahora la pregunta es: ¿qué es lo primero que se necesita para realizar el aislamiento, es decir, probar la existencia, de un virus? Necesitamos saber de dónde procede el ARN para el cual están calibradas las pruebas de PCR.

Tal y como se expone tanto en los libros de texto (por ejemplo, White/Fenner. Medical Virology [virología médica], 1986, p. 9) como por parte de líderes en investigación de virus como lo son Luc Montagnier o Dominic Dwyer, la purificación de partículas —es decir, la separación de un elemento de cualquier otra cosa que no sea ese elemento, como hizo por ejemplo la Premio Nobel Marie Curie en 1898 al purificar 100 mg de cloruro de radio mediante su extracción de varias toneladas de pecblenda— es un prerrequisito esencial para demostrar la existencia de un virus, y de esta manera probar que el ARN de la partícula en cuestión proviene de un nuevo virus.

La razón de ello es que la PCR es extremadamente sensible, lo que significa que puede detectar incluso trozos minúsculos de ADN o ARN, pero no puede determinar la procedencia de estas partículas, lo cual se debe identificar de antemano.

Y puesto que las pruebas de PCR están calibradas para detectar secuencias de genes (en este caso secuencias de ARN, ya que se piensa que el SARS-CoV-2 es un virus de ARN), necesitamos tener claro que estos fragmentos de genes forman parte del virus buscado. Y para para poder saber esto se debe aislar y purificar correctamente el supuesto virus.

Por ello les hemos preguntado a los equipos científicos de los estudios relevantes a los que se hace referencia en el contexto del SARS-CoV-2 como pruebas si las imágenes tomadas con microscopios electrónicos durante los experimentos in vitro muestran virus purificados.

Pero ni un solo equipo pudo responder a esta pregunta con un «Sí» y llama la atención que nadie dijera que la purificación no es un paso necesario. Solo recibimos respuestas del tipo «No, no obtuvimos ninguna micrografía electrónica que muestre el grado de purificación» (véase abajo).

Les preguntamos a varios autores de estudios: «¿Sus micrografías electrónicas muestran el virus purificado?» y nos dieron las siguientes respuestas:

Estudio 1: Leo L. M. Poon; Malik Peiris. «Emergence of a novel human coronavirus threatening human health». [aparición de un nuevo coronavirus humano que amenaza la salud humana] Nature Medicine, marzo de 2020

Autor que responde: Malik Peiris

Fecha: 12 de mayo de 2020

Respuesta: «La imagen muestra el virus que brota de una célula infectada. No muestra el virus purificado»

Estudio 2: Myung-Guk Han et al. «Identification of Coronavirus Isolated from a Patient in Korea with COVID-19» [identificación de un coronavirus aislado en un paciente con COVID-19 en Corea]. Osong Public Health and Research Perspectives, febrero de 2020

Autor que responde: Myung-Guk Han

Fecha: 6 de mayo de 2020

Respuesta: «No pudimos estimar el grado de purificación porque no purificamos ni concentramos el virus cultivado en células»

Estudio 3: Wan Beom Park et al. «Virus Isolation from the First Patient with SARS-CoV-2 in Korea» [aislamiento del virus en el primer paciente con SARS-CoV-2 de Corea]. Journal of Korean Medical Science, 24 de febrero de 2020

Autor que responde: Wan Beom Park

Fecha: 19 de marzo de 2020

Respuesta: «No obtuvimos ninguna micrografía electrónica que mostrase el grado de purificación»

Estudio 4: Na Zhu et al. «A Novel Coronavirus from Patients with Pneumonia in China» [un nuevo coronavirus en pacientes con neumonía en China], 2019. New England Journal of Medicine, 20 de febrero de 2020

Autor que responde: Wenjie Tan

Fecha: 18 de marzo de 2020

Respuesta: «[Mostramos] una imagen de partículas de virus sedimentadas, no purificadas»

Lo que queda claro es que lo que se muestra en las micrografías electrónicas (ME) de estos estudios es el resultado final del experimento, lo que significa que no hay ningún otro resultado del cual podrían haber tomado ME.

En otras palabras, si los autores de estos estudios reconocen que sus ME publicadas no muestran partículas purificadas, entonces definitivamente no poseen partículas purificadas de las que se dice que son virales. (En este contexto se debe observar que algunos investigadores usan el término «aislamiento» en sus estudios, pero los procedimientos descritos en ellos no representan un proceso de aislamiento [purificación] propiamente dicho. Por tanto, en este contexto el término «aislamiento» está mal utilizado.)

Así, los autores de cuatro de los principales estudios de principios del año 2020 en los que se afirma el descubrimiento de un nuevo coronavirus reconocen que no tenían ninguna prueba de que el origen del genoma del virus estuviera constituido por partículas de tipo viral o desechos celulares, puros o impuros, o partículas de ningún tipo. En otras palabras, la existencia de ARN de SARS-CoV-2 está basado en la fe, no en hechos.

También hemos contactado con el Dr. Charles Calisher, experto virólogo. En 2001 la revista Science publicó un «llamado vehemente […] dirigido a la nueva generación» de varios virólogos veteranos entre los que se hallaba Calisher, donde se decía que:

«[Los métodos de detección de virus modernos como] la pulida reacción en cadena de la polimerasa […] dicen poco o nada sobre cómo se multiplica un virus, qué animales lo tienen, [o] cómo enferma a las personas. [Es] como intentar determinar si alguien tiene mal aliento por medio del estudio de su huella dactilar»[3].

Y esa fue la razón por la que le preguntamos al Dr. Calisher si conoce un solo estudio en el que el se aisle el SARS-CoV-2 y al fin se purifique realmente. Su respuesta:

«No conozco ninguna publicación que lo diga. He estado atento para ver si salía alguna»[4].

Lo que significa esto es que no se puede concluir que las secuencias genéticas de ARN que los científicos tomaron de las muestras de tejido preparadas en los mencionadas ensayos in vitro, y para las cuales se están «calibrando» finalmente las pruebas de PCR, pertenezcan a un virus específico, en este caso el SARS-CoV-2.

Además, no hay ninguna prueba científica de que dichas secuencias de ARN sean los agentes causales de lo que se llama COVID-19.

Para establecer una relación causal, de un modo u otro, es decir, aparte del aislamiento y la purificación del virus, hubiera sido absolutamente necesario realizar un experimento que cumpliera los cuatro postulados de Koch. Pero no existe ningún experimento de este tipo, como Amory Devereux y Rosemary Frei revelaron recientemente a OffGuardian.

Queda demostrado que es un requisito indispensable que se cumplan estos postulados en el caso del SARS-CoV-2 entre otras razones por el hecho de que se han realizado intentos para cumplirlos. Pero incluso los investigadores que dicen que lo han hecho en realidad no lo consiguieron.

Un ejemplo de ello lo constituye un estudio publicado en la revista Nature el 7 de mayo, ya que, entre otros procedimientos que invalidan el estudio, este experimento no cumplió ninguno de los postulados.

Por ejemplo, las ratas de laboratorio supuestamente «infectadas» no mostraron ningún síntoma clínico relevante que se pudiese atribuir claramente a la neumonía, lo cual, de acuerdo con el tercer postulado, debería darse si allí realmente se estuviera produciendo la acción de un virus peligroso y potencialmente mortal. Y la ligera agitación y pérdida de peso que se observaron temporalmente en los animales son insignificantes, no solo porque podrían haber sido causados por el propio procedimiento sino también porque el peso se volvió a normalizar.

Además, ningún animal murió a excepción de aquellos a los que sacrificaron para realizar las autopsias. Y no olvidemos que estos experimentos deberían haberse realizado antes de hacer la prueba, lo que no es el caso.

Resulta revelador que ninguno de los representantes alemanes de la teoría oficial sobre el SARS-CoV-2/COVID-19 —el Instituto Robert Koch (RKI), Alexander S. Kekulé (Universidad de Halle), Hartmut Hengel y Ralf Bartenschlager (Sociedad Alemana de Virología), el antes mencionado Thomas Löscher, Ulrich Dirnagl (Charité Berlín) o Georg Bornkamm (virólogo y profesor emérito del Centro Helmholtz de Munich)— pudieran responder la siguiente pregunta que les envié:

¿Si las partículas de las que se dice que son SARS-CoV-2 no han sido purificadas, cómo se puede estar seguro de que las secuencias genéticas de ARN de estas partículas pertenezcan a un virus específico?

Sobre todo si se tiene en cuenta la existencia de estudios que muestran que sustancias tales como los antibióticos que se añaden a los tubos de ensayo en los experimentos in vitro realizados para la detección de virus pueden «estresar» el cultivo celular de manera que se formen nuevas secuencias genéticas no detectables previamente, una circunstancia que ya señaló la Premio Nobel Barbara McClintock en su discurso de aceptación en 1983.

No podemos olvidarnos de mencionar que finalmente conseguimos que la Charité —donde trabaja Christian Drosten, el virólogo alemán más influyente en la temática de la COVID-19, consejero del gobierno alemán y codesarrollador de la primera prueba de PCR en ser «aceptada» (¡no validada!) mundialmente por la OMS— nos respondiera preguntas sobre el tema.

Pero no conseguimos las respuestas hasta el 18 de junio de 2020, después de varios meses sin contestación. Finalmente solo lo logramos con la ayuda de la abogada berlinesa Viviane Fischer.

A nuestra pregunta «¿Tiene Charité la seguridad de haber realizado debidamente la purificación de partículas?», la Charité reconoce que no utilizaron partículas purificadas.

Y aunque sostienen que «los virólogos de la Charité están seguros de que las pruebas que están realizando detectan el virus», en su estudio (Corman et al.) afirman que:

«Se extrajo ARN de las muestras clínicas con el sistema MagNA Pure 96 (Roche, Penzberg, Alemania) y de los sobrenadantes de los cultivos celulares con el minikit de ARN viral (QIAGEN, Hilden, Alemania)».

Lo que significa que solo supusieron que el ARN era viral.

Cabe señalar que el estudio de Corman et al., publicado el 23 de enero de 2020, ni siquiera pasó por un proceso de revisión por pares adecuado, ni los procedimientos descritos se acompañaron de controles, pese a que se trata de dos aspectos indispensables para que la investigación científica tenga rigor.

LAS PRUEBAS: RESULTADOS ABSURDOS

También es innegable que no podemos saber el porcentaje de falsos positivos de las pruebas de PCR sin realizar pruebas de forma generalizada a personas que definitivamente no tengan el virus tras comprobar este dato por un método independiente de la PCR (que tenga un criterio de referencia fiable).

Por ello resulta poco sorprendente que existan varios estudios que muestran los resultados absurdos de las pruebas.

Por ejemplo, ya en febrero la autoridad sanitaria de la provincia de Cantón en China informó de que personas que se habían recuperado completamente de la enfermedad a la que se acusa de ser COVID-19 empezaron a dar «negativo» y después daban «positivo» de nuevo.

Un mes más tarde un estudio publicado en la revista Journal of Medical Virology mostró que 29 de 610 pacientes de un hospital de Wuhan se habían realizado de 3 a 6 pruebas cuyos resultados daban unas veces «negativo», otras «positivo» y otras «inconcluso».

Un tercer ejemplo es un estudio de Singapur donde se realizaron pruebas a 18 pacientes casi a diario y la mayoría pasaba por lo menos una vez del «positivo» al «negativo» y de nuevo al «positivo», lo que a uno de los pacientes le sucedió hasta cinco veces.

Incluso Wang Chen, el presidente de la Academia China de Ciencias Médicas, reconoció en febrero que las pruebas de PCR «solo tienen una precisión de entre el 30 % y el 50 %», al tiempo que Sin Hang Lee, del Laboratorio Milford de Diagnósticos Moleculares, envió el 22 de marzo de 2020 una carta al equipo de respuesta al coronavirus de la OMS y a Anthony S. Fauci, diciendo que:

«En las redes sociales se ha difundido ampliamente que los kit de pruebas de RT-qPCR [PCR cuantitativa con transcriptasa inversa] usados para detectar ARN de SARS-CoV-2 en muestras humanas están generando muchos resultados positivos falsos y no son lo suficientemente sensibles para detectar algunos casos positivos verdaderos».

En otras palabras, incluso en caso de suponer que las pruebas de PCR realmente pueden detectar una infección viral, serían prácticamente inútiles y solo causarían una alarma infundada entre las personas que dieran «positivo».

Si se analiza el valor predictivo positivo (VPP) el resultado es el mismo.

El VPP indica la probabilidad de que una persona que haya dado positivo a la prueba sea realmente «positiva» (es decir, que tenga el supuesto virus) y depende de dos factores: la prevalencia del virus en la población general y la especificidad de la prueba, es decir, el porcentaje de personas sin la enfermedad que den correctamente «negativo» a las pruebas (una prueba con una especificidad del 95 % devuelve erróneamente un resultado positivo en 5 de cada 100 personas no infectadas).

Con la misma especificidad, cuanta más alta sea la prevalencia, más alto el VPP.

En este contexto, el 12 de junio de 2020 la revista Deutsches Ärzteblatt publicó un artículo en el cual se ha calculado el VPP partiendo de tres supuestos de prevalencia diferentes.

Los resultados se deben, sin lugar a dudas, ver de forma muy crítica, en primer lugar porque no es posible calcular la especificidad sin un criterio de referencia fiable, como se ha explicado, y en segundo lugar porque los cálculos del artículo están basados en la especificidad determinada en el estudio de Jessica Watson, que posiblemente no tenga ningún valor, como también se ha mencionado.

Pero si pasamos esto por alto y suponemos que la especificidad de base del 95 % es correcta y que conocemos la prevalencia, incluso la revista convencional Deutsches Ärzteblatt informa de que la llamada prueba de RT-PCR del SARS-CoV-2 puede tener un VPP «sorprendentemente bajo».

En uno de los tres supuestos, en el que se parte de una prevalencia del 3 %, el VPP era solo del 30 %, lo que significa que el 70 % de las personas que dieron «positivo» no son «positivas». Aún así «se les pone en cuarentena», como incluso el Ärzteblatt señala de forma crítica.

El segundo supuesto que plantea el artículo de la revista se basa en una prevalencia del 20 %. En este caso se obtiene un VPP del 78 %, lo que significa que el 22 % de los resultados «positivos» son falsos «positivos».

Eso conllevaría que, si contamos con las alrededor de 9 millones de personas que actualmente se consideran «positivas» en todo el mundo —suponiendo que los verdaderos «positivos» realmente tengan una infección viral—, obtendríamos casi 2 millones de falsos «positivos».

Todo esto encaja con el hecho de que los CDC y la FDA, por ejemplo, reconocen en su documentación que las llamadas «pruebas de SARS-CoV-2» no son adecuadas para el diagnóstico de SARS-CoV-2.

Como ejemplo, en el documento «CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel» (pruebas de diagnóstico de los CDC del nuevo coronavirus de 2019 [2019-nCoV] por RT-PCR en tiempo real) del 30 de marzo de 2020 se dice que:

«La detección de ARN viral puede no indicar la presencia de un virus infeccioso o que el 2019-nCoV sea el agente causal de los síntomas clínicos»

y:

«Esta prueba no sirve para descartar enfermedades causadas por otros patógenos bacterianos o virales».

Y la FDA admite que:

«Los resultados positivos […] no descartan infecciones bacterianas o coinfecciones con otros virus. El agente detectado puede no ser la causa definitiva de la enfermedad».

Resulta llamativo que en los manuales de instrucciones de las pruebas de PCR también podemos leer que no están hechas para ser usadas como prueba diagnóstica, como por ejemplo en las de Altona Diagnostics y Creative Diagnostics[5].

Para citar otro ejemplo, en el anuncio del lanzamiento de las pruebas LightMix Modular Assays —que se desarrollaron siguiendo el protocolo de Colman et al.—, fabricadas por TIB Molbiol y distribuidas por Roche, podemos leer:

«Estas pruebas no están hechas para ser utilizadas como ayuda al diagnóstico de infección por coronavirus»

y:

«Solo para investigación. No para su utilización en procedimientos diagnósticos».

¿DÓNDE SE DEMUESTRA QUE LAS PRUEBAS PUEDEN MEDIR LA «CARGA VIRAL»?

También hay razones para concluir que las pruebas de PCR de Roche y otras compañías ni siquiera son capaces de detectar el material genético para cuya identificación están hechas.

Además, en las descripciones del producto de las pruebas de RT-qPCR para el SARS-CoV-2 se dice que son pruebas «cualitativas», contrariamente al hecho de que la «q» de «qPCR» es de «cuantitativo». Y si estas pruebas no son «cuantitativas» no muestran cuántas partículas virales contiene el cuerpo.

Esta información es clave, ya que para que se pudiera hablar de una enfermedad real en el mundo real y no solo en un laboratorio, el cuerpo del paciente tendría que contener millones y millones de partículas virales que se estuvieran reproduciendo activamente.

Es decir, que los CDC, la OMS, la FDA o el RKI pueden afirmar que las pruebas pueden medir la llamada «carga viral», esto es, cuántas partículas virales hay en el cuerpo, «Pero esto nunca se ha probado. Se trata de un escándalo enorme», señala el periodista Jon Rappoport.

La razón no es únicamente que el término «carga viral» sea un engaño. Si le preguntas a la gente «¿Qué es la carga viral?» resultará que creen que se refiere a los virus que circulan por el torrente sanguíneo, pero les sorprendería escuchar que en realidad se trata de moléculas de ARN.

Además, para probar definitivamente que la PCR puede medir la «carga» de virus causantes de una enfermedad que soporta una persona se tendría que realizar el siguiente experimento (lo cual todavía no se ha hecho):

Recoja muestras de tejido digamos que de varios centenares o incluso miles de personas y asegúrese de que las personas que recojan las muestras no realicen la prueba. Los encargados de realizar las pruebas nunca sabrán quiénes son los pacientes y en qué estado se encuentran. Estos encargados aplican la PCR a las muestras de tejido y dicen en cada caso qué tipos de virus encontraron y cuántos de ellos había. Pondremos por ejemplo que en los pacientes 22, 86, 199, 272 y 293 han encontrado una gran cantidad de lo que dicen que es un virus. Ahora sacamos a los pacientes de su anonimato. Todos deberían estar enfermos porque tienen tantos virus reproduciéndose en su cuerpo, pero ¿realmente están enfermos… o más bien completamente sanos?

Con ayuda de la ya mencionada abogada Viviane Fischer finalmente conseguí que la Charité también respondiera a la pregunta sobre si la prueba desarrollada por Corman et al., la llamada «prueba PCR de Drosten», es cuantitativa.

Pero la Charité no estaba dispuesta a responder «Sí» a esta pregunta sino que escribieron:

«Siempre que se trate de RT-PCR en tiempo real, según el conocimiento de la Charité en la mayoría de los casos […] se limitan a la detección cualitativa».

Además, la «prueba PCR de Drosten» usa el ensayo no específico del gen E como ensayo preliminar, mientras que el Instituto Pasteur usa el mismo ensayo como ensayo de confirmación.

De acuerdo con Corman et al., es probable que el ensayo del gen E detecte todos los virus asiáticos, mientras que se supone que los demás ensayos de ambas pruebas tienen más especificidad para detectar las secuencias denominadas «SARS-CoV-2».

Además de que ya de entrada es cuestionable que tenga sentido utilizar una prueba preliminar o una de confirmación que probablemente detecte todos los virus asiáticos, a comienzos de abril la OMS cambió el algoritmo y aconsejó que a partir de entonces se considerase que una prueba había dado «positivo» aunque solo hubiera devuelto un resultado «positivo» el ensayo del gen E (¡que probablemente detecte todos los virus asiáticos!).

Esto significa que oficialmente se está anunciando como específico el resultado de una prueba que se ha confirmado que no es específico.

El cambio de algoritmo aumentó el número de «casos». Las pruebas que usan ensayos del gen E las producen por ejemplo Roche, TIB Molbiol y R-Biopharm.

EN LOS CASOS EN QUE LOS VALORES DE CQ SON ELEVADOS LOS RESULTADOS DE LAS PRUEBAS TIENEN TODAVÍA MENOS SENTIDO

Otro problema importante es que muchas pruebas de PCR tienen valores de «ciclo de cuantificación» (Cq) superiores a 35, y algunas, incluida la «prueba PCR de Drosten», incluso tienen un Cq de 45.

El valor de Cq especifica cuántos ciclos de reproducción de ADN se requieren para que las muestras biológicas devuelvan una señal real detectable.

Según las directrices MIQE, «Los valores de Cq superiores a 40 son sospechosos porque implican una baja eficiencia y generalmente no se deberían tener en cuenta».

MIQE significa «información mínima para la publicación de experimentos de PCR cuantitativa en tiempo real» y es un conjunto de directrices que describen la mínima información necesaria para evaluar las publicaciones sobre la PCR en tiempo real, también llamada PCR cuantitativa o qPCR.

Incluso su inventor, Kary Mullis, se mostró de acuerdo con la afirmación anterior cuando declaró que:

«Si tienes que realizar más de 40 ciclos para amplificar un gen de copia única, tu PCR tiene algún fallo grave».

Las directrices MIQE se han desarrollado bajo la tutela de Stephen A. Bustin, profesor de Medicina Molecular, un experto en PCR cuantitativa de fama mundial y autor del libro A-Z of Quantitative PCR [todo sobre la PCR cuantitativa], que ha sido denominado «la biblia de la qPCR».

En una entrevista reciente en un podcast, Bustin señala que «la elección de umbrales de Cq tan arbitrarios no es ideal, ya pueden ser o demasiado bajos (en cuyo caso quedarían eliminados los resultados válidos) o demasiado altos (con lo cual aumentarían los falsos resultados “positivos”)».

De acuerdo con el profesor se debería utilizar un Cq de entre 20 y poco más de 30, y cualquier resultado obtenido con un Cq por encima de 35 resulta preocupante.

Si el valor de Cq aumenta demasiado, se hace difícil distinguir una señal real por encima del fondo, por ejemplo debido a reacciones de los cebadores y las sondas fluorescentes, por lo que hay una mayor probabilidad de que se den falsos positivos.

Por añadidura, entre otros factores que pueden alterar el resultado, antes de empezar con la propia PCR y en caso de que se estén buscando presuntos virus de ARN como el SARS-CoV-2, el ARN debe ser convertido en ADN complementario (ADNc) con la enzima transcriptasa inversa, de ahí el «RT» al principio de «PCR» o «qPCR».

Pero este proceso de transformación está «considerado de forma generalizada como ineficiente y variable» como señalaron en un estudio de 2019 Jessica Schwaber del Centro para la Comercialización de Medicina Regenerativa de Toronto y dos compañeros de investigación.

De manera similar, también Stephen A. Bustin reconoce la existencia de problemas con la PCR.

Por ejemplo, señaló el problema de que en el curso de un proceso de conversión (de ARN a ADNc) la cantidad de ADN obtenida a partir del mismo material de ARN puede variar enormemente, incluso en un factor 10 (ver entrevista de arriba).

Teniendo en cuenta que las secuencias de ADN se doblan en cada ciclo, incluso una variación ligera se magnifica y puede así alterar el resultado, destruyendo el valor informativo de la prueba.

Entonces ¿cómo puede ser que aquellos que sostienen que las pruebas de PCR tienen una gran relevancia en el diagnóstico de la llamada COVID-19 tapan las deficiencias de base de estas pruebas, incluso cuando se les hacen preguntas sobre su validez?

Desde luego, los defensores de la hipótesis del nuevo coronavirus deberían haber resuelto estas cuestiones antes de sacar las pruebas al mercado y confinar prácticamente al mundo entero, entre otras razones porque se trata de preguntas que cualquiera con solo una chispa de comprensión científica se plantea inmediatamente.

Por ello resulta inevitable que surja la reflexión de que los intereses financieros y políticos desempeñan un papel decisivo en esta ignorancia de las obligaciones científicas. Como apunte, la OMS, por ejemplo, tiene relaciones financieras con compañías farmacéuticas, como expuso la revista British Medical Journal en 2010.

Y los expertos critican «que la pronunciada corrupción y los conflictos de intereses de la OMS han continuado, incluso han aumentado» desde entonces. Por su parte, los CDC, por mencionar a otro gran actor, obviamente no salen mejor parados.

Finalmente, las razones y los posibles motivos se quedan en especulaciones, y seguramente muchos de los implicados actúan de buena fe; pero la ciencia es clara: los números generados por estas pruebas de RT-PCR no justifican en lo más mínimo que haya que asustar a la gente que ha dado «positivo» a las pruebas e imponer medidas de confinamiento que empujan a innumerables personas a la pobreza y la desesperación, o incluso las llevan al suicidio.

Y un resultado «positivo» también puede tener serias consecuencias para los pacientes, ya que entonces se excluyen del diagnóstico todos los factores no virales y se trata a los pacientes con medicamentos altamente tóxicos e intubaciones invasivas. Especialmente para las personas mayores y los pacientes con enfermedades previas, este tipo de tratamientos pueden ser letales, como vimos en el artículo «Fatal Therapie» (tratamientos mortales).

Sin duda, los excesos de mortalidad resultantes están causadas por los tratamientos y por las medidas de confinamiento, mientras que las estadísticas de muertes por «COVID-19» también incluyen pacientes que murieron de una variedad de enfermedades que fueron redefinidas como COVID-19 solo porque la persona dio «positivo» a una prueba cuyo valor no podría ser más dudoso.

Traducido por Hanne Nörenberg.

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Notas:

[1] La sensibilidad se define como la proporción de pacientes con la enfermedad que dan positivo a la prueba, mientras que la especificidad se define como la proporción de pacientes sin la enfermedad que dan negativo a la prueba.

[2] Correo electrónico del profesor Thomas Löscher del 6 de marzo de 2020

[3] Martin Enserink, «Virology. Old guard urges virologists to go back to basics» (virología; la vieja guardia pide con urgencia que los virólogos regresen a los fundamentos). Science, 6 de julio de 2001, p. 24

[4] Correo electrónico de Charles Calisher del 10 de mayo de 2020

[5] Creative Diagnostics, kit RT-qPCR Coronavirus Multiplex de SARS-CoV-2

Torsten Engelbrecht es un autor y periodista premiado, de Hamburgo, Alemania. En 2006 escribió el libro Virus-Mania junto con el Dr. Klaus Kohnlein y en 2009 ganó el premio alemán a medios de comunicación alternativos Alternativen Medienpreis. También ha escrito para los periódicos Rubikon, Süddeutsche Zeitung, Financial Times Deutschland y muchos otros.

Konstantin Demeter es fotógrafo freelance e investigador independiente. Junto con el periodista Torsten Engelbrecht ha publicado artículos sobre la crisis de la COVID-19 en la revista en línea Rubikon, además de realizar contribuciones sobre el sistema monetario, geopolítica y los medios de comunicación en periódicos suizo-italianos.

Texto enlazado en el original:

rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 16 de marzo de 2020 https://www.who.int/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19—16-march-2020

Reuters https://www.reuters.com/article/us-healthcare-coronavirus-who/test-test-test-who-chiefs-coronavirus-message-to-world-idUSKBN2132S4

BBC https://www.bbc.com/news/av/world-51916707/who-head-our-key-message-is-test-test-test

quizás el periodista más influyente del siglo XX https://www.foreignaffairs.com/reviews/review-essay/walter-lippmann-and-american-century

«Cuando todos piensan igual, nadie está pensando mucho» https://books.google.de/books?id=cyFMAAAAMAAJ&q=%22Where+all+think+alike+no+one+thinks+very+much%22&pg=PA51&redir_esc=y&hl=de#v=onepage

PCR no sirve para detectar infecciones por virus https://uncoverdc.com/2020/04/07/was-the-covid-19-test-meant-to-detect-a-virus/

Faith in Quick Test Leads to Epidemics That Wasn’t https://www.nytimes.com/2007/01/22/health/22whoop.html

entrevista a la ABC TV https://vimeo.com/417500646

«Interpreting a COVID-19 Test Result» https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1808

el 2 de junio nos escribió diciendo https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1808/rr-15

Luc Montagnier o Dominic Dwyer http://www.torstenengelbrecht.com/

revelaron recientemente a OffGuardian https://off-guardian.org/2020/06/09/scientists-have-utterly-failed-to-prove-that-the-coronavirus-fulfills-kochs-postulates/

publicado en la revista Nature el 7 de mayo https://www.nature.com/articles/s41586-020-2312-y_reference.pdf

no detectables previamente https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5557920/pdf/41598_2017_Article_8392.pdf

discurso de aceptación en 1983 https://www.nobelprize.org/uploads/2018/06/mcclintock-lecture.pdf

¡no validada! https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/technical-guidance/laboratory-guidance

Corman et al. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6988269/pdf/eurosurv-25-3-5.pdf

daban «positivo» de nuevo https://www.zmescience.com/science/a-startling-number-of-coronavirus-patients-get-reinfected

«negativo», otras «positivo» y otras «inconcluso» https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jmv.25786

a uno de los pacientes le sucedió hasta cinco veces https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2762688

«solo tienen una precisión de entre el 30 % y el 50 %» https://www.scmp.com/tech/science-research/article/3049858/race-diagnose-treat-coronavirus-patients-constrained-shortage

carta al equipo de respuesta al coronavirus de la OMS https://childrenshealthdefense.org/wp-content/uploads/04-30-20-Letter-to-WHO-and-Dr.-Fauci.pdf

tres supuestos de prevalencia diferentes https://www.aerzteblatt.de/archiv/214370/PCR-Tests-auf-SARS-CoV-2-Ergebnisse-richtig-interpretieren

«CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel» https://www.fda.gov/media/134922/download

la FDA admite que https://www.fda.gov/media/136151/download

Altona Diagnostics https://altona-diagnostics.com/files/public/Content%20Homepage/-%2002%20RealStar/INS%20-%20RUO%20-%20EN/RealStar%20SARS-CoV-2%20RT-PCR%20Kit%201.0_WEB_RUO_EN-S02.pdf

distribuidas por Roche http://technical-support.roche.com/_layouts/net.pid/Download.aspx?documentID=1cca7ff9-388a-ea11-fa90-005056a772fd&fileName=TP00886v2&extension=pdf&mimeType=application%2Fpdf&inline=False

material genético para cuya identificación están hechas https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6988269/pdf/eurosurv-25-3-5.pdf

descripciones del producto https://www.fda.gov/media/136049/download

pruebas «cualitativas» https://www.creative-diagnostics.com/sars-cov-2-coronavirus-multiplex-rt-qpcr-kit-277854-457.htm

«carga viral» https://virologie-ccm.charite.de/fileadmin/user_upload/microsites/m_cc05/virologie-ccm/dateien_upload/Weitere_Dateien/Charite_SARS-CoV-2_viral_load_2020-06-02.pdf

señala el periodista Jon Rappoport https://blog.nomorefakenews.com/2020/04/08/corona-creating-illusion-of-pandemic-through-diagnostic-test/

«prueba PCR de Drosten» https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/protocol-v2-1.pdf

ensayo preliminar https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/protocol-v2-1.pdf

ensayo de confirmación https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/real-time-rt-pcr-assays-for-the-detection-of-sars-cov-2-institut-pasteur-paris.pdf?sfvrsn=3662fcb6_2

hubiera devuelto un resultado «positivo» https://web.archive.org/web/20200417112824/http:/www.labor-augsburg-mvz.de/de/aktuelles/coronavirus

Roche https://diagnostics.roche.com/global/en/products/params/cobas-sars-cov-2-test.html

TIB Molbiol https://www.rapidmicrobiology.com/news/roche-distribute-tib-molbiol-wuhan-coronavirus-assays-for-rnap-envelope-and-nucleocapid-genes

R-Biopharm https://clinical.r-biopharm.com/wp-content/uploads/sites/3/2020/02/pg6815ruo_ridagene_sars-cov-2-ruo_en_2020-02-12_final.pdf

directrices MIQE https://www.gene-quantification.de/miqe-bustin-et-al-clin-chem-2009.pdf

cuando declaró que https://books.google.de/books?id=Z5jwZ2rbVe8C&pg=PA8&lpg=PA8&dq=mullis+If+you+have+to+go+more+than+40+cycles+to+amplify+a+single-copy+gene,+there+is+something+seriously+wrong+with+your+PCR&source=bl&ots=IAOUJm-S7E&sig=ACfU3U0_lUu2J2K0HPhch_nFHoYtFwVKhg&hl=de&sa=X&ved=2ahUKEwjsqoOLi47qAhXIR5oKHcCdDMMQ6AEwAHoECAYQAQ#v=onepage&q=mullis%20If%20you%20have%20to%20go%20more%20than%2040%20cycles%20to%20amplify%20a%20single-copy%20gene%2C%20there%20is%20something%20seriously%20wrong%20with%20your%20PCR&f=false

Stephen A. Bustin https://aru.ac.uk/people/stephen-bustin

«la biblia de la qPCR» https://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_Bustin

señalaron en un estudio de 2019 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6374950/pdf/main.pdf

expuso la revista British Medical Journal en 2010 https://childrenshealthdefense.org/wp-content/uploads/Godlee-2010-Conflicts-of-interest-and-pandemic-flu.pdf

expertos critican https://www.globalresearch.ca/can-we-trust-who/5708576?utm_campaign=magnet&utm_source=article_page&utm_medium=related_articles

no salen mejor parados https://childrenshealthdefense.org/cdc-who/

«Fatal Therapie» https://www.rubikon.news/artikel/fatale-therapie

Publicada en

Presentación de la segunda edición de “9 almas”

Ana María Oliva

 

Escribí este libro hace ya casi 2 años, y en ese momento mi intención era poner por escrito todo lo que yo misma había aprendido a través de acompañar a miles de personas en su travesía por este mundo. Soy persona de vivir en un presente perpetuo, y eso hace que olvide fácilmente anécdotas y ejemplos, incluso cuando los he repetido muchas veces. Y quise que toda esta etapa de mi vida, ahora finalizada, no se perdiera. En ese momento no podíamos ni imaginar lo que nos iba a tocar experimentar como raza más adelante.

Supongo que la mayoría de nosotros no esperábamos que, de la noche a la mañana, toda nuestra vida iba a cambiar. Que de repente nos daríamos cuenta de que ya nada es igual. En el momento que escribo estas líneas estamos atravesando el momento llamado COVID­19. No creo que olvidemos fácilmente ese nombre y esta experiencia. El momento en que nos dimos cuenta de que todo era distinto de cómo nos habían contado, de cómo habíamos imaginado. Que hay una realidad detrás de lo que vemos.

Un día te levantas y descubres que ya no puedes salir de tu casa. Que estás irremediablemente confinado en un espacio que en su momento elegiste, con las personas que forman parte de tu realidad más inmediata, de tu entorno más cercano. Encerrados, a veces incluso atrapados. Que lo más básico de tu día a día, salir a trabajar, ir al monte, estar en la naturaleza, compartir con tus seres queridos, abrazar… todo eso ha sido eliminado de la noche a la mañana. Ya no existe más. Algunos les pilló de viaje por otro lugar. Algunas parejas quedaron juntas, otras separadas.

Había repetido muchas veces que “no se pueden poner puertas al campo”, y de repente descubrí que sí se le puede poner puertas al campo, y a la playa. Y si no son puertas, sí se puede poner una cinta que nos impide siquiera pisar la arena o el monte. Que nos pueden impedir respirar imponiéndonos una mascarilla. Que nos pueden impedir abrazar a quienes amamos en nombre de la salud y del cuidado. Que nos pueden impedir vivir en libertad, en nombre de nuestro propio bienestar.

Descubrí para mi asombro (e inicial indignación) que la mayoría de la gente aceptaba eso como algo “incómodo pero bueno”, e incluso lo aplaudían.

No sé qué fue más impactante para mi, si lo que estaba ocurriendo o ver cómo estábamos reaccionando ante ello. Recuerdo el primer video que grabé, desde mis entrañas, diciendo “protégete de la epidemia… de miedo y de desinformación”. Tal vez porque hace muchos años que no veo la televisión, para mi estaba claro que todo eso era una cortina de humo. Que nada era lo que nos estaban haciendo ver, que nada tenía sentido. La manipulación era demasiado burda, demasiado evidente. Nunca antes se habían quitado tantas libertades simultáneamente en casi todo el mundo, sin ninguna justificación que fuera real.

En ese momento sentí que tenía que aportar mi granito de arena, que para eso llevaba años preparándome. Sentí que debía colaborar a ser semillas de luz, de esperanza, de claridad. Empecé una actividad frenética para estar ahí, iluminando mi pequeña parcela.

Confieso que ha sido (está siendo) difícil. A veces te dan ganas de gritar “¿no te das cuenta?” ¿es que no lo ves? Y no, mucha gente no lo ve. He descubierto que nuestra sociedad está mucho más infantilizada de lo que yo pensaba. Que nos han entrenado muy bien para ser obedientes y crédulos, para no pensar por nosotros mismos. Que muchas personas ni siquiera saben leer lo que está escrito y se fían de que otros se lo lean y se lo interpreten (como la ley sobre las mascarillas).

Nadie nos explicó que cada día hay personas que mueren, por muy diversas causas, porque la muerte es parte de esta expe­riencia que llamamos vida. Nadie nos contó que, en España, cada día mueren, en promedio, unas 1100 personas. Y de repente la muerte saltó a los medios de comunicación. Se empezó a reportar cada muerte. Cada persona “contagiada” era casi como un condenado a la muerte más horrible que puedas imaginar. Se empezó a narrar cada persona, como si nunca hubiera muerto alguien en el pasado. Así que cuando nos empezaron a hablar de los pimeros 20, 50, 100 muertos, pensamos que eso era una barbaridad. Barbaridad es que la muerte esté fuera de nuestra vida. Barbaridad es que vivamos al margen de ella, como si nunca fuera a ocurrir. Nacemos, y lo único que sabemos es que algún día también moriremos. Porque esa es la naturaleza de esta experiencia, ser limitada en el tiempo y en el espacio. Y en esa limitación, tenemos la posibilidad de alcanzar lo ilimitado, la plenitud.

Se apeló al miedo más profundo que tenemos, el más inconsciente, que es el miedo a la muerte. Y es que el miedo es precisamente el que nos protege de los posibles riesgos que amenazan nuestra existencia, por tanto, el miedo a la muerte está en la base de nuestro subconsciente. Y se nos privó de lo más básico como humanos (incluso como mamíferos): la pertenencia, la compañía, el poder compartir, apoyarnos, abrazarnos. Se prohibieron los abrazos y los besos. Incluso
muchas personas llegaban a su propio hogar y sentían que no podían abrazar a sus propios hijos sin exponerlos a un peligro de muerte. Por primera vez en la historia, miles de personas murieron en la más absoluta soledad y desatención, muchos sin ni siquiera entender por qué, aterrorizados por unos medios de des­información masiva que solo han creado más miedo y más incertidumbre.

Durante los últimos 300 años se ha ido haciendo, sutil y suavemente, una verdadera preparación, un adoctrinamiento. Desde la parte que yo puedo ver, los intereses levantaron a un mediocre Darwin frente a un excelente Lamarck. A un
tramposo Pasteur frente a unos excelsos Bernard y Bechamp. Y a partir de ahí, todo estaba servido. Una física mecanicista nos hablaba del cuerpo como un gran reloj de precisión suiza, en el que una pieza puede ser sustituida por otra, donde todo está escrito y es predecible, donde no cabe ni la incertidumbre  ni la libertad, porque cada uno debe estar sirviendo al guión preestablecido, porque todo es lineal y ya está escrito. Un destino inevitable hace que un proyectil aterrice en un lugar predecible (leyes de física del tiro parabólico). Una biología
basada en la escasez y la competitividad continuaron el caldo de cultivo donde seguimos infantilizando a una sociedad, buscando los culpables fuera, externalizando las causas, olvidándonos de que nosotros somos los únicos dueños de nuestro cuerpo, y también los verdaderos cuidadores.

Se ha ido sutilmente destruyendo los vínculos más esenciales para la vida. Se ha convertido el parto en un acto médico, medicalizado y programado, como si las mujeres no supiéramos parir. Las cesáreas se han convertido en una comodidad para todos, en lugar de una solución para casos de emergencia. La lactancia materna queda relegada frente a unas leches artificiales “maternizadas” que prometen tener todos los nutrien­tes que necesita el bebé. Los vínculos entre los humanos se han ido debilitando, la familia se ha ido destruyendo, normalizando comportamientos cada vez más deshumanizados. Se ha normalizado lo anormal, se ha destruido el sentido común. Y se considera retrógrado y mentalmente cerrado a quien defiende lo natural, lo que observamos en la naturaleza. Ahora se está legalizando que los adultos puedan tener relaciones sexuales con niños, los MAP. ¿Vamos a seguir sin levantar la voz?

La naturaleza se volvió nuestra enemiga, una naturaleza llena de fenómenos hostiles, y de microorganismos asesinos que amenazan nuestra existencia a cada instante. Y el informe Flexner finalmente borró de las posibilidades terapéuticas todos los enfoques que no fueran farmacológicos: de los currículums de las facultades de medicina desaparecieron la osteopatía, la homeopatía, la naturopatía, la electromedicina… La medicina pasó a ser un siervo más del mercado, y las farmacéuticas poco a poco empezaron a ocupar la posición económica que hasta entonces había tenido las empresas armamentísticas. No cambia mucho, solo de qué manera matamos.

Apareció el término “iatrogenia”, que suena muy bien pero en realidad significa el daño a la salud producido por los propios médicos (de forma involuntaria, se supone). Se ha publicado que la iatrogenia es la tercera causa de muerte en EEUU. No es que en EEUU las cosas se hagan peor que en otros países, es simplemente que en otros países ni siquiera lo publican. Eso significa básicamente una cosa: nuestro sistema de salud se ha olvidado de la salud, se ha enfocado solo en las enfermedades, y básicamente en una única aproximación limitada de cómo tratarlas: la química.

Y otro término también se hace bastante común en la descripción de las enfermedades: idiopático. Hipertensión idiopática. ¿Qué significa? Pues básicamente que no saben de donde viene. Idiopático significa que no sabemos cuál es su causa. Pero al decirlo con tanta seguridad, al haberle puesto un nombre, parece que ya sabemos más. No. Es una simple declaración de ignorancia.

Hablaba con un médico el otro día preguntándole si en la facultad les han enseñado cómo funciona el cuerpo. Su respuesta fue rotunda: Sí, claro, hemos estudiado mucha fisiología. Bien, y esa fisiología que has estudiado, ¿te explica cuál puede ser la causa por ejemplo, de una escoliosis? No, es una de las patologías idiopáticas. ¿Alguien te explicó la importancia de la mordida, del ajuste de tu mandíbula, y cómo el cuerpo intenta mantener la línea que une los ojos siempre horizontal, y que por ello a veces compensa la estructura haciéndola rotar o “torcerse”? ¿Alguien te explicó que la mayoría de las enfermedades son psicosomáticas, porque comienzan por mi manera de interpretar el mundo y lo que ocurre, y del importante efecto bioquímico de tus propias emociones? ¿Alguien te explicó la importancia del terreno biológico y que los llamados gérmenes sólo germinan cuando el terreno es adecuado para ello? ¿Alguien te habló de que una de las mejores formas de equilibrar tu pH es con la respiración, o que el fenómeno de la formación del ATP es puramente eléctrico? ¿Alguien te explicó cómo mantener tu salud? ¿La relación entre la gripe y la carencia de vitamina D? ¿El efecto de las radiaciones electromagnéticas y la salud? ¿La composición de las vacunas? ¿Alguién te habló de todo eso? No, obviamente la respuesta a todas estas preguntas, que son solamente unas pocas, no las encontrarás en casi ninguna facultad de medicina.

Tendrás que ir a buscar otras fuentes, a menudo denostadas, despreciadas y proscritas. Tendrás que tener la inquietud de leer mucho, de desafiar tu propia programación mental para comprender de verdad cómo funciona(n) nuestro(s) cuerpo(s).

Solo así podremos recuperar un sistema sanitario basado en la salud, y no en la enfermedad. Deshumanizados, en un adoctrinamiento donde todo es escaso y el otro es mi enemigo, donde “papá estado” me cuida, donde el poder lo tienen los que ejercen el rol de organizar la sociedad, hemos convertido la salud en un acto médico y en un negocio. Y no, la salud es el estado natural de nuestro ser.

Estamos diseñados para mantenernos siempre sanos. Y la salud incluye la vitalidad de nuestro cuerpo físico, y también un estado psicoemocional de amor incondicional y de la paz que precede al gozo de sentir que estamos conectados con todo. La vida no se trata de luchar, la vida es suave, el día sucede a la noche tras un maravilloso y siempre nuevo amanecer. El crecimiento se va haciendo día a día. No hay enemigos, hay vida que se expresa de diferentes maneras, y una vida que está en continuo cambio y adaptación. Y esa es la clave para la vida, la adaptación. Adaptarnos al entorno no significa controlarlo o conquistarlo, como parece que quieren algunos. Significa entender que la vida se expresa en todas partes, y ser parte nosotros también de ello, ser expresión de una vida con el respeto a todo el resto de expresiones. Adaptación significa también que hay cosas que cambiar. En invierno uso ropa de abrigo. En verano, no. Adapto mi ropa a las circunstancias exteriores. Si estoy triste, me meto hacia dentro, me apetece estar más sola, como mucho, un abrazo, ni siquiera muchas palabras. Cambio pequeñas cosas, o grandes, para mantenerme en equilibrio con las circunstancias, externas e internas. Y esos cambios a veces son sencillos, como cambiar la ropa del armario. Otras veces requieren sudor y lágrimas. Puede ser que mi cuerpo genere una fiebre, o una inflamación, suba la tensión arterial, haga que solo quiera dormir, o me haga eliminar toxinas a través de una diarrea, o… cualquiera de todos esos signos y síntomas que llamamos “enfermedad”. Eso que llamamos enfermedad, son los síntomas de que tu cuerpo está haciendo un proceso de adaptación, está construyendo un nuevo equilibrio, porque las circunstancias externas e internas están cambiando continuamente.

Cuando los cambios externos son más acusados, como en los cambios de estación, el cuerpo reacciona. Y si más o menos estamos en la misma condición, la respuesta va a ser parecida para muchas personas de la misma comunidad. Entonces dirán que tenemos una “epidemia”, hablamos de las gripes estacionales, o de enfermedades estacionales. Y en lugar de intentar comprender a qué me estoy adaptando, nos limitamos a suprimir los síntomas con fármacos. Porque los síntomas son finalmente la forma en la que el cuerpo intenta solucionar las cosas. Y entonces impedimos que el cuerpo se adapte, y cada vez estamos más desequilibrados, más desadaptados, más débiles, más “enfermos” (que etimológicamente significa falto de firmeza). Cada vez dependemos más de esa sustancia química externa que me permite anestesiar los síntomas, sean físicos, mentales o emocionales. Cada vez más alejado de mi propia salud.

Debemos empezar a pensar por nosotros mismos. Es urgente aprender qué significa ser HUMANO. Aprender que tenemos diferentes estructuras, física, energética, emocional, mental y espiritual. Debemos aprender a escucharlas. Saber cómo funcionan. Saber qué me están contando a cada momento. Todo lo que acabo de describir es una parte de la realidad que estamos experimentando. Una vez tenemos la información, lo importante es decidir qué vamos a hacer. ¿Qué va hacer con tu vida? ¿En qué te vas a enfocar? Observo muchas personas actualmente enfocadas en darle vueltas a esta información, a los problemas, a todo lo que acaban de descubrir (y que duele) sobre la realidad en la que vivimos. Pero precisamente los seres humanos tenemos la posibilidad de cambiar, de evolucionar, de re-­evolucionarlo todo. Para ello necesitamos enfocarnos. Durante estos últimos meses he estado repitiendo incansablemente esto: necesitamos encontrar el equilibrio entre la información y el enfoque.
Y detecto que no hay demasiadas fuentes hablando de cómo construir un mundo nuevo. El que conocíamos no existe más. Algunos no lo quieren ver, pero no existe más. Ahora toca construir algo diferente. Continuar evolucionando. Por suerte o por desgracia, los seres humanos crecemos extraordinariamente en frente de las dificultades. Cada momento de noche oscura nos ha generado un nuevo descubrimiento de nosotros mismos. La dificultad muchas veces nos fortalece, nos muestra aspectos que podemos continuar trabajando. Eso sí, nadie dice que eso sea fácil. Es importante volver a construir una visión de una nueva humanidad, de una nueva sociedad. Sembrar semillas de lo que realmente queremos, poniendo nuestro enfoque y nuestros recursos en ello. Eso lo conseguiremos desde un único punto de partida: cuando descubro quién soy. Las fortalezas están ahí siempre. Las crisis me muestran mis debilidades. Trabajarlas o sucumbir es mi decisión personal.

Necesitamos volver a nuestro corazón, conquistar día tras día nuestra propia paz. Y desde allí ir tomando las pequeñas o grandes decisiones que podamos para alinear nuestra vida con nuestra visión. Necesitamos re­conocernos desde la compasión y el amor, desde la certeza de que todo es perfecto así como es. Desde la confianza en la vida, que mantiene todo el universo en orden, que hace que el sol no se caiga sobre la tierra, y que tras cada lluvia crecen nuevas flores.

El estado natural del ser humano es la vitalidad, la felicidad, el amor, la benevolencia, la acción correcta, la coherencia, la CONSCIENCIA. Eso es lo que realmente somos. Y no hay píldora mágica para ello, solo un caminar continuo hacia dentro y hacia fuera, en ese ciclo perpetuo de expansión y contracción, de sístole y diástole, en esa dinámica que expresa la vida como la conocemos en nuestro planeta. Es mi deseo que este libro te aporte claridad en el momento vital que estés atravesando. Que te dé claves para realmente comprender cómo funcionas, ver los puntos débiles y tener recursos para fortalecerlos, para tomar las riendas de tu vida. Para construir tu visión, tu sueño. Para vivir con mayor plenitud. Eso es lo que estamos llamados a ser. Esa es nuestra verdadera naturaleza. No dejes una sola grieta para algo que no sea expresar toda tu grandeza y tu magnificencia.

Portada de la nueva edición de “9 almas”, de Ana María Oliva

https://cauac.org/libros/9-almas/

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“La OMS ha actuado como instrumento de manipulación mundial”

Dra. Maria José Martínez Albarracín

La Doctora Maria Jose Martínez Albarracín, Catedrática en Procesos Diagnósticos Clínicos, ha sido desde el comienzo una de las voces más claras y contundentes en nuestro país acerca del fraude, el abuso y la manipulación institucionales en la “crisis del COVID”. Actualmente jubilada, dentro de su larga trayectoria profesional ha sido profesora de Bioquímica, Inmunología, y Técnicas Analíticas Instrumentales en el Ciclo Superior de Formación Profesiónal de “Laboratorio Diagnóstico Clínico”. Nos ha concedido amablemente una entrevista vía chat telemático, ofreciéndonos un contenido de excelente calidad que reproducimos a continuación.

Algunos de los enlaces fueron aportados por ella en sus respuestas, y otros los hemos incluido a posteriori para facilitar al lector información sobre términos o instituciones con los que quizá no esté familiarizado, así como acceso directo a las publicaciones científicas que la Doctora referencia.

Jon Ortega


ENTREVISTA A LA DOCTORA MARIA JOSÉ MARTÍNEZ ALBARRACÍN

Desde que comenzó esta crisis global ha estado usted advirtiendo de que el relato oficial de la pandemia no era coherente ni creíble en muchos sentidos, y que sólo puede explicarse como resultado de turbios intereses y circunstancias ocultos al gran público. Volviendo a aquellos momentos iniciales, ¿puede recordar qué fue lo primero que de alguna manera le hizo “despertar las alarmas” en este sentido?

Mis alarmas se despertaron cuando comprobé que los medios de comunicación “mainstream” sobre todo la Tv, daban una información demasiado repetitiva de algo que estaba pasando muy lejos: en China. Hace tiempo que cuando veo algo parecido me decido a buscar fuentes alternativas de información para contrastar.

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Mitología salvaje: reconstruyendo la cosmovisión indígena europea

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Los espíritus del bosque. Óleo de Paz Treuquil

Mitología salvaje es una obra que toca en lo profundo del corazón de nuestro proyecto editorial porque nos recuerda que hubo un tiempo, un tiempo real, en que los europeos vivíamos en comunidades soberanas de sí mismas e integradas en la naturaleza, es decir, indígenas. Comunidades a las que estamos vinculados a través de una linea ancestral directa, a pesar de que el humano moderno acostumbre a percibirlas como algo ajeno y extraño, a través de la imagen estereotipada y difusa de un mundo rudo, bestial, casi inhumano. De hecho ni siquiera hemos de remontarnos al paleolítico pues a menudo incluso las mucho más recientes comunidades rurales preindustriales son concebidas de este modo. Parece que nos vamos desvinculando más y más de todo nuestro linaje ancestral en la medida en que nos identificamos y tomamos más en serio el rol de “ciudadanos”, los modernos “hijos del progreso”…

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Entrevista para The Ecologist, abril 2017

Transcripción completa de la entrevista a Jon Ortega para The Ecologist, publicada en el monográfico dedicado a la permacultura en abril de 2017.

permacultura1¿Cuánto hace que formasteis Cauac Editorial Nativa? ¿Con qué objetivo?

La actual asociación se creó en 2011, aunque antes de esta fecha llevábamos ya un tiempo funcionando con otras formas legales. El objetivo fue siempre apoyar, desde nuestras humildes posibilidades, lo que podríamos llamar “la revolución de la consciencia”, comenzando por la nuestra propia. Podríamos decir que desde el principio ha sido un medio tanto para profundizar en nuestra investigación y búsqueda personal como para compartir, enlazarnos y retroalimentar con mucha otra gente.

¿De cuántos libros disponéis actualmente en la editorial?

Desde 2012 hemos publicado 12 títulos, además de colaborar en varios proyectos de edición con otros colectivos. También hemos ayudado a diversas personas a autoeditar o distribuir sus libros. En la web se pueden consultar las fichas y reseñas de los que distribuimos actualmente.

¿Qué diferentes temas tratáis?

El tema puede ser cualquiera si en el enfoque desde el que se plantea hay una visión que sintamos pueda aportar algo valioso. Nos interesa especialmente trabajar en aquello que de una forma más estructural está limitando nuestra libertad de consciencia, lo cual a menudo implica un cuestionamiento profundo o cualitativo de los pilares fundamentales de la cultura y sociedad moderna. Como a cualquier persona, nos gusta compartir lo que nos resulta liberador e inspirador, y el propio proceso de compartirlo multiplica, intensifica y afina sus efectos de forma expansiva.

¿Sois una editorial que busca concienciar a la población?

Es más ajustado a la realidad decir que participamos en un proceso de consciencia que construimos entre todos, con nuestros errores y nuestros aciertos, y sobretodo con mucho aprendizaje por el camino.

¿Tenéis una buena acogida por parte del público?

La verdad es que siempre nos hemos movido a una escala bastante humilde por lo que no tenemos un gran público cuantitativamente hablando. Cualitativamente, en cambio, tanto los libros como las actividades y eventos que organizamos no paran de regalarnos relaciones sumamente enriquecedoras.

¿A qué clase de público están dirigidas las obras que distribuís?

La gente que a lo largo de estos años se ha mostrado interesada por los libros que movemos procede de los más diversos ámbitos y condiciones. También la diversidad de temas que hemos trabajado ha contribuído a atraer personas con diferentes intereses y conocimientos que nos han aportado feedbacks muy valiosos.

¿Dónde distribuis vuestros libros?

Desde hace poco tenemos un sistema de distribución directa a través una tienda on-line (www.cauac.org) desde donde se pueden adquirir con envío a domicilio. Se pueden conseguir también en cualquier librería convencional de la península informando al dependiente del título del libro y el nombre de nuestro distribuidor en la zona (la lista de distribuidores está también disponible en nuestra web), y por supuesto acudiendo a cualquier feria o evento en el que participemos.

¿En qué medida todo lo que tiene que ver con la permacultura y afines está presente en vuestra editorial?

La permacultura y la ecología profunda son una parte fundamental de nuestro humus creativo. Como asociación somos miembros de la Red de Permacultura del Sureste Ibérico, plataforma desde la que hemos impulsado diversas acciones sobretodo relacionadas con la regeneración de los suelos, la cobertura vegetal y los bosques mediterráneos. También hemos publicado o distribuido obras que para nosotros han sido fuentes de inspiración importantes en este sentido, como Los montes arbolados, de Félix Rodrigo Mora, o el más reciente Sembrando en el desierto, de Masanobu Fukuoka.

¿Funcionáis diferente a una editorial convencional? ¿Nos puedes explicar vuestro funcionamiento, vuestro financiamiento?

Para ser sinceros no somos profundos conocedores del funcionamiento interno de las editoriales convencionales. Por hablar de lo más fundamental en este sentido, Cauac es un emprendimiento asociativo y autogestionado. Esto significa que no funciona a través del paradigma del empleo asalariado, a partir del cual una persona o estructura “emplea” a otra, sino que que varias personas cooperan de forma horizontal y colectiva por un objetivo común.

¿Participáis en algún evento, ferias, talleres, exposiciones, congresos?

Sí, aunque la intensidad de nuestra actividad es muy variable en función del tiempo y las energías de que disponemos en cada momento. A lo largo de estos años hemos organizado charlas, jornadas, coloquios, y acciones que nos han permitido profundizar en los contenidos que tratamos de una forma más vivencial. Más que una editorial, para nosotros Cauac es una escuela.

¿Qué tenéis preparado para el futuro?

El proyecto editorial más inmediato en el que estamos trabajando es la reedición de Mitología Salvaje, de Guillermo Piquero, un libro precioso con un formato muy poco convencional donde se indaga en la cosmovisión indígena de la Europa paleolítica. Posiblemente en primavera organicemos presentaciones y quizás algún tipo de jornadas, con muchas ganas y motivación de sumergirnos juntos en un tema tan bello como es el resccate de nuestra propia indigeneidad, de alguna manera nuestras relaciones auténticas y sagradas con lo que sustenta la vida.

Entrevista realizada por Pablo Bolaño para Ecologist, abril 2017

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Sembrando Iberia: la continuidad de un sueño

Mientras trabajábamos en la traducción póstuma de Sembrando en el desierto, el último libro de Masanobu Fukuoka, unas dulces lluvias primaverales bendijeron las sedientas tierras del Sureste Ibérico. Tuve entonces la oportunidad de dirijirme a un lugar de Sierra Espuña en el que dos años antes habíamos llevado a cabo una actuación sobre un terreno muy erosionado, durante unas memorables “Jornadas participativas para la regeneración del suelo“.

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Preparación de bolas de semillas (Nendo dango) para la siembra
en nuestra zona de actuación y experimentación regenerativa. Sierra Espuña, diciembre de 2015

Empleando como materiales restos de poda de pinos, reviejo (hojas secas de esparto) y balas de paja, habíamos levantado diques y pequeñas barreras a lo largo de líneas de nivel con el objetivo de promover al máximo la circulación horizontal del agua y su infiltración en el suelo, así como frenar la erosión para permitir la generación de un suelo vivo.

Vídeo de las Jornadas participativas para la regeneración del suelo, enero de 2013

Tras aquello sobrevino una intensa sequía, pero lejos de desanimarnos al invierno siguiente regresamos para sembrar multitud de semillas por toda la zona. Entonces llegó una sequía aún más severa que la anterior. Realmente las condiciones de este lugar, así como en la mayor parte del Sureste Ibérico, son muy extremas. La desertización está más avanzada incluso que en varios de los lugares a los que Fukuoka llama desiertos en su libro. Las laderas de los montes cubiertas de rodales repoblados de pino carrasco (especie capaz de medrar en las condiciones más extremas) nos dan la falsa impresión de encontrarnos en un bosque, pero bajo ellos no hay un suelo capaz de infiltrar el agua de lluvia; más bien al contrario, ésta escapa de aquél como si de aceite se tratase y corre monte abajo erosionando su superficie. No manan fuentes ni arroyos. Es como si el agua y la tierra se hubieran divorciado.

Subimos sin mucha esperanza hacia la zona de actuación. No podía sacar de mi mente la historia de aquél lugar del cañón del Río Chambal en la India, que Fukuoka-san parece dejar inconclusa, como invitando a que alguien continúe el camino que él abrió. De alguna manera esa historia es un reflejo de todo el libro. Además de sentirme especialmente conmovido por el relato del Río Chambal, había varias analogías evidentes entre aquel lugar y el que ahora nos ocupaba. Era necesario crear pequeñas zanjas o barreras para que el agua de escorrentía no arrastrara consigo todas las semillas sembradas hasta los derrubios de las ramblas. También contábamos con el agravante de una población de ungulados, en este caso los arruís del Atlas (introducidos durante los años 70 con fines cinegéticos), que, exentos de depredadores, campan a sus anchas devorando cualquier brote verde que osa emerger.

O al menos así fue hasta hace poco. Al acercarme al lugar, me topé con uno de los almeces que habíamos plantado el primer año. A pesar de las interminables sequías y de haber sido ramoneado por completo en sucesivas ocasiones, las lluvias lo habían hecho rebrotar desde abajo con pujanza. El dueño de la finca nos explicó que, tras varias décadas de expansión descontrolada de la población de arruís, este año se había levantado el veto para su caza.

Pero lo mejor estaba por llegar. Nos quedamos maravillados al comprobar que muchas semillas habían brotado tras permanecer un año y medio latentes. Retoños de almez y albaida emergían por doquier entre el acolchado de reviejo. Varios plantones que dábamos por muertos habían revivido y uno de ellos, también un almez, se erguía majestuoso ya hasta el metro y medio de altura. Esta especie de árbol, que cuando crece proporciona una sombra muy fresca y agradable, además de pequeños frutos comestibles, se ha mostrado especialmente apropiada para la reforestación en nuestro clima por su rápido crecimiento, su querencia por los terrenos calizos y su contumaz resistencia a la sequía.

AlmezAlmez de cuatro años en nuestra zona de actuación,creciendo a buen ritmo a pesar de las sequías extremas y el ramoneo intensivo (junio de 2015)
brotesBrotes de almez y leguminosas silvestres aflorando en el acolchado de reviejo (junio de 2015)

Pequeños grandes éxitos como este le llenan a uno el corazón de confianza. Podemos incluso imaginarnos cómo se sentía nuestro querido Masanobu, cuando sus logros a pequeña escala le demostraban que la vía de acción que proponía para restaurar la naturaleza en los desiertos de la Tierra era perfectamente posible, siempre y cuando se consiguiera alinear en tal propósito una masa crítica de recursos, apoyo y personas. A esto último es a lo que, desde varios pequeños colectivos confabulados en la biorregión más desertizada de la Península, hemos querido contribuir con la edición en castellano de Sembrando en el desierto.

La historia y el presente de nuestra biorregión contienen todo un compendio de las acciones y errores que en las páginas de este libro se describen como causantes tanto del origen de los desiertos como de su progresivo deterioro. Cabe destacar tres coyunturas históricas de tala indiscriminida: la dominación romana, la escalada bélica entre las potencias europeas de la Edad Moderna, y la Revolución Industrial. En los tres casos la tala masiva estuvo relacionada entre otras cosas con la expansión del cultivo extensivo del cereal, necesaria para sostener un rápido aumento de la población urbana y los contingentes militares; así como con la construcción de grandes infraestructuras también adscritas a procesos de urbanización y militarización. Como intuía Fukuoka, si queremos encontrar la causa última del origen de la mayoría de los actuales desiertos, es en la historia y el drama humano en donde debemos buscar. La Península Ibérica es un vivo ejemplo de ello.

Desertificacion
Desertificación avanzada en el sureste peninsular (Fortuna, Murcia)

La práctica totalidad de los auténticos bosques de la Región de Murcia ha desaparecido en la actualidad. Apenas quedan unos pocos testigos en el norte de las comarcas de Moratalla y Caravaca. Sobre las tierras desertizadas se extienden vastas áreas de cultivo de regadío que funcionan con los mismos principios que las sórdidas instalaciones de la agroindustria neocolonial que tan desgarradoramente nos describe Fukuoka en el relato de sus viajes por los desiertos de África. El agua desviada del curso de los ríos a través de canales y conductos de hormigón, o bien extraída de profundidades cada vez mayores por medio de la energía petrolífera, es vertida sobre la tierra desnuda de cobertura vegetal en cantidades justas para hacer crecer los monocultivos. El resultado, tanto aquí como en África, es la salinización acelerada de las tierras. Exactamente el mismo proceso que transformó el fértil creciente de la antigua Mesopotamia en el actual desierto de Irak.

Está claro que hay algo tremendamente disfuncional en nuestra cultura. El sabio anciano Masanobu nos anima a trasecender lo que él llamaba “el intelecto discriminante”, una manera de pensar muy arraigada que, asentada en la base de nuestra ciencia y nuestra sociedad, parece poner una distancia entre nosotros y la realidad viva que nos rodea y contiene, hasta llegar a anegar nuestra intuición y sensibilidad natural.

Ante la desertización del sureste peninsular, el enfoque predominante que nos hemos encontrado en el ámbito académico es que las condiciones climáticas presentes y venideras no van a permitir recuperar las especies ni la frondosidad del pasado histórico. Que el avance del cambio climático y las previsiones de aumento de las temperaturas y prolongación de las sequías estivales, sencillamente harán inviables los bosques de encinas que soñamos. Que no merece la pena esforzarse en esa dirección.

Bajo este planteamiento subyace una visión de las cosas basada en la causalidad lineal, de tal forma que la cantidad de precipitaciones determina la presencia o ausencia de vegetación en un lugar. Sin embargo en la naturaleza viva nos encontramos siempre con la causalidad circular, según la cual es también la vegetación, en especial los bosques, los que generan la lluvia. Gracias a los bosques el agua de lluvia se infiltra y permanece en la tierra recorriendo ciclos locales, generando -mediante la acción combinada de la sombra, la evapotranspiración y la cobertura vegetal- un ambiente de humedad que favorece la nucleación de las nubes.

Aún así, por la forma en que hemos sido entrenados a pensar, nos cuesta salir del razonamiento lineal. Por ello son tan valiosas obras como la de Fukuoka. Es necesario desaprender muchas cosas. Haciendo uso de sus propias palabras “si eliminamos la falsa concepción de la naturaleza, creo que desaparecerán las raíces del desorden mundial”. Deseamos con todo nuestro corazón que este libro pueda contribuir a ello.

restaurandoRestaurando un punto de máxima erosión en la zona 0 de nuestra área de actuación, durante las Jornadas participativas para la regeneración del suelo, enero de 2013
nada mas belloNada más bello que el hermanamiento que sentimos tras compartir trabajo colectivo y libre en el seno de la Madre naturaleza.

Es evidente que experiencias a microescala como la de Sierra Espuña no pueden por sí solas generar un impacto en el clima ni revertir el avance de la desertización. No en vano los esfuerzos del gran visionario que escribió este libro se centraron en tratar de lograr actuaciones a gran escala sobre grandes extensiones de desierto. Pero llegar a la masa crítica de intención, iniciativa y cooperación necesaria para tan extraordinaria obra, requiere de ese aprendizaje vivencial y ese contacto con la Tierra. La queremos lograr a base de sembrar semillas, cultivar y cultivarnos, reverdecer corazones, contagiarnos. No hay mayor verdad que la que expresó Fukuoka-san cuando dijo que la restauración de la tierra y la restauración del corazón humano son un mismo y único proceso.

Y así nos gustaría abrir desde estas mismas lineas un espacio de comunicación y conexión al servicio del propósito que este libro porta consigo. Invitando a todos y todas quienes las estén leyendo a tomar la confianza de escribir a la dirección de contacto sembrandoiberia@permaculturasureste.org tendiendo con ella un puente tanto para quienes estéis interesados en conocer las iniciativas de reforestaicón, restauración ambiental, agricultura regenerativa y bancos de semillas que se dan en vuestra biorregión, coo para quienes estéis ya embarcados en la aventura de sacar adelante emprendimientos regeneradores que necesiten de apoyo, difusión o voluntariado. En la medida de nuestras humildes posibilidades ponemos aquí la intención de contribuir a la conexión entre personas y proyectos, así como al intercambio y fluir de semillas y todo tipo de recursos.

Por último, esta dirección de correo electrónico queda también abierta para el compartir de ideas, sentires, experiencias, debates, arte, documentación, todo lo que sirva para enriquecer mutuamente nuestro humus creativo al servicio del reverdecimiento de los desiertos.

Al otro lado de la tecla estaremos la Cooperativa Bosque Madre, Cauac Editorial Nativa y la Red de Permacultura del Sureste Ibérico, en-red-dándonos en todo el maravilloso tejido de empoderamientos colectivos que vienen brotando en este tiempo: agricultura natural y regenerativa, restauración rural, autogestión y economía local, reforestación, crianza natural, educación libre, monedas sociales y mucho, mucho más… El desierto humano quiere reverdecer, es momento de sembrar semillas.

Jon Ortega
Finca La Mimosa, Murcia 2015